26 marzo 2006

Quinto día

ALMERÍA UN INMENSO CORAL ES TU HERMOSA BAHÍA

En Alicante se procede a descargar parte de la bodega y a subir otras cosas que allí esperaban, se trata de un montón de paquetes postales de la posta argelina que mandan los que están por aquí a los que se quedaron por allí.

Decepcionado por no haber puesto proa a Ciudadela, donde tan bien se lo pasó aquel verano, el grumete Escopetao se enamora perdidamente de una palmera, es decir de una chica de Palma residente en Alicante, y decide quedarse a vivir en la zona un poco harto de llevar vida de lobo de mar, llevando paquetes de una a otra orilla; en su lugar embarca – tras rigurosa prueba de admisión - un almeriense de amplia sonrisa, se llama Manolo Escopar, un tipo que se pasa el día cantando, ya veremos hasta donde llegamos con éste.

Antes de salir de nuevo a la mar empieza el festival de la canción.

- Larguemos velas grumete, brama el bigote del griego
- Almería, un inmenso coral es tu hermosa bahía
- Rumbo fijado, avanti media, ordena el almirante
- Almería, paraíso de sol, tus mujeres son flores
- ¿Quiere dejar de cantar y ponerse a baldear la cubierta?

Como es sábado 7 de junio del año del señor de 2003 decido que aprovecharé que no tengo que ir a trabajar y no me apetece bajar a comer a casa de mi suegra para averiguar algo más sobre el trashumante paquete.

- Buenos días, nuestro horario de atención comercial es de 8 a 20 de lunes a viernes, al oír la señal deje su nombre, NIF, dirección, motivo de la llamada, nombre del padre y del hijo y del espíritu santo, edad, sexo, estado civil, marca en 400, 800, 1500, 10.000, medio maratón, maratón y 101 kms. de Ronda, aproveche para dejarnos el número de teléfono que todo lo demás es para la empresa de telemarketing y le atenderemos a la mayor brevedad posible... Piiiiiii
- ... Hola, soy yo...
- Pero ¡si eres tú!, yo también libro hoy sardinita mía, podríamos irnos a remar al lago
- Señorita, tómese una tortilla de piedras y después váyase usted a nadar adonde le plazca, yo solo quiero saber si está bien mi paquete
- Pues según decía Jacinta no está nada mal para la edad que tiene, claro que comparado con el de Copito...

Pronto dejamos atrás el puerto de Alicante y enfilamos hacia la costa murciana, al verla los tomates y otros productos perecederos de la huerta murciana no pueden contener unas lágrimas de emoción, hace 60 días que dejaron el campo para ir a servir en las ensaladas mixtas de la capital y todavía nada, ni un mísero contrato temporal.

- Va a ser ese, dice el señor Pechicos desde la costa
- Si yo creo que va a ser ese, responde el señor Pablo Ballesta
- No te lo crees tú ni harto copas, aprovecha el señor Titolo para meterse un poco con don Pablo
- Ese barco es más lento que una tortuga, deberían darle miguelitos de La Roda, apostilla Fran Bali
- Hasta mi crío va más deprisa que esa canoa, comenta Garbancito

Todo el entrañable elenco murciano del foro está apostado en la orilla agitando sus pañuelos al paso del barquito de papel por el horizonte, gruesos lagrimones les caen por las mejillas viendo como se alejan los productos de su tierra querida, con lo que a ellos les gusta la verdura, sobre todo para acompañar la carne.

- Adiós capitán Haddock, dice Titolo intentando un ace (léase eis) monumental
- Eso es de Tintín, capullo, éste es Scopoulos, devuelve un resto cruzado el Ballesta
- ¿Qué te apuestas a que no?, dejada sobre la red de Titolo
- Pero ¿es que no ves a Bianca Castafiore sobre la popa?, globo al fondo de la pista del Ballesta
- Lo que canta son los pies de Pechicos, smash potente sobre la línea
- Entró, entró

El barco debe seguir adelante, quedan muchos días de navegación y ya empiezan a notarse los rigores del viaje, despedimos a la armada murciana hasta que se celebre la quedada prometida para este otoño

- Mi capitán, mi capitán
- ¿Qué se te ofrece marinerito?
- Que tengo algo en la garganta
- Pues entonces canta que empieza a caer la noche y hay que arrullar a los paquetes para que duerman tranquilos

“El trigo entre toas las flores, ha elegido a la amapola, y yo escojo a mi Dolores, Dolores, Lolita, Lola, y yo, y yo escojo a mi Dolores, que es la, que es la flor más morenita, Dolo, Dolores, Lolita, Lola”

Al oír esa pegadiza musiquilla toda la tripulación se puso a coro a cantar el estribillo: porompompon, porompon, porompon pero, pero, pero porompero pero pero pero porompon pon

“El cateto de tu hermano, que no me venga con leyes, es payo y yo gitano, que tengo sangre de reyes, es pa, es payo y yo gitano, que ten que tengo sangre de reyes y en la, y en la palma de la mano”

Manolo Escopar al ver su pueblo El Ejido de Dalías se tira por la borda para intentar alcanzar la costa nadando, detrás suyo se tiran también sus dos hermanos guitarristas.

Las luces de Almería brillan como soles por la banda de estribor, repondremos fuerzas en los Espumosos de la Puerta Purchena, unas tapicas en el Quinto Toro y volveremos al tajo que todavía hay que llegar a Orán.

- Adiós Manolico, majete- Adiós Scopoulos