31 marzo 2006

Prólogo



Se puede contactar con el autor en santipalillo@gmail.com

El 31 de mayo de 2003 visité el foro como suelo hacer casi a diario, entré con la misma intención de siempre, es decir pasarlo bien un rato para olvidar las tensiones del día, pero salí con una idea fija entre ceja y ceja.

Recuerdo que estaba repasando las distintas intervenciones cuando me fijé en un post de Maygualida, una forista novata que se incorporaba desde Venezuela a la que no había leído hasta entonces y me encontré con este mensaje que me pareció como si arribase a la pantalla de mi ordenador dentro de una botella desde allende los mares:


"Hola amigos del foro:

Estoy muy bien y espero que ustedes también. Aquí en Venezuela he comprado en varias oportunidades la revista RUNNER WORLD Y SPORT LIFE pero en realidad es muy irregular su distribución, tengo entendido que la revista es de ESPAÑA y por aquí por el foro hay mucha gente de allá, discúlpenme si me equivoco.

Me gusta mucho leerla pues trae artículos muy interesantes. Me gustaría establecer contacto con alguno de ustedes y de alguna manera poder adquirirla regularmente si tengo que depositar y ustedes me la envían. Espero que alguien me ayude. Los quiero mucho.

Desde Venezuela, Maygualida"
El mismo día le propuse por correo electrónico enviarle los doce primeros ejemplares ya que no tenía intención de coleccionarlos, casi molestan en casa, algo que acepta entusiasmada. El 3 de junio preparo un primoroso paquete y me acerco a una sucursal de Correos cercana a mi trabajo donde, además de cobrarme 25,90 euros, me indican que el envío tardará entre 2 y 3 meses en llegar a su destino.

Saliendo de la sucursal se me ocurre la idea loca de escribir este relato imaginario en clave de ironía y humor y publicarlo en el foro a modo de cuaderno de bitácora del viaje para servir de asueto y lectura veraniega a mis compañeros foristas ahora que la temporada deportiva está en fase de descanso.

De esta forma inicio y culmino la historia del paquete en su viaje desde Madrid hasta Punto Fijo; al principio escribo dos hojas diarias pero pronto comprendo que puedo cansar o quedarme sin ideas por lo que paso a publicar cada 2 ó 3 días, parece que la fórmula funciona mejor.

El viaje acabó abruptamente allá por el mes de julio, el mismo día en que recibí un correo desde Punto Fijo avisándome que “el paquete ya llegó”, a pesar de lo cual unos días después decidí alargar un poquito más el viaje como si nada hubiera pasado, no podía quedarme a la mitad del camino que tenía ideado desde que el paquete se quedó a dormir en aquella oficina postal madrileña.

Quisiera agradecer a los usuarios del foro sus lecturas y comentarios, su apoyo, demostrando que seguían la ruta de El Pronador de los Mares y las aventuras de su tripulación; para mí ha resultado un proceso muy enriquecedor, una experiencia nueva que me ha encantado, durante la duración del viaje me he enfrentado a diario a la tan temida hoja en blanco, momento difícil de superar pero no imposible y mucho menos para un corredor de fondo como es el caso del autor de estas líneas.

Yendo, pues, desta manera, se le ofreció a la vista un pequeño barco sin remos ni otras jarcias algunas, que estaba atado en la orilla a un tronco de un árbol que en la ribera estaba. Miró don Quijote a todas partes, y no vio persona alguna; y luego, sin más ni más, se apeó de Rocinante y mandó a Sancho que lo mesmo hiciese del rucio, y que a entrambas bestias las atase muy bien, juntas, al tronco de un álamo o sauce que allí estaba. Preguntóle Sancho la causa de aquel súbito apeamiento y de aquel ligamiento. Respondió don Quijote:

—Has de saber, Sancho, que este barco que aquí está, derechamente y sin poder ser otra cosa en contrario, me está llamando y convidando a que entre en él, y vaya en él a dar socorro a algún caballero, o a otra necesitada y principal persona, que debe de estar puesta en alguna grande cuita, porque éste es estilo de los libros de las historias caballerescas y de los encantadores que en ellas se entremeten y platican: cuando algún caballero está puesto en algún trabajo, que no puede ser librado dél sino por la mano de otro caballero, puesto que estén distantes el uno del otro dos o tres mil leguas, y aun más, o le arrebatan en una nube o le deparan un barco donde se entre, y en menos de un abrir y cerrar de ojos le llevan, o por los aires, o por la mar, donde quieren y adonde es menester su ayuda; así que, ¡oh Sancho!, este barco está puesto aquí para el mesmo efecto; y esto es tan verdad como es ahora de día; y antes que éste se pase, ata juntos al rucio y a Rocinante, y a la mano de Dios, que nos guíe, que no dejaré de embarcarme si me lo pidiesen frailes descalzos.


Levemos, pues, anclas y zarpemos sin demora e prestos al socorro.

30 marzo 2006

Día primero

LA PREPARACIÓN

Dicen que algo se muere en el alma a la hora de partir, como bien reza la canción en las despedidas siempre se nos muere algo aunque sea un poco, en este caso la letra de esa canción no sirve para nada porque no se me ha muerto nadie ni falta que me hace.

Llegué a la oficina postal con el tiempo justo, igual que cuando estoy corriendo, de contratar los servicios postales de nuestra maravillosa empresa nacional de Correos.

- Hola buenas tardes, quisiera información sobre como enviar estas revistas a la costa occidental de Paraguaná
- ¿Para qué?
- Señorita, si tuviera que decirle el para qué de todo lo que hago me pondría usted en un aprieto

Tras varias explicaciones innecesarias sobre el tipo de envío, la mercancía a enviar y las distancias entre la capital del Reino y el Golfo de Venezuela, consigo la primera sonrisa de la amable señorita que me atiende.

- Verá usted, yo estaba interesado en enviar este sobre a la península de la amistad pero no quisiera perder las amistades con el destinatario.
- Tiene usted dos opciones, carta o paquete
- Digamos que una carta es siempre más elegante
- Si pero no puede pesar más de 2 kilos y esta pesa 3,240
- ¿Entonces que hago?
- Utilice el paquete(Dios mío, llevo aquí menos de 5 minutos y ya me está tirando los tejos)
- Me inclino por paquete exprés
- Pues entonces ese sobre no le vale, lleva grapas y no permite una manipulación exenta de riesgos, rellene este impreso y ponga cuantos más datos mejor

Al tercer impreso entiendo que por “cuantos más datos mejor” no debo interpretar que le cuente mi vida en capítulos por lo que decido limitarme a poner los datos de la destinataria: Forista Maygualida, calle tal, número cual, de tal ciudad, en tal estado, de tal país.

- Pues en el foro es más fácil, pincho en Responder mensaje y ya está
- Si pero diga el contenido del paquete (¡qué manía le ha entrado con mi paquete a esta señorita!)
- ¡Glup!, el paquete contiene revistas, deportivas, no se vaya usted a pensar
- Abóneme
- Señora que estoy casado
- Son veinticinco con noventa euros
- ¡Jesús!, ¡ni que lo llevara en mano el mismísimo Martín Fiz!
- Si le parece caro le aconsejo paquete postal que es más económico
- ¿Y llegará a destino?
- Pues depende
- ¿Y cuando llegará?
- Pues depende
- ¿Y cuanto me costará?
- Pues depende

Al final dejo a mi pobre paquete, o sea el postal, metido en una cesta metálica junto a otros paquetes postales, desde allí me mira con cara compungida aunque parece que lo entiende, debe empezar su viaje iniciático hacia los famosos médanos de tierras desérticas que en su ir y venir murmullan la historia de Falcón, final del viaje.

Para que se sienta acompañado he incluido una foto del Gran Grupo Garabitas en su territorio de la Casa de Campo madrileña, nos encargaremos personalmente de llevar el paquete postal a buen puerto. Cuidadlo bien que va cargado de ilusión hacia otras latitudes.

Ha pasado un día, la Tierra habrá dado otra vuelta más sobre si misma y me gustaría saber donde estará el paquete postal, ¿qué puedo hacer?

- Buenas tardes, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola, quisiera saber como está mi paquete
- Estimado usuario, sepa usted que grabamos todas las conversaciones y como me proponga guarrerías lo mismo las acepto, guapetón
- Entonces ¿dice usted que, debido al tipo de servicio contratado, utilice mi imaginación para saber donde se encuentra?
- Es lo que tienen los servicios económicos, tendría usted que haberlo enviado como paquete exprés que lo llevan en avión, para estos paquetes recomendamos la telekinesia
- ¿Pero cómo van a llevar mi paquete postal?
- Pues depende
- ¿Y cuando llegará?
- Pues depende

Pienso en como estará el pobre paquete tras 24 horas a solas con el servicio postal y comienzo a imaginarme su viaje a ninguna parte, su peripecia vital:

A las 15:58 del 03-06-2003 ha sido admitido a trámite un paquete postal de 3 kilos y 240 gramos de peso en la sucursal nº 35 de Madrid con destino a Venezuela.

Se le asigna un código clave: CP04976710ES

Alguien ha escrito manualmente sobre el impreso la palabra “Superficie”, por un momento pensé que lo llevarían en metro o en tren de cercanías pero debe ser algo más sutil, mucho más sutil.

29 marzo 2006

Día segundo

DE LA ANGUSTIA VITAL Y OTROS PROBLEMAS DERIVADOS

Nada más salir de la oficina postal me quedé digamos que pensando en si habría escogido bien el tipo de servicio, a pesar de ser un tipo decidido - o precisamente por eso – a veces tengo mis propias dudas, digamos que estoy conforme con lo que la madre naturaleza tuvo a bien disponer conmigo pero siempre me queda la duda de si podría haberlo hecho mejor.

Me imagino al pobre paquete pasando la noche solo en esa oficina, rodeado de miles de paquetes con distintas formas, pesos y contenidos, con miles de destinos a lo largo y ancho del planeta y me entra la congoja postal, una especie de angustia vital que no sentía - por poner un ejemplo sencillo de comprender - cuando era soltero como mi padre.

- Hola, ¿como te llamas?
- Yo paquete exprés, pero no se si es porque me llevan en avión a América o porque me pagan con tarjeta de crédito
- Qué suerte, a mi me han clasificado como paquete postal y vaya usted a saber en que me llevan
- Ya te digo, ¿adonde te diriges paquetillo?
- Voy hacia el estado Falcón, región histórica de Venezuela que es un museo abierto al visitante, un estado lleno de historia donde parece que el tiempo se detuvo a pesar de sus modernas vías y urbanizaciones. Tierra caliente, de arquitectura colonial y barroca que contrasta con la amabilidad de su gente, las viejas casonas de extensos patios que dan paso a la brisa marina en su afán de refrescar los sudorosos rostros
- Veo que estás puesto en el “copy & paste” pero te noto con mala cara
- Es que me han dicho que iré por vía marítima y sufro de vértigos y mareos de forma congénita por vía paterna
- No te preocupes que peor sería si te llevasen en barco

Parece mentira lo que dos paquetes pueden llegar a intimar en la soledad de la noche en una fría y oscura zona de almacenamiento postal pero no todo es como lo pintan en las películas, los paquetes también tienen su corazoncito.

- Oye ¿y que código secreto te han dado si no es indiscreción?
- No te lo puedo decir calamar porque entonces sería un secreto a voces
- A mi no me engañas, tú debes ser CP04976710ES, antes de hoy oí hablar sobre ti y no te espera un viaje sencillo, será como un viaje a ninguna parte
- ¡Glup!

A las 8:34 del segundo día una furgoneta amarilla aparca sin miedo en doble fila frente a la oficina, de inmediato unos hombres de amarillo llenan el interior de la furgoneta de sacas amarillas llenas de amarillos paquetes postales repletos de contenidos, nuestro héroe Paquete Postal va a iniciar su viaje pero todavía le queda bastante para alcanzar la tierra prometida.

- Buenos días, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola, soy el mismo usuario de ayer, quisiera saber como está mi paquete
- Ya empezamos otra vez ¡hay que jorobarse con el sátiro!, ayer no me hiciste caso bandido y estoy muy dolida, para una vez que llama alguien interesante
- Es que estaba preocupado por mi paquete pero luego, si usted quiere, nos vamos al cine, podríamos ir a ver Titanic

Como todo el mundo sabe en las furgonetas amarillas los baches se notan más que en coches de lujo del color que sean pero así es la vida de los paquetes, ¡haber nacido carta certificada con acuse de recibo que es como más chic!; mientras se alejan calle arriba camino de la estación, el conductor y su ayudante comentan que mejor estarían tostándose bajo el sol de una playa caribeña que aguantando un atasco a estas horas de la mañana.

- La gente no tiene otra cosa que hacer que mandar paquetes de un lado para otro como si no tuvieran otra cosa que hacer
- Si, es como una manía, como la televisión está tan esaboría...
- Mira este por ejemplo, a ver, a ver... ¡leches!, este paquete se va para Venezuela, que suerte tiene... estado Falcón ¿dónde quedará eso?
- ¿No está por allí la península de Paraguaná?
- ¿Para qué?
- ¡Paraguaná, hombre, Paraguaná!, la península de Paraguaná se encuentra ubicada en el extremo norte central del estado Falcón, al noreste de Venezuela. Si nos situamos en la costa occidental de la península encontramos la ciudad de Punto Fijo, ciudad pequeña y desarrollada, de unos 106.348 habitantes, rodeada por el complejo refinador de petróleo más grande del mundo, y que está integrado por las refinerías de Cardón y Amuay. Al norte de la ciudad de Punto Fijo está el pueblo pesquero de los Taques, lugar donde se encuentran las hermosas playas de Villa marina y el Pico, sus costas fueron las primeras en sentir el pie de los españoles al llegar al continente americano en el año de 1499, donde se establecieron en el puerto de Los Taques
- ¿Y que llevará dentro?
- Pone que revistas pero seguro que son de cochinadas

Una vez en la estación las sacas son trasladadas a un tren de mercancías amarillo, lentamente el tren situado en vía 7 efectúa su salida de la estación con destino incierto, en uno de sus vagones nuestro paquete no consigue conciliar el sueño de lo nervioso que está.

- Mira chico, yo de ti me calmaría porque el viaje dura ocho horas y no puedes estar así que te vas a acabar rompiendo y se te van a ver los contenidos
- Es que estoy deseando llegar a mi destino, allí me esperan con los ojos abiertos porque tengo unos contenidos de muy buen leer
- Venga hombre, tranquilízate, mañana será otro día

Clareaba el siguiente día cuando el paquete vio el mar por primera vez, se quedó mirando el agua por la ventana, “al otro lado estará Paraguaná”, pensó en voz alta sin saber que solo estaba frente al Mar Mediterráneo.

- En el punto más al norte de la península, está el cabo San Román, este es el lugar que se encuentra más al norte de Venezuela continental. Desde el cabo San Román hasta la isla de Aruba, hay una distancia de apenas 31 Km, por eso en las noches, cuando el cielo está despejado, se puede ver claramente las luces de la isla.

En el cabo también se pueden encontrar médanos, los cuales están junto al mar y hacen del paisaje una maravilla

- Caray, estás empollado de geografía, le dijo un paquete exprés que estaba dos sacas más allá intentando charlar de algo coherente con un envío urgente.
- ¡Que va!, es que soy el rey del Google, oye pero ¿los paquetes exprés no viajáis en avión?
- No siempre, no siempre, que todos los paquetes postales monárquicos sois igual de tontos.

A su lado unos tomates murcianos estaban montando una fiesta regional pero se les notaba la pena de alejarse de su tierra.

¿Qué culpa tendrá el tomate
que está tranquilo en su mata
si viene un hijo de ****
y lo mete en una lata
y lo manda pa’ Caracas?

28 marzo 2006

Día tercero

DE SU PORTUARIA Y TEMPORAL ESTANCIA EN VALENCIA

Nos encontramos en el Grao de Valencia, esta tarde unos mozos amarillos que no eran de Correos sino de algún remoto país asiático descargaron el tren distribuyendo su contenido por contenedores según destino y tipo de paquete.

No os creáis que se trata de cualquier puerto donde hemos enviado el paquetito, el 27 de mayo de 1247 el Rey de Aragón, Cataluña, Baleares y Valencia, Jaume I, dio carta puebla a la parte del llano del Turia comprendida entre el último meandro del río y su desembocadura.

A esta nueva población le otorga el nombre de Vila Nova Maris Valentiae.

En un principio el puerto apenas tenia calado, de hecho hasta el siglo XVI consistía en un malecón de madera que entraba en la mar y una pequeña escalera. De ahí se deriva el nombre de este núcleo, el Grao, que significa escalón.

Dada la importancia que fue adquiriendo el puerto los núcleos se fueron uniendo debido a su crecimiento y tomaron el nombre de Villanueva del Grao, o simplemente, el Grao.

Retomando el discurso, a uno de aquellos contenedores ha ido a parar el paquete de código CP04976710ES en cuyo interior se esconden grandes secretos deportivos; en su exterior – del contenedor no del paquete - una etiqueta verde fosforito indica con grandes caracteres que su destino final es Venezuela pero, como nuestro paquete no sabe leer sino ser leído, esta etiqueta se la trae al pairo.

- Buenos días, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola soy el paquetero enmascarado
- ¡Cómo me gustó la película de ayer!, tengo que presentarte a mi madre que es muy simpática y le queda muy rica la leche frita
- Usted si que me tiene frito, ¿sabemos algo de mi paquete?
- Pues depende, ¿qué hacemos esta tarde?, me gustaría ir al Zoo
- ¿Qué ocurre, vive allí... su madre?

Ante la falta de noticias fiables decido utilizar la telekinesia para intentar remover el paquete a distancia, lo que pasa es que no consigo sintonizarla correctamente en mi receptor, la tecnología punta suele fallar cuando más la necesitas convirtiéndose en la puta tecnología.

Ya que la telekinesia no colabora consigo localizar telepáticamente al hijo pródigo y mantener con él una larga y sesuda conversación.

- Hola bulto sin valor reconocido, ¿cómo estás?
- Pues peor que en casa porque hace un calor de no te menees y tengo las tripas llenas de corredores sudorosos
- Abrígate por las noches que en los barcos refresca, no te olvides de llamarme en cuanto llegues y estudia para que algún día seas un paquete de provecho

Espero que no sea aquel barco del fondo, me refiero al último de una larga fila de barcos no al que descansa en el fondo del mar, donde vamos a viajar hasta Venezuela, pero ¡si parece un carguero submarino!.

El capitán del barco es griego, se llama Scopoulos y dispone de grandes bigotes grises que mueve negativamente de un lado para otro en cuanto ve la cantidad de paquetes a estibar.

- Pero que se habrán creído estos españoles ¿que esto es un buque de carga?
- Al menos parece que flota
- Menuda flota haría falta para mover todo esto
- Capitán Scopoulos, las quejas al maestro armero, a mi no me venga con gaitas
- Para gaitero ya tenemos a Escopetao, portugués do Porto al que tenemos embarcao como grumete mayor

Entre todos los paquetes presentes el helénico capitán tuvo que ir a fijarse precisamente en el de código secreto CP04976710ES, ¿acaso le habrá llamado la atención que se mueva solo por el suelo, como si estuviera relleno de energía?.

- ¿Y este paquetón que contendrá que pesa tanto?
- Pagueisen guevistass señog capitao, le dice Escopetao con su peculiar gracejo portugués
- ¡Hum!, parece que su destino es Paraguaná, dice o capitao emitiendo un gruñido tras sopesarlo un buen rato con esas manazas de capitán marítimo
- ¿Para qué?
- Paraguaná, grumetillo, es la península de la amistad, plana casi en su totalidad a excepción de un solo lugar, el Cerro Santa Ana uno de los principales atractivos del lugar. Es el punto más alto de toda la península; el cerro alcanza una altitud de 830 metros sobre el nivel del mar. Desde su tope se puede observar toda la península, la sierra de Coro y la isla de Aruba
- ¿A que hora tiene su excelencia pensado partir?, es por mandar formar a la tropa o ponerme a baldear la cubierta ya que antes de acostarme tengo que hacer unas series

A las 8 PM aparece el señor Escópez, inspector de aduanas, español de origen y de afición, quién con su palillo en la boca ordena al conjunto naval que exactamente entre las 9 AM y las 10:30 PM se inicie la singladura después de consignar los datos necesarios en la hoja de ruta:

PARTE DE EMBARQUE:

Tipo de barco: carguero postal
Nombre: ¿el del barco o el mío?
Casco: Cáscara de nuez
Carga principal: envíos postales de todo tipo
Carga secundaria: productos naturales de la huerta murciana
Desplazamiento: no sé pero pesa bastante, ¿no ves que lleva pesados paquetes y productos naturales de la huerta?
Banderas: No ha podido venir, estará rodando una peli
Puerto de partida: Valencia
Puerto probable de destino: Cádiz vía Alicante - Orán - Almería
Fecha prevista de salida: 5 de junio de 2003
Fecha prevista de llegada: 8 de junio de 2003 (D.M.)
Firmado: El griego Scopoulos y el agente aduanero de segunda Escópez.

- ¿Puede ponerse el señor o señorito por favor?
- Eso se lo dirá usted a todos Doña Perfecta
- Vamos a ver, so melón, que dice mi madre que lo del zoo no le ha hecho ni pizca de gracia, quería decirte que tu paquete está en Valencia y que he cambiado de novio, ya no te quiero como antes
- Al menos dígame si a su madre de usted le gustaron los cacahuetes sin pelar que le dejé en la jaula

Son las 11 PM, un pequeño retraso de última hora impide que el barco cumpla con puntualidad escrupulosa su ineludible cita marinera pero todos esperamos que pueda zarpar sin novedad durante las próximas horas.

Para paliar la espera el capitán recuerda que hoy se celebra un nuevo aniversario de Federico García Lorca y recita mentalmente de memoria los primeros versos de su Romance Sonámbulo que parece dedicado a Pirracas, no serán buenos tiempos para la lírica pero la poesía sabe abrirse camino.

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
on ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Es la hora de partir, ¡tuuuuuuuu, tuuuuuuuu!

27 marzo 2006

Cuarto día

SURCANDO EL MAR A TODA VELA

Por fin ha zarpado el barco, antes de dejar la bocana del puerto el capitán ya se ha tragado 2 biodraminas que no parecen hacerle mucho efecto, esto del bamboleo naval le produce mareos pero se le acabará pasando, es bajarse del barco y como nuevo.

- ¿Podría avisarme cuando pasemos por Denia?
- ¿Desde cuando los paquetes hablan?
- Que paquete ni que ocho cuartos, que soy yo, Escopetao, es que un primo mío traballa de camareiro en el Pegolí
- Vale, anclamos si me invitas a un arroz a banda, gamba roja y mistelita
- Abusón, capitalisto

Desde mi casa vuelvo telefónicamente a la carga para intentar averiguar por donde navegarán ahora el barco, el paquete y todo lo demás.

- Bienvenido al servicio telefónico vocal de ayuda al usuario, pulse o diga uno si quiere enviar un paquete, pulse o diga dos si quiere una cerveza, si no hace ni dice nada ¿para que porras llama?
- Le atiende la posición 17, buenos días soy Mari Puri
- Hola, que si sabe donde está mi paquete
- Jacinta no está, se ha tomado permiso por boda, como tú no la querías se ha fugado con Copito de Nieve que es más del gusto de su señora madre
- Ya, pero ¿y mi paquete?
- A propósito a mi me gusta mucho bailar, ahora que no tienes novia formal podríamos formar pareja

Surcando lentamente los mares el paquebote costea de pueblo en pueblo caminito de Alicante; uno tras otro van desfilando pueblos por delante de mi paquetín, Cullera, Gandía, Oliva, Denia, acomodado en la bodega nuestro paquete no puede ver casi nada porque en la bodega no hay ojos de buey para mirar por fuera pero se lo imagina casi todo, es un paquete vidente.

Navegamos frente al nuevo puerto deportivo de Denia, es una gozada navegar frente a el, detrás se dibuja la inmensa mole del Montgó que parece decirnos:

- ¡Ven y súbeme!.
- Si, en barco te voy a subir

Este verano, cuando por fin el paquete haya llegado a término y las 12 Runner´s World spanish edition estén descansando en el revistero de algún Punto Fijo de la geografía venezolana, satisfaciendo las ansias atlético periodísticas de nuestra amiga Maygualida, un grupo de foristas de elatleta.com recorrerá, digamos que velozmente excepto uno que yo me sé, esas mismas tierras participando en la II Puxada al Castell.

- ¿Qué te parece la subidita?
- Solo ha sido el incremento del IPC, tampoco es para tanto
- ¿Para qué?
- Paraguaná, si ya casi sabemos donde está

Al pasar por Benidorm un grupo de 7.815 turistas alemanes al mando de un “2x2” de Francfort llamado Scopenhauer intenta abordar el barco desde un patinete acuático de 4 plazas que está a punto de hundirse por el peso a medio metro de la isla.

- ¡Vamos, fuera!, ¡les digo que aquí no servimos paellas!
- Perrrrro somos náufragos teutones, tiene que darrrrnos de komerrrrrr
- Ni sangría tampoco, ¡cangrejo colorao!
- Esto podrrrría crrrearrrrnosss un trrrrrauma filosófiko
- Por mi como si te operas, ¿será posible navegar tranquilamente por estas aguas sin que te confundan con un chiringuito flotante?

Desde sus habitaciones de los pisos más altos del hotel Bali otro grupo, esta vez de ingleses, orina alegremente sobre la bahía pero el viento les devuelve los residuos de Budweisser, todo lo cual parece hacerles muy felices.

- Look that old packeboute on the Sea!
- A ti te voy a dar yo “pa’ que botes” como no dejes de mear por la güindou, guiri, que menudo pedal que llevamos encima, le contesta la policía, una bella señorita de la localidad reconvertida en agente municipal tras la fusión por absorción de la ancestral tienda familiar de recuerdos con el enésimo Carrefour
- Ai can si guan postal packete in the bodega
- De bodegas ná, que ya habéis bebido bastante y ¡deja de mirarme las piernas, sátrapa, que estoy sin depilar!

Desde su puesto de mando en el puente, amarrado al timón de la nave para no caerse, el capitán Scopoulos observa que la ciudad de Alicante cada vez se hace más grande y decide tomar cartas náuticas en el asunto.

- Grumetillo, portugués, deje ya de correr por la cubierta que no son horas y vaya preparando los cabos que casi llegamos al primer control de avituallamiento
- Ahora mismo señor capitao que solo me queda estirar
- Vamos, venga, hágalo deprisa Escopetao, que nos pasamos de largo el puerto

En este momento llega un cable urgente desde la comandancia naval menorquina del foro, veamos su contenido:

- Aló, Scopoulos, monsieur le captain?
- Si, si, dígame Sr. Truyol
- Que no pueden irse para Alicante sin pasar por Mahón que tenemos un paquete para entregar por vía urgente en la bahía de Cádiz
- No se preocupe Sr. Truyol, a la vuelta de Venezuela pasaremos por allí para recogerlo, usted espérenos en la cima del Monte Toro que desde allí tendrá una buena panorámica del mar
- ¿Y cuando será eso?
- Pues depende
- Adieu mon captain!
- Nada de a Dieu, grumete, ¡ponga rumbo a Licante!

26 marzo 2006

Quinto día

ALMERÍA UN INMENSO CORAL ES TU HERMOSA BAHÍA

En Alicante se procede a descargar parte de la bodega y a subir otras cosas que allí esperaban, se trata de un montón de paquetes postales de la posta argelina que mandan los que están por aquí a los que se quedaron por allí.

Decepcionado por no haber puesto proa a Ciudadela, donde tan bien se lo pasó aquel verano, el grumete Escopetao se enamora perdidamente de una palmera, es decir de una chica de Palma residente en Alicante, y decide quedarse a vivir en la zona un poco harto de llevar vida de lobo de mar, llevando paquetes de una a otra orilla; en su lugar embarca – tras rigurosa prueba de admisión - un almeriense de amplia sonrisa, se llama Manolo Escopar, un tipo que se pasa el día cantando, ya veremos hasta donde llegamos con éste.

Antes de salir de nuevo a la mar empieza el festival de la canción.

- Larguemos velas grumete, brama el bigote del griego
- Almería, un inmenso coral es tu hermosa bahía
- Rumbo fijado, avanti media, ordena el almirante
- Almería, paraíso de sol, tus mujeres son flores
- ¿Quiere dejar de cantar y ponerse a baldear la cubierta?

Como es sábado 7 de junio del año del señor de 2003 decido que aprovecharé que no tengo que ir a trabajar y no me apetece bajar a comer a casa de mi suegra para averiguar algo más sobre el trashumante paquete.

- Buenos días, nuestro horario de atención comercial es de 8 a 20 de lunes a viernes, al oír la señal deje su nombre, NIF, dirección, motivo de la llamada, nombre del padre y del hijo y del espíritu santo, edad, sexo, estado civil, marca en 400, 800, 1500, 10.000, medio maratón, maratón y 101 kms. de Ronda, aproveche para dejarnos el número de teléfono que todo lo demás es para la empresa de telemarketing y le atenderemos a la mayor brevedad posible... Piiiiiii
- ... Hola, soy yo...
- Pero ¡si eres tú!, yo también libro hoy sardinita mía, podríamos irnos a remar al lago
- Señorita, tómese una tortilla de piedras y después váyase usted a nadar adonde le plazca, yo solo quiero saber si está bien mi paquete
- Pues según decía Jacinta no está nada mal para la edad que tiene, claro que comparado con el de Copito...

Pronto dejamos atrás el puerto de Alicante y enfilamos hacia la costa murciana, al verla los tomates y otros productos perecederos de la huerta murciana no pueden contener unas lágrimas de emoción, hace 60 días que dejaron el campo para ir a servir en las ensaladas mixtas de la capital y todavía nada, ni un mísero contrato temporal.

- Va a ser ese, dice el señor Pechicos desde la costa
- Si yo creo que va a ser ese, responde el señor Pablo Ballesta
- No te lo crees tú ni harto copas, aprovecha el señor Titolo para meterse un poco con don Pablo
- Ese barco es más lento que una tortuga, deberían darle miguelitos de La Roda, apostilla Fran Bali
- Hasta mi crío va más deprisa que esa canoa, comenta Garbancito

Todo el entrañable elenco murciano del foro está apostado en la orilla agitando sus pañuelos al paso del barquito de papel por el horizonte, gruesos lagrimones les caen por las mejillas viendo como se alejan los productos de su tierra querida, con lo que a ellos les gusta la verdura, sobre todo para acompañar la carne.

- Adiós capitán Haddock, dice Titolo intentando un ace (léase eis) monumental
- Eso es de Tintín, capullo, éste es Scopoulos, devuelve un resto cruzado el Ballesta
- ¿Qué te apuestas a que no?, dejada sobre la red de Titolo
- Pero ¿es que no ves a Bianca Castafiore sobre la popa?, globo al fondo de la pista del Ballesta
- Lo que canta son los pies de Pechicos, smash potente sobre la línea
- Entró, entró

El barco debe seguir adelante, quedan muchos días de navegación y ya empiezan a notarse los rigores del viaje, despedimos a la armada murciana hasta que se celebre la quedada prometida para este otoño

- Mi capitán, mi capitán
- ¿Qué se te ofrece marinerito?
- Que tengo algo en la garganta
- Pues entonces canta que empieza a caer la noche y hay que arrullar a los paquetes para que duerman tranquilos

“El trigo entre toas las flores, ha elegido a la amapola, y yo escojo a mi Dolores, Dolores, Lolita, Lola, y yo, y yo escojo a mi Dolores, que es la, que es la flor más morenita, Dolo, Dolores, Lolita, Lola”

Al oír esa pegadiza musiquilla toda la tripulación se puso a coro a cantar el estribillo: porompompon, porompon, porompon pero, pero, pero porompero pero pero pero porompon pon

“El cateto de tu hermano, que no me venga con leyes, es payo y yo gitano, que tengo sangre de reyes, es pa, es payo y yo gitano, que ten que tengo sangre de reyes y en la, y en la palma de la mano”

Manolo Escopar al ver su pueblo El Ejido de Dalías se tira por la borda para intentar alcanzar la costa nadando, detrás suyo se tiran también sus dos hermanos guitarristas.

Las luces de Almería brillan como soles por la banda de estribor, repondremos fuerzas en los Espumosos de la Puerta Purchena, unas tapicas en el Quinto Toro y volveremos al tajo que todavía hay que llegar a Orán.

- Adiós Manolico, majete- Adiós Scopoulos

25 marzo 2006

Sexto día

SEXTA FLOTA DE NAVEGACIÓN

Dejamos Almería en el mismo sitio donde estaba antes de llegar y partimos hacia el puerto de Orán esperando que esté donde se supone que debe estar, allí haremos algunos intercambios comerciales para mejorar el import/export de ambos países mediterráneos que, en estos momentos, atraviesa una grave crisis FIScal.

Mientras tanto, nuestro acuático cantante sigue intentando llegar a Roquetas de Mar flotando sobre las guitarras mientras pregunta a voz en grito a un pulpo manco no se que de un carro que le han robado.

- ¿Dónde estará mi carrooooo, dónde estará mi carroooo?
- ¿Y a este que le pasa?
- Donde quiera que esté, mi carro es mío, porque yo lo compré...
- ¡Demasiado sol en el coco!

Para suplir al cantante robado no hemos tenido otra idea mejor que contratar a un argelino auténtico, se trata de Ahmed Sidi Ben Scoped, un inexperto marinero pero que prepara el cous-cous como nadie.

Sidi Ben es un argelino del interior que emigró de pequeño a Orán debido a su temprana afición al tintorro, algo totalmente incompatible con la natural escasez de tabernas en el desierto, a pesar de lo cual ha terminado siendo un gran conocedor de estas aguas ya que se fija mucho y ha hecho el trayecto un par de veces aunque todavía no sepa hacer buenos nudos marineros.

- Ahmed, ¡ven aquí!
- No mon capitain, je ne suis pas Ben Aquí, je suis Ben Scoped
- ¡Que vengas leches, que quiero decirte una cosa!

Los problemas de idioma tienen una importancia relativa en alta mar, a ver si no como hubiésemos podido hacerse entender al griego con este señor oraní de adopción, en la mar hay que estar preocupado por otras cosas más importantes como, por ejemplo, ese enorme portaaviones de la VI flota de la US Navy que se ha situado entre el carguero y África.

- Hello & stop!, comandante Scop Williams speaking
- Sabía que tenía que haberme traído el smoking, tradujo Scopoulos
- Debemos inspeccionar su buque por si llevan armas de destrucción + IVA pero les advierto que en mi buque no se fuma

Preocupado por el cariz que toma el crucero y ante la falta de apoyo aéreo del servicio de Correos el capitán intenta salvar los muebles con hábiles maniobras de distracción aprendidas en sus ratos de ocio.

- A ver mister Williams, ¡tres con las que saques!

En la bodega hace calor y los paquetes necesitan subir a cubierta para tomar un poco el aire, como Sidi no les hace caso y Scopoulos está haciéndose fotos con la gorrita de almirante de la VI Flota de Williams, deciden amotinarse.

- Llevamos varios días de aquí para allá
- Queremos merendar y ver la tele que creo que hoy sale Bisbal

El único paquete que mantiene una aparente calma es el nuestro, desde que salimos de Alicante viaja al lado de las zapatillas usadas que debemos entregar en Cádiz y el pobrecito ya no puede más, o airean convenientemente la zona o las arroja por la borda y que vayan solas a puerto.

Eso es precisamente lo que ha ordenado mister Williams con los paquetes más díscolos de la carga, preparan la pasarela, les atan un concurso de Tele5 a los pies, les tapan la dirección de envío y al agua patos. Algunos de ellos incluso puede que lleguen a destino antes que nuestro paquetín.

Justo en el momento de máxima tensión suena mi teléfono portátil, ese que solo llevo para las grandes ocasiones en las que tengo que estar localizable por si me llaman de Correos para informarme sobre el paquete.

- Buenas tardes, le llama el llamador automático del servicio de atención al cliente de paquetes postales económicos
- ¿Le ha pasado algo a mi niño?
- Al niño no pero al padre le acabará pasando, soy Copito de Nieve y quiero que dejes de llamar mona a mi mamá política, es mucho más fea que una mona y lo de la leche frita era mentira

Por fin los marines deciden dejar paso libre a nuestro buque no sin antes confiscar varios paquetes sin remite con un sospechoso olor a chorizo de visitas, entre los cuales afortunadamente no se encuentra el nuestro; el capitán Scopoulos ha decidido enrolarse en la Navy, no pudiendo soportar más viajar en esta bañera deja el mando en manos de Sidi Ben Scoped y nos dice adiós con sus manazas sin poder reprimir unas lagrimitas de cocodrilo.

Lo que cualquier otro trabajador del sector naval interpretaría como una oportunidad profesional única que debe ser aprovechada, provoca sin embargo una crisis de pánico en Sidi Ben quién decide bajar a la bodega a agenciarse un tetrabrick de Don Simón Gran Reserva antes de volver al puente de mando dispuesto a ahogar sus penas.

Navega plácidamente nuestro barco hacia el mar de Orán bajo la influencia del alcohol cuando una lancha rápida del servicio guardacostas argelino nos ordena el alto.

- A ver, documentación, pasaporte, rolex, seikos, pipas, chicles, caramelos, al rico bombón helado ¡oigaaaa!...
- Morito bueno
- ¿Qué son todos esos paquetes de ahí?
- Morito guapo
- Haga el favor de soplar por este tubito
- Morito piripi
- Para hacer pipí vaya al fondo a la derecha

Desde las playas de Ain el Turco, Les Andalouses, Kristel (digo yo que serán esas playas porque nunca he estado en Argelia y ahora precisamente no es el mejor momento para descubrirlas) nos llegan tenues lucecitas de colores que Sidi Ben no puede ver porque está viendo otro tipo de estrellitas del mamporro policial recibido por negarse a entregar el tetrabrick como prueba del delito.

Pasada esta noche toledana de sobresaltos algunos paquetes no pueden soportarlo más cayendo rendidos a los pies de los guardias con turbante, puede que debido al fuerte olor que desprenden sus babuchas.

Y allí continuaban amodorrados por la mañana cuando una voz gutural les despertó de sus sueños.

24 marzo 2006

Séptimo día

PLÁCIDA NAVEGACIÓN

A primera hora de la mañana zarpaba de Orán con destino a Cádiz nuestro barco postal bajo el mando de un nuevo capitán, trátase esta vez de un recio holandés de fina ironía, gran sentido del humor y de nombre Louis Van der Scop.

Gran aficionado a los viajes pedestres de larga distancia Van der Scop no teme los viajes largos y complejos como este por más que por mar discurran, para él es casi un reto personal entregar el paquete a Doña May antes de la fecha prevista, incluso lo llevaría nadando si hiciera falta.

La naviera consignataria de los envíos tampoco ha querido retrasar más de lo necesario la entrega de los paquetes que transporta, sobre todo porque los productos típicos de la huerta murciana están empezando a deshidratarse, y ha contratado a Herr Louis por su rigor organizativo, entre otras virtudes, para llevar el barco en plazo al menos hasta la tacita de plata.

También ha embarcado con él un marinero francés que conoció en los bajos fondos de Orán y que le pidió ayuda para cambiar de aires a cambio de no airear lo suyo con Fátima Teresa.

René du Le Scopiere, que así se llama el francés, no puede decirse que sepa mucho de navegación o que domine el arameo clásico pero se sabe la selección francesa de fútbol de memoria y esta redonda habilidad le ha sacado de más de un aprieto en numerosas ocasiones.

- Monsieur du Le Scopier, pongamos pues rumbo a Cádiz: Longitud: 6º 17' Oeste, Latitud: 36º 32' Norte
- Bagthez
- Levemos anclas
- Fegnández
- Larguemos el velamen
- Zidane
- Avanti toda!
- ¡Cagamba!, a ese italiano no le conozco ¿donde juega, en el Paguis-San-Yegmen?

Con el peñón de Gibraltar a la vista el capitán Van der Scop saca a relucir su vena poética componiendo el inicio de unos versos que, con el tiempo, se descubrirá que son plagiados:

“Con doce revistas deportivas por banda,
Web en popa, a toda zapa,
No corta la internet sino vuela
Un paquete baratín.

Paquete postal que llaman
Por su baratura El perdido
En toda la web conocido
Del uno al otro confín”

Al pasar por Gibraltar pudimos ver con nitidez a la madre de Jacinta haciendo la mona y saltando a cuatro patas y cola sobre la roca, Herr Louis le lanza unos cacahuetes de la afamada granja San Francisco sabedor de sus refinados gustos culinarios.

En este momento se recibe un cable desde la Interpol holandesa advirtiendo que el mencionado Van der Scop no es realmente holandés sino un español que tras poner su pica en Flandes huyó para no tener que reconocer a los gemelos nacidos como consecuencia de un desembarco amoroso.

Desde entonces le llaman el holandés errante y navega a lo largo y ancho de este mundo en busca de una web estable a la par que bien remunerada, a ser posible en España, algo realmente difícil si se piensa detenidamente, ya que ama la luz y el sol de nuestra tierra y ansía probar de nuevo la auténtica tortilla de patatas.

Debido a un tráfico insospechado de pateras por la zona del estrecho casi estamos a punto de arrollar a una de ellas ocupada por un solo tripulante llamado Mustafá Escopelele, tras partirle la patera en dos le recogemos, le abrigamos, le damos de comer y nos lo llevamos para Cádiz.

Escopelele Mustafá es alegre y nada como una anchoa de La Escala, hubo que perseguirle con el barco durante varias millas náuticas antes de poder izarlo a bordo por las orejas; hasta ahora solo se conocía un caso similar de alguien que anduviese sobre las aguas pero fue hace dos mil años, Van der Scop enseguida le echa el ojo encima.

- Pareces bueno Escopelele aunque un poco flaco, ¿eres partidario de fichar por un club deportivo o prefieres ir por libre?
- A mi lo que realmente me gusta es el “flamenco”, sire, y después el jamón serrano, a poder ser de Jabugo y pata negra
- Coño, serás renegado, nadie pronuncia Holanda en mi presencia, ¡al agua con él!

Y sin tiempo para explicaciones lo lanzan por la borda con tan mala puntería que fue a caer justo encima de otra patera más grande y más bonita y más rápida y con más luces y más papeles y más antenas y más salvavidas que la que llevaba Mustafá antes del abordaje, se puso muy contento hasta que se dio cuenta que era la superpatera de la guardia civil del mar.

Superado el incidente diplomático, en el horizonte se perfila la tacita de plata brillando bajo la suave luz del sol al atardecer, en completo remanso permanecía el barco fondeado en la bahía a la espera de instrucciones concretas de la empresa.

Por unos instantes René y Louis establecieron cierta amistad pasajera a pesar de la diferencia de rangos – quizás debido al sol y al largo tiempo pasado al aire libre – cuando Louis le cuenta un secreto a René:

- Se me ha ocurrido celebrar el trail de los castillos de Ávila
- Trezeguet
- Será en noviembre de 2004, espero que hayamos entregado el paquete a May en Punto Fijo para entonces
- Thiegui Hengui
- Irá desde Villaviciosa hasta Ávila por medio del campo...
- ¿Del campo de los Príncipes?
- 46 kilómetros de ruta, seremos más de cien
- Candelá, Platini...

Ante la falta de perspectiva de René, el holandés decide llamar de inmediato a su buen amigo Luis Arribas que reside en Holanda y está cuidando temporalmente de sus muchachos para preguntarle si ya han empezado a correr.

Cuando nuestro capitán se pone melancólico...

23 marzo 2006

Octavo día

DORMIR TAL VEZ SOÑAR

En el diario de Cádiz anuncian esta mañana la llegada de un barco carguero postal procedente de Orán.

Tránsito portuario del 10 de junio de 2003:

- Entradas: buque carguero postal ligeramente escorado de estribor procedente de Orán y con destino final desconocido al mando de un capitán holandés, se le asigna la dársena de Cádiz, entre otros fletes declara un paquete postal económico a la península de Paraguaná

- ¿Para qué?
- ¿Para qué va a ser?, para que May pueda ponerse al día con las últimas tendencias deportivas; venga hombre, que estamos un poco cansados, llevamos una semana naufragando
- ¿Por quién preguntan?
- Aquí el señor du Le Scopier que pide asilo futbolístico
- Pues al fondo hay sitio, atraquen donde vean un hueco libre pero bien pegaditos al muelle, me dejan las llaves puestas por si tengo que moverlo y me cierran las escotillas que luego no me hago cargo de lo que se pueda perder

El Puerto de la Bahía de Cádiz es, por su privilegiada situación geográfica, la puerta de entrada y salida del tráfico de mercancías de la Unión Europea con los países del Magreb; conexión con las Islas Canarias; puerto de trasbordo del cabotaje del Norte de Europa y del Mediterráneo para la costa Este de los Estados Unidos.

Es uno de los más antiguos del mundo, se puede afirmar que la bahía natural de Cádiz albergó en sus orillas siempre un puerto o centro de actividad portuaria importante, incluso quizás varios con relativo esplendor en algunos momentos, desde la fecha de la fundación de la actual ciudad de Cádiz (que se remonta al año 1104 antes de Cristo en los tiempos del rey fenicio Habis) hasta las dominaciones púnica y romana, en la que Gades llegó a ser la ciudad más importante de la Hispania y la tercera del Imperio en Europa.

Dada la hora que es nos disponemos a pernoctar en el moderno puerto gaditano, mañana será otro día.

Solitario desde que desembarcó el francés, nuestro intrépido capitán decide tomarse un breve pero merecido descanso así que pone la tele y se prepara un buen vaso de güisqui escocés que le regalaron tiempo atrás, cuando todavía aprendía navegación general básica en la madrileña localidad de Alcobendas.

- Joer, solo ponen anuncios y no tengo el cuerpo para poesías
- ¿Ollas sucias, platos pringosos?, utilice Scop Brite, ¡no se puede estar sin él!

Decide apagar la tele y darse un garbeo por el solitario puerto, al fondo se oye música, son dos hermanos catalanes – José y David - que están empezando en esto de la música, se acerca a escucharles.

- ...Y al pasar por tu calle allí estabas tú, esperando en la parada del autobús, comiéndote con gracia aquel chupa-chups, que vicio, que vicio
- Estos chicos suenan bien
- No sé que me dio por la espalda, cuando vi la raja de tu falda, que un Seat Panda se me cruzó, y se comió el parachoques de mi Ford Scop
- A ver como sigue la cosa...
- Por la raja de tu falda, yo tuve un piñazo con un Seat Panda, Por la raja de tu falda, yo rompí tres cuerdas de esta guitarra
- ¡Coñes... SCOPA!

Louis vuelve al barco, se toma otro güisqui five years, le entra por la vista la melancolía y de inmediato le salen por la boca unos ronquidos; al final, agotado por las emociones, la larga duración y las duras condiciones de navegación, Van der Scop se ha quedado profundamente dormido.

La suave brisa marinera le arrulla con bellas palabras de Alberti, al tratarse de un marino mercante se ha corregido levemente la parte guerrera del poema para no crear tensiones:

“Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar y nombradla capitana de un blanco bajel postal.

¡Oh mi voz condecorada con la insignia marinera: sobre el corazón un anclay sobre el ancla una estrella y sobre la estrella el viento y sobre el viento la vela!”

Durante la noche tiene un sueño que al despertarse a duras penas conseguirá recordar (menos mal que andaba yo por aquí para apuntarlo), de momento no entiende su significado pero ya lo entenderá.

LA MARINA TIENE UN BARCO,
LA AVIACIÓN TIENE UN AVIÓN,
LOS CADETES TIENEN SABLES
Y LA GUARDIA SU CAÑON.

22 marzo 2006

Noveno día

CAMBIO DE PLANES

Sin que sirva de precedente levamos anclas muy temprano ya que no es cuestión de aguantar la larga cola que se forma todas las mañanas en la gasolinera del puerto, a ver cuando el ayuntamiento gaditano hace algo para resolverlo que ya va siendo hora.

- Buenos días, ¿qué le ponemos?
- Llénemelo de diesel plus hasta la bandera
- ¿Le añadimos un botecito de Winns?
- No pero limpie bien el parabrisas, ínfle bien todos los salvavidas y nivele el aceite del motor
- Vamos a echarle Carbonell de 0,4º que es mano de santo

Antes de partir se presenta el práctico del puerto pidiendo permiso para embarcar a una periodista rusa que quiere cubrir parte del trayecto, se trata de Carmencita Scopovna; se llama Carmencita porque a su madre le pareció un nombre perfecto para ella y Scopovna por exigencias del autor que en esto se está volviendo algo maniático.

- Capitán, aquí le traigo la rusa
- Yo no he pedido ensaladilla pero que suba
- ... y un botellín de Cruzcampo

Desde el muelle nos despide en silencio una multitud de gaditanos ya que a estas alturas del cuento no estaban para chirigotas.

Aprovechando la pleamar por fin ponemos proa a Huelva que parece ser la próxima escala de este largo viaje, hay lugares que complementan su privilegiada situación geográfica con un brillante y denso devenir a través de los siglos. Esta historia, en parte escrita y en parte repleta de oscuras referencias cercanas a la leyenda, confieren a estos lugares una atrayente personalidad, es el caso de Huelva, la provincia mas occidental de Andalucía.

Iniciamos el viaje pero justo antes de llegar a la altura del Puerto Santa María se recibe un fax en el puente de mando.

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De: Comandancia Naval de Correos (Madrid)
A: Barco postal (nombre en proceso de votación)
Texto: Diríjanse a Sevilla .STOP. repetimos, diríjanse a Sevilla .STOP. hay que recoger unos paquetes .STOP.
Firmado: Jacinta .END OF MESSAGE.

Sended on june 11th 2003 from tfno 900 50 60 70, visite nuestra web en Correos
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A la recepción del fax todos sentimos gran alegría, ¿todos?, ¡no!, una pequeña bodega poblada por irreductibles paquetes postales resiste todavía y por siempre al invasor, pero bueno ¿esto no era de Scopix y Obelix?.

Los cambios de última hora suelen crear cierta confusión inicial a las tripulaciones por muy experimentadas y abnegadas que estas sean y la nuestra no iba a ser menos, el capitán nunca ha remontado un río pero se lo imagina, lo compara mentalmente con aquél programa de naturaleza de la tele en el que vio a unos salmones haciendo lo propio a base de saltos contracorriente en un río asturiano y se echa las manos a la cabeza.

- ¡Esperemos que no haya osos en el Guadalquivir!
- No se preocupe usted Van der Scop, de pequeña trabajé en el circo ruso, comenta Carmencita
- O sea, que hay

Se cruzan con una regata de pateras, por lo menos van 50 ó 60; quiero decir que por lo menos van 50 ó 60 personas apretujadas en cada una de las pateras; de cerca les controla la organización, que nivel, ¡incluso participa controlando la Guardia Civil!.

- En vez de ponerse a regatear con los turistas podrían controlar el tráfico ilegal de pateras, no se donde vamos a llegar, les grita indignada la rusa en perfecto carmencito, una de las razones para que no se la llevasen detenida por revoltosa.

Una vez en el río dejamos a estribor Sanlúcar de Barrameda, que pena que no sea agosto porque podríamos ver las carreras de caballos por la playa y por babor el Parque de Doñana, un espectáculo centenario de turf que merece la pena poder ver alguna vez en la vida, ¡una maravilla!.

Al pasar por Bajo de Guía deciden atracar un rato para tomarse una buena ración de langostinos de Sanlúcar pero por poco no les atracan a ellos, ¡santa madre del amor hermoso, que precios!.

Continúan viaje río arriba a medida que cae la tarde, con el claroscuro y las nubes de mosquitos que por allí se forman no se dan cuenta que hay mucha gente cruzando el río, provocando una estampida en toda regla en el seno de una caravana rociera que vuelve de su peregrinación anual, carros por aquí, caballos por allá, gente al agua, esto parece el salvaje Oeste pero sin indios y en Andalucía.

- ¡Dominguero, a ver si miramos!
- ¡Hombre al agua!
- ¡Dominguero, cafre, bantú!

Mientras prosigue el tranquilo viaje hacia la patria chica del autor de este cuaderno de bitácora, llaman por teléfono al capitán desde Holanda.

- Louis, Louis (es que son gemelos)
- ¿Quién eres Van der Martín o Van der Nicolás?
- Hoy (suponiendo que hoy sea 10 de junio) cumplimos 9 meses, ya llevamos el mismo tiempo fuera que dentro
- Para celebrarlo os voy a contar un cuento... esto era Caperucita Roja que iba tan contenta por el bosque a casa de su Abuela Veloz a llevarle un paquetito, cuando de repente aparece el Lobo Escopoz...
- ¡Mamá, mamá, el tito Louis ha vuelto a darle al agua de fuego!

Dejamos esta tierna estampa familiar en suspenso porque al fondo por fin se perfila la silueta de la increíble ciudad de Sevilla, ¿qué decir de Sevilla que no se haya dicho ya?, bueno pues en ese caso no añadiré nada más.
Solo una cosa, allí juega el Real Betis Balompié, que pena que el francés se haya marchado porque aquí tendría como para construirse una nueva pasión futbolera.

21 marzo 2006

Décimo día

UNA GOLONDRINA RIBEREÑA

Situado a 80 kilómetros de la desembocadura del Guadalquivir, el de Sevilla es el único puerto fluvial comercial que existe en España. Su proyección es a la vez mediterránea y atlántica, siendo varios los factores que lo erigen en punto logístico y comercial de primer orden.

- Rumbo Longitud 6º 0’ O, Latitud 37º 22’ N - Carta BA85, ordena el capitán
- ¡Marchando!, le responde obediente su barco

Atracamos en el puerto Este, en el fondo nos daba igual Este o Aquél puerto pero el caso es que atracamos en este porque nos pillaba más a mano, la estrechez de la plaza de parking nos obligó a maniobrar más de la cuenta y por poco nos cargamos la Torre del Oro, ya nos pasó hace años en Pisa.

- En Pisa no hay puerto de mar, le espeta el barco sin nombre
- Pues ya me contarás que hacíamos allí tú y yo, piensa en voz alta el capitán de varios nombres

A la vista del río recordamos aquellas palabras de Jerónimo Münzer en 1494, “El Betis, río caudaloso y navegable, que a la hora de la pleamar crece tres o cuatro codos, llevando entonces el agua ligeramente salada, tornándose dulcísima al bajar la marea...".

Mientras el río se prepara para cambiar de sabor, pide permiso para subir a bordo un gorrilla urbano sevillano, permiso que se le concede de inmediato, que amablemente nos pide la “voluntá” por vigilarnos el buque dejándolo a salvo de actos incontrolados de piratería fluvial.

Los días de sol y los atardeceres de primavera son momentos idóneos para pasear por el río Guadalquivir a su paso por la ciudad sevillana. Su caudal irregular de violentas crecidas, sensible a las mareas, y los bajos arenosos de su complejo cauce han marcado significativamente la historia de toda la ciudad.

El capitán aprovecha la situación para ir a darse una de esas vueltas solitarias que tanto le gustan y así poder descubrir nuevos grupos musicales.

- Buenas tardes, ¿el capitán?
- No, la rusa
- Que se ponga
- ¿La rusa?
- No, el capitán

Unos diez minutos después de esta muestra de la comunicación humana que nos rodea vuelve el capitán con una melopea encima tremenda.

- ¿Be ha llabado alguienz bor teréfono?
- Sí, la naviera; nos pide que hagamos una colecta
- No buedo cortabme la coleta, zoy carvo
- Pues a ver de donde sacamos la pasta para seguir el viaje

En estos casos Van der Scop es muy resolutivo y enseguida, en cuanto se le pasa la merluza, encuentra una fórmula que les permitirá seguir viaje por lo menos hasta Huelva.

Por las mismas alquila el navío a un grupo de guiris que llegaban en autocar, les convence con mensajitos del tipo “usted también puede tener una cena romántica con su pareja bajo el embrujo sevillano del río y por cuatro gordas”, “cene y viaje todo en uno, precios de paquete postal”, “indigestión garantizada, vistas panorámicas desde la sentina”.

- Vamos a ver leidís an yentelmens, vayan pasando que al fondo hay sitio
- ¿Y donde sentamos a toda esta gente?
- Sobre los paquetes postales económicos cuando se acaben las sillas
- ¡Vamos, vamos que nos vamos!

Los ingleses meones de Benidorm están ahora en Sevilla procurando que suba la marea sin necesidad de esperar a las 19:15 que es cuando le toca subir hoy; el fondo arenoso del río se encargará de filtrar las impurezas pero no se yo si este vertido incontrolado provocará un nuevo Aznalcóllar... porque son muchos hijos de la gran bretaña meando a la vez.

- Oiga mister, ¿no le da a usted vergüenza orinar en público?
- Pero, si lo hacen todos
- Si pero usted es el único que lo hace desde el palo mayor

Dado que no hay azafatas en los barcos postales les toca a nuestros amigos Louis y la rusa hacer la demostración sobre los salvavidas antes de zarpar de excursión.

- Los salvavidas son estas cosas redondas que pone flotador, indica diligente Carmencita
- Pues ese guiri de atrás se lo está comiendo, le advierte el capitán, se habrá creído que es un donut
- Ahora explíqueles como se pela una gamba, insiste el marino
- ¡Olé, a ti te pariou una mother!, grita un inglés, que es como se debe decir en su tierra ¡viva la madre que te parió!

Como a bordo no hay poca ni mucha comida se sirven los productos naturales de la huerta murciana que, a estas alturas de la película, están más secos que la mojama. Los primeros tomates intentan un levantamiento huertano porque, además de las condiciones infrahumanas que han estado soportando, ahora se los quieren comer a bocaos unos guiris con cistitis.

- Parece que les guste la ensalada mixta de cartón
- Pues aquellos de atrás se están comiendo las cartas certificadas con sello y todo
- Claro, es que son de FENAVIN (feria nacional del vino celebrada en mayo en Ciudad Real, aclaración del autor)
- ¿Capitán, los ingleses son verdes?
- No, pero demos tiempo al tiempo

20 marzo 2006

Undécimo día

ADIOS CON EL CORAZÓN

Hoy hace un calor espantoso y el río está atascado como casi todos los fines de semana en cuanto llega el buen tiempo, media ciudad se larga a las playas en sus barquitos utilitarios, hay que dejar sitio para los turistas que llegan.

- Menudo tráfico portuario tenemos hoy
- Cuando lleguemos habrán cerrado la panadería, tendríamos que haber salido antes
- ¡Mira ese que jeta!, navegando por el arcén, ¡ballena, merluzo, melón!
- ¡Señor, señor!, siempre lo mismo

Tras la tensión sufrida con el viaje turístico organizado de ayer, tanto el capitán como la rusa Carmencita dormitan en el puente de mando dejando que la nave siga el curso de la corriente, por eso no ven la caravana de romeros que, acabadas de recomponer sus filas tras el abordaje del otro día, se dispone a vadear nuevamente el río.

Al ver arribar el barco muchos rocieros huyen despavoridos en todas direcciones mientras que otros se lanzan al agua, son víctimas inocentes volviendo a sufrir las consecuencias de la conducción temeraria de algunos irresponsables con carné todavía sin el rollo de los puntos.

- Pero si son los mismos de la otra vez
- Domingueros, desgraciados, te habrá tocado el carné en una tómbola
- Oye, ¿por qué volvéis a cruzar, es que se repite el Rocío?
- No, es que nos gusta mucho este juego, no te joe

A la altura de Sanlúcar conseguimos que se tiren de cabeza por la borda los últimos guiris que nos quedaban en cubierta durmiendo la mona, así que ya podemos poner rumbo a nuestro siguiente destino.

Navegamos a todo trapo por delante de Matalascañas, una avioneta que para mí que se ha perdido arrastra por el cielo un enorme cartel de “Visite Marina D`Or”, Torre de la Higuera, Mazagón, Punta Umbría y, por fin, Huelva.

Abrazada junto al Atlántico por las desembocaduras de los ríos Odiel y Tinto, Huelva parece tener su origen en el legendario reino de Tartessos. Asiduamente visitada por los navegantes fenicios que arribaban a sus costas en busca de metales preciosos y que erigieron un templo dedicado a Hércules en la cercana isla de Saltés, la ciudad recibió el nombre de «Onoba» hacia el año 1000 a. C.

Así, situada en el rincón más suroccidental de España, lindando con Portugal, Badajoz, Sevilla y Cádiz, y bañada por las aguas del Océano Atlántico, se encuentra Huelva un bello lugar donde aún es posible vivir tranquilos y en paz. Sin duda un lugar que merece la pena visitar pero démonos prisa antes de que este barco lo deje todo patas arriba.

Dicen que a Huelva se llega llorando y se marcha uno de la misma manera, eso es lo que ha debido pasarle a nuestro amigo Louis.

- Lo siento pero debo abandonaros
- Vamos capitán, que solo han sido cuatro carrozas de nada, seguro que lo cubre el seguro obligatorio
- No, si no es por eso, es que me han ofrecido un trabajo en España
- ¡Ahora entiendo por qué llora!

Louis Van der Scop deja el barco en el puerto de Huelva y parte camino de Valladolid con lágrimas en los ojos, no en los suyos sino en los de la rusa que también debe dejar este viaje porque tiene que irse a un triatlón al quinto pino, o algo así, este fin de semana.

- Oye, ¿y esta muy lejos Valladolid?
- Bueno, a 648 kms de aquí, unas 350 millas náuticas de nada
- Empieza ¡el reton-no de Louis!

En el mismo puerto nos presenta la naviera a sus sustitutos temporales.

- Aquí el paquete postal económico CP04976710ES en ruta hacia Paraguaná
- ¿Para qué?
- Paraguaná, al otro lado del charco, donde habita la amistad
- Aquí el almirante Dislálicus y su ayudante Cinco Estrellas

El almirante Arvidas Dislálicus es un lituano antiguo jugador de petanca que todo lo dice del revés por una alteración del habla no tratada a tiempo por el logopeda, por eso se hace acompañar de Cinco Estrellas para orientarse.

El grumete Cinco Estrellas, poseedor de grandes dotes en el arte de la conversación y la escritura pero poco habituado al entorno marinero, enseguida pone los puntos sobre las íes a todos los productos postales embarcados.

- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio
- ¿Es una adivinanza?
- No voy a picarme ni a hacer marcas
- ¡Para mi que es de secano!
- Fomento la carrera nocturna, sea al anochecer o a primeras horas por lo que soy habitual del frontal

Una vez puestos los puntos en su sitio nuestros paquetes deciden tomarse un refrigerio aprovechando que está entrando agua en la bodega, uno de los carros rocieros ha abierto una vía y por ella entra tanta agua que sería la envidia del canal de Isabel II.

- Este nombre no tiene barco, aprecia de inmediato Dislálicus
- Hombre de ninguna parte, por favor escucha, no sabes lo que te pierdes, hombre de ninguna parte, el mundo está a tus pies, responde el grumete
- Y este sello no tiene paquetes, insiste el almirante
- No tiene criterio, una meta, no sabe a donde va

Hace tiempo que no tenemos noticias de nuestra amiga la recepcionista de Correos, parece que ha vuelto de su viaje de novios y que no esté de muy buen humor, ella sabrá por qué.

- Atención al cliente, ¿qué mosca te ha picado?
- En este momento estaba pensando en mi paquete
- Pero bueno, esto ya es un acoso en toda regla, te voy a denunciar como no pases a los hechos, amorcito
- Entonces del paquete ni hablamos
- Olvídate del paquete y vuelve de nuevo a mí, que ya no me gusta Copito, que me tiene tal que así (at two candels)

19 marzo 2006

Duodécimo día

EL PRONADOR DE LOS MARES

Amanece sobre Huelva y el color azul lo inunda todo, más o menos lo mismo que pasará en unos días cuando el Recreativo se juegue en Elche la copa del Rey a partido único contra el Mallorca.

Si todo pueblo que se precie debe sentirse orgulloso de su pequeña historia, localidades como Palos o Moguer y en general toda Huelva lo están de una gesta que protagonizaron gentes de la tierra, el descubrimiento de América.

CP04976710ES se encuentra hoy inquieto, siente como si le estuviesen pateando los contenidos, es algo extraño porque no comió la ensalada mixta de los ingleses que en paz descansen, ¿qué le pasará?, ya se le pasará y si no que se fastidie que para eso es un paquete postal.

El barco tiene todo preparado para zarpar, el próximo destino está a 740 millas náuticas y es una de las islas más bonitas del mundo, la isla corazón, ¡San Miguel de La Palma!, desde alguno de sus puertos partiremos hacia algún Punto Fijo del otro lado del Atlántico.

A las precisas órdenes del almirante Dislálicus, nuestro barco sin nombre se pone por fin en marcha, ha empezado la parte más complicada de la aventura.

- Bajen anclas
- Aten amarras
- Arríen el velamen
- Paren máquinas

En el puerto un grupo de corredores que rodaba por allí a ritmo sandunguero detiene su marcha durante unos minutos para gozar con la visión de nuestro barco a punto de colisionar contra el muelle armando un estropicio de tres pares.

De inmediato se reciben noticias de la central por teléfono:

- Conferencia a cobro revertido de... “Aló capitán, aquí la central”, ¿acepta la llamada?
- ¿Por qué tengo que llamar a un pervertido?
- Sepa usted que viaja al mando de un buque sin nombre
- ¿Qué le pasa a la vieja de Armando Luque?

Además de su dislalia parece que el almirante está un poco teniente (es decir, sordo como una tapia) porque no termina de enterarse, menos mal que Cinco Estrellas se encarga de que todo funcione.

- A ver, ¿señorita Jacinta?, declama Five Stars con la mejor voz posible
- ¿Usted que se ha pensado caballero?, ¡yo no estoy encinta!
- No, si decía que me ayudase a buscar un nombre
- ¿Y para que quiero yo un hombre si ya tengo a Copito?
- No, un hombre no, ¡a buscar un NOMBRE!
- Ni nombre ni nada, cuando me quede encinta ya pensaré en eso pero si fuera chica me gustaría llamarla Chita y si fuese chico como su padre
- ¿Copito?
- No, Como-su-padre, ¿es que no le gusta Como-su-padre?

Mientras el barco se aleja lenta y majestuosamente de la costa, almirante y grumete deciden reposar un poco de tanto ajetreo retirándose del puente de mando para preparar concienzudamente el plan de navegación; como todo no va a ser trabajar deciden poner un rato la tele para ver si les entra el sueño, cosa fácil ya que ponen el telediario.

- Conectamos en riguroso directo con el barco postal en alguna parte del Atlántico, donde al parecer se está produciendo la única noticia del día
- Hola, les habla Miguel Pi, reportero internacional de elatleta.com, el único que se pone verde, estamos a bordo del barco sin nombre

- ¿Y como dice que se llama?
- Me llamo Miguel, Miguel Pi
- No hombre, que como se llama... el barco
- Se llama, estoooo, ¿cómo se llamará este barco sin nombre?, preguntaremos a estos paquetes que andan por aquí...
- Pues mire usted, me alegro que me haga esa pregunta porque llevamos embarcados desde el 4 de junio y todavía no sabemos como se llama
- A ver este otro paquetito, ¿cómo te llamas, majete?
- Me llamo paquete postal económico con destino Paraguaná
- ¿Para qué?
- Paraguaná, que vamos a Paraguaná
- Ya se donde está Paraguaná, ¿quién no conoce las famosas cataratas de Paraguaná?, te pregunto que como se llama el barco
- ¿Los barcos tienen nombre?
- Normalmente si pero este no, ¿qué le parecería si le llamásemos, déjeme que piense... “El Pronador de los Mares”?
- Hombre, así de primeras...
- Pues no se hable más, desde El Pronador de los Mares para elatleta.com, Miguel Pi, Pi para los amigos, el único reportero que se pone verde
- Una última pregunta Miguel...
- Pi, pi, pi, píiiiiiiiiii, parece que hemos perdido la conexión

18 marzo 2006

Décimo tercer día

LA GEOGRAFÍA NUNCA DEBIÓ SER UNA MARÍA

Dadas las circunstancias El Pronador de los Mares surca lo mejor que puede las azules y frías aguas atlánticas con mucho cuidado de no meterse en aguas “territoriales” marroquíes, no vaya a ser que alguna de sus patrulleras nos confisque la carga, menos mal que llevamos bandera andorrana

Hasta la isla de San Miguel de La Palma todavía nos queda un buen trecho. Para hacerse una idea de su situación geográfica, de la isla no del barco que es cambiante, las islas Canarias son esas siete islas que se ven abajo a la izquierda según miras un plano de España.

Normalmente se ven abajo a la izquierda y a su derecha quedaría el antiguo Sahara español pero, a veces, también pueden verse abajo y a la derecha de los planos, justo debajo de las islas Baleares, puestas así como en un recuadro machacando parte del continente africano; no se si las islas Canarias son capaces de navegar por sí mismas y cambian de lugar en los planos según les entren los vientos pero yo digo lo que he visto, incluso en libros de geografía.

Para mí que mantenemos frescas en el subconsciente colectivo esas ganas africanas que nos quitaron de golpe hace casi un siglo las tribus de Mohamed ben Abdel-Karim, el famoso Abd-al-Karim al-Khattab o Abdel Krim como le llamaban en su casa a la hora de comer.

- ¡Abdelkrimito, hijo, lávate las manos que la comida está sobre la alfombra!
- Vale mami, espera un momentito que termine de independizar el Rif
- Pero no te tardes Abdelito que ya sabes como se pone tu padre
- ¡Ah!, pero ¿tengo padre?
- Apaga de una vez el ordenador y vente a comer que pareces español

Será ese atávico trauma la causa de que los planos gubernamentales tiendan a equivocar la situación de las islas Canarias poniéndolas encima de África aunque, hay que actualizarse, soplando vientos de cambio, lo mismo ahora empiezan a ponerlas encima de Iraq.

Ya se sabe que, todavía hoy, en España nombrar a Abdel‑Krim incendia volcanes. Yo he conocido perros con ese nombre aunque parezca raro, claro que soy del siglo pasado, ahora que caigo.

También se dice que las Canarias son siete islas cuando realmente son ocho, en lo que parece otra grave incorrección geográfica, bien es verdad que la octava isla solo se puede ver con el corazón – quién tenga ese músculo - y se llama San Borondón.

En las noches de San Juan si se cierran bien los ojos y se abre mucho el corazón podríamos llegar a sentir su presencia en el horizonte...

“Resuenen tambores guanches
que la isla misteriosa se divisa entre las olas;
dibujándose en la bruma como si fuera una reina
con su cortejo de espuma...”

Como ciudadano carpetovetónico con derecho a voto que soy me sorprende que seamos capaces de enviar tropas de élite a recuperar la estratégica isla Perejil y no hagamos nada por confirmar científicamente la existencia de la isla de San Borondón.

Por si acaso seguiré haciendo lo que practican desde hace siglos muchos de los habitantes de las islas afortunadas, otearé sin descanso el mar esperando verla alguna vez entre la bruma como si fuera una reina con su cortejo de espuma.

¿Sabes que el próximo martes vuelve a ser San Juan?, asómate a la ventana y pon en práctica la teoría, quizás la veas.

Sobre la cubierta un almirante, un grumete y un periodista juegan tranquilamente una partida de petanca con paquetes postales a falta de bolas, quiero decir a falta de bolas de petanca porque los protagonistas tienen sus propios paquetes, ¿o son sus propias bolas?... me parece que me estoy liando, mejor volvamos a cubierta.

- He ganado a volver, sonríe el dislálico capitán
- A veces me pasa al servir agua en un vaso que yerro el tino, responde el representante de Mahou
- ¿También te pasa eso con el vino?
- A veces, es que carezco de visión tridimensional

Llegado este punto de la travesía creo que deberíamos realizar una ligera descripción a modo de presentación del grumete Cinq Etoiles, por lo que vamos a ocuparnos someramente de él en las próximas líneas.

Dicho en pocas pero contundentes palabras el grumete en cuestión se encuentra en una fase de endurecimiento personal porque no quiere ser vulnerable.

Quizás por eso se ha embarcado en esta aventura, porque el mar te da ese punto de yodo y sal que se necesita para poder seguir creciendo de forma equilibrada.

Si tuviésemos que hacer su prosopografía lo tendríamos difícil pero se podría intentar, trátase del cruce perfecto entre un noble español del siglo XVI y un miembro de la legión extranjera, sobre sus piernas de guerrero late con fuerza el corazón de un poeta tal y como demuestran algunas de sus frases favoritas:

- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio (esta también es mi favorita)
- Veo que los acentos se te duplican fuera de palabra. Eso me pasó a mí hace pocos meses. Se trataba de un virus informático
- Mido algo más de 1’80 y dado que era tan malo con otras actividades deportivas me metí en esto del correr, por libre, sin planes estrictos
- En el fondo soy buena gente. O lo era hasta hace poco. Ahora me replanteo casi todo

Ese alto nivel de conversación y pensamiento tiene como base las lecturas ejemplares que practica, como las Memorias Completas de Idi Amín Dadá comentadas por Mao Tsé Tung, todo un duro ejemplo de la capacidad de sufrimiento y abnegación de este atleta soldado.

- ¡Tierra, tierraaaaaaa en la vista!, grita emocionado el supuesto legionario
- ¿Guerra, donde hay una guerra?, le pregunta su almirante
- No, que me ha entrado tierra en los ojos
- Te habrá cagado un desierto o las nubes llevarían arena de gaviota

Y el barquito de papel sigue navegando camino de San Miguel, el periodista de verde careto llamado Miguel Pi se sorprende a sí mismo cantando, ¿Blas Infante?:

«Ay soleá, soleá,
Si un fiel sufre callando,
a nadie digas tus penas,
aunque te estés ahogando».

«Dijo a su lengua el suspiro:
Métete a buscar palabras
que digan lo que yo digo

Naíta hay aquí que vé,
porque un barquito que había
tendió su vela y se fue»

17 marzo 2006

Décimo cuarto día

AL FIN LLEGAMOS A LA PALMA

Hoy ya es domingo y los domingos son normalmente buenos para la navegación costera aunque a los mandos, al menos a los mandos que yo digo, les da igual el día de la semana que sea con tal que se cumplan sus órdenes sin rechistar.

- ¡Señor Inmediatamente, acuda grumete al puente!, brama el almirante
- ¡Susórdenes mi coronel!
- Quiero celebrar una festejación alta por toda la borda
- ¡Susórdenes mi comandante!
- Que haya vino y arepas para todos
- ¡Susórdenes mi capitán!
- Y que asistan todos los paquetes presentes
- ¡Susórdenes mi sargento!
- ¡Retírese Cinco Estrellas!
- Lo siento pero un grumete cinco estrellas no recibe órdenes de un marinero

Al principio la fiesta era una fiesta como son casi todas las fiestas al principio de ellas mismas, los paquetes intentaban sacar a bailar a las sacas postales mientras que los giros certificados exhibían sus boyantes economías a falta de otro interés postal.

Todo transcurría como debía transcurrir hasta que llamaron desde la central de Correos.

- Que se ponga el teniente coronel al mando del navío
- No puede ponerse, se siente indispuesto debido a una ingesta desproporcionada de cazalla
- Pues que se ponga el grumete, ordena la voz
- En este momento... quizá sea meter el dedo en la llaga
- Don Grumete, estamos buscando un paquete postal económico con destino Venezuela que se supone viaja a bordo de El Pronador de los Mares, a propósito ¿quién le ha puesto ese nombre?
- ¿Al paquete?
- No hombre, al barco
- ¡Paquete!, que te pongas que te llaman de casa, corta abruptamente la conversación Cinco Estrellas

Un poco azorado por la emoción, algo escorado por la deriva del navío y bastante borracho por el alcohol ingerido, nuestro paquete se acerca al teléfono con paso tambaleante...

- Hola papi
- Que papi ni que ocho cuartos, ¿es usted el paquete con destino a Paraguaná?
- ¿Para qué?
- Para que va a ser hombre, le pongo con el remitente

Entre tanto el mercante prosigue su marcha nocturna, las estrellas iluminan tenuemente la cubierta mientras de fondo se oye una música con letra de Joan Manuel Serrat...

“Barquito de papel, sin nombre, sin patrón y sin bandera,
navegando sin timón donde la corriente quiera.
Aventurero audaz, jinete de papel cuadriculado,
que mi mano sin pasado sentó a lomos de un canal.

Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar
y navegar era jugar con el viento, era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz de país en país, entre la escuela y mi casa,
después el tiempo pasa y te olvidas de aquel barquito de papel.

Barquito de papel, en qué extraño arenal han varado,
tu sonrisa y mi pasado vestidos de colegial...”

Con ese fondo musical lo que menos me esperaba era el estado catatónico de Paquetín, ahora que por fin iba a poder hablarle al oído:

- Soy muy infeliz, ninguna carta certificada ha querido bailar conmigo
- Eso no puede ser viajero impenitente, tú eres un paquetito simpático a la par que elegante, si bien de economía más bien tirando a estrecha
- Bues nadie be quiere babuchi, no se que pacha
- Pero hijo ¿es que estás borracho, qué va a pensar la gente?
- No me importa, prefiero ser borracho conocido que alcohólico anónimo

Vamos a dejar a todos los pasajeros del crucero y a la tripulación disfrutando de esta bonita fiesta marinera, esperemos que ningún iceberg haya decidido darse una vuelta por la zona y nos cause un estropicio.

Con las últimas luces de la noche llegamos al precioso puerto de Santa Cruz de la Palma y a su abrigo decidimos atracar y descansar que nos queda mucho viaje por delante.

16 marzo 2006

Décimo quinto día

AQUÍ LLEGA PATA DE PALO

Llevamos varios días anclados en esta preciosa isla esperando a que la empresa nos envíe un nuevo capitán, el almirante Dislálicus ha tomado la decisión de comprarse un pedazo toro semental frisón y quedarse a vivir aquí, al ver la Caldera de Taburiente ha debido pensar que esto es Suiza pero todavía no sabe que esto es más bonito.

- ¡Ay! ese torito güeeeeno, ese torito guaaaaaapo
- Para mí que el lituano le ha vuelto a dar al vodka...
- Tieeeene booootines y no va descaaaaalzo
- ... o se ha golpeado con la bola
- Ese toro bonito que ha nacio pa’ semental
- Parece todavía más grave de lo que pensaba
- Las vaquitas no le dejan descansar y además de bravura tiene pinta de don Juan
- No somos nadie, ¡adiós mi almirante!
- Yo no soy ningún farsante, simplemente me gusta El Fari

Si la llegada del verano cambia ciertas costumbres, el paso de los años consolida otras como, por ejemplo, las hogueras de San Juan que se viene celebrando en Alicante desde 1928, como ocurre en infinidad de otros lugares del Mediterráneo con la llegada, la noche del 23 al 24 de junio, del solsticio de verano.

Antes de esa fecha y desde muy antiguo, existía ya la costumbre netamente popular de acumular enseres viejos en los barrios y prenderles fuego. De todo esto hablaremos más adelante, no adelantemos acontecimientos.A pesar del lento pasar de los días parece que la resaca de la fiesta mantiene tanto al pasaje como a la carga en estado de letargo pero muy pronto la tranquilidad se verá alterada por una llamada de teléfono.

- Buenos días, me lo he pensado mejor
- Pues no sabe lo que me alegro
- Era una falsa alarma, no estoy embarazada, así que podremos rehacer nuestras vidas a poco que me lo propongas
- Pues ya puede usted esperar sentada, Jacinta
- Y dale con la copla, no me quiero sentar ¡que no E-S-T-O-Y embarazada!

Alguien se acerca a la pasarela que nos mantiene en contacto con la tierra palmera, tiene un aspecto extraño pero con anda garbo y posee una voz poderosa. Y, además, también tiene:

> Parche ocular en lugar de ojo izquierdo
> Gancho en lugar de mano izquierda
> Pata de palo en lugar de pierna izquierda
> Un tornillo a cada lado del cuello
> Loro verde y parlanchín en el hombro derecho

Porque sé perfectamente como son los piratas por fuera que si no diría que se trata de la mismísima Pata de Palo, de los Palo de toda la vida; ella misma se presenta a Cinco Estrellas ante sus requerimientos:

- Alto, ¿quién va?
- Michelle de LaFontaine solicita autoguización paga subig a Bogdo, dice la visitante mientras el sol le arranca un destello maligno de sus dientes de nácar
- ¿Usuario y password?
- ¡Lorito, chato!, responde tan a tiempo el loro con su voz de radiocasete
- Michelle, ma belle, creía que no llegarías nunca, anda, pasa
- Vamos Bogdo, sube al bagco que te deja “senquetuals” (del francés, literal)

A esa mínima indicación de su dueña “le chien” subió a cuatro patas a bordo como era su primera obligación y procedió a mearse en el palo mayor como era su segunda obligación.

Bordo nunca podría ser el mejor amigo de Cinco Estrellas ya que, después de la meada inicial, el perrito continuó en sus trece mientras le enseñaba varios dientes al personal.

Esto puede cobrar su especial importancia habida cuenta de que, al menos para mí, la amistad limpia es uno de los valores fundamentales del ser humano, masculla Cinco Estrellas

- Guau, ¿que dices huesitos?
- Nada hombre, que al terminar lo dejes todo como estaba
- Grrrrr

Madame de LaFontaine, que por las trazas parece ser francesa, declara que viene buscando a su primo español, el periodista Miguel Pi, el único reportero que se pone verde.

- ¿Dices que lleváis a bogdo muchos tesogos?
- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio
- Esto pagece un galimatías
- Un caballero de capa y espada jamás revela los secretos que protege
- Segás… magi..nego

Nuestro paquete de código secreto CP04976710ES no está en disposición de contestar a muchas preguntas debido a los efluvios de la última fiesta pero desde su atalaya en la cofa del palo mayor observa preocupado la tierna escena entre Cinco Estrellas y Michelle Pata de Palo.

15 marzo 2006

Décimo sexto día

LAS FLECHAS DEL AMOR

Bordo “le chien” continua a bordo su cruzada personal contra la arboladura del barco, si nada más embarcar puso su líquida firma sobre el palo mayor ahora ha repetido su meona acción sobre los palos trinquete y de mesana.

El depravado can parece tener combustible suficiente como para regar a toda la flota postal; perseguido de lejos por la atónita mirada de Cinco Estrellas, Bordo llega por fin hasta un pequeño palo acabado en un taco de goma y lo chorrea a conciencia pero esta vez ha pinchado en hueso, está meando sobre la mismísima extremidad artificial inferior izquierda de la pirata Pata de Palo quién, enfurecida, intenta asestarle una coz en el morro.

- ¡Magdito pego!
- Grrrrr
- Miga que meagme la pata, ahoga que la había encegado

La bucanera le suelta una patada pero con tan mala pata que, al hacerlo con la pata buena, queda en difícil equilibrio sobre la postiza de madera cayéndose violentamente de espaldas.

- Tranquila filibustera mía que aquí estoy yo, acude solícito el marinero a recogerla en el aire
- Si, pego no te aproveches de la cigcunstancia

La corsaria, debido a su descontrolada caída sobre los brazos de Cinco Estrellas, al azar, a una indudable falta de equilibrio y a la más mínima sensibilidad, clava profundamente en su desplome el bruñido gancho de su mano izquierda en la mano derecha del asceta.

- No hay dolor, dice él como quitándole importancia a la cosa y odiando al perro con toda su alma
- Pues tiene que dolegte un guevo, insiste la señoga
- Hombre, un huevo, lo que se dice un huevo no es lo que me duele en este momento sino la mano
- Pides pues mi mano, ¿segá el amog?, replica ella
- Sigamos dándole a la zapatilla, compartiendo vivencias y apoyándonos sinceramente, finaliza el poeta con piernas de guerrero

Durante la desequilibrante escena anterior la mujer, además del garfio en la mano y un dardo en el corazón, clavó también su tuerta mirada sobre Cinco Estrellas fulminándole de amor de inmediato; ante esa impar mirada nuestro marinero postal cae perdidamente enamorado, no tanto de ella en su condición de bella contrabandista al uso, como de su colorido y forrado de teflón calcetín de correr mucho que, durante la caída, le ha quedado parcial y coquetamente al descubierto.

- Es que si fueran de correr poco casi me daba igual, balbucea el cinco veces estrellado
- Cuando ya me da veggüenza mostraglos en público es cuando soy consciente de que ha llegado su hoga, replica el dulce objeto de su amor
- Como es lógico, tengo varios pares que alterno, intenta fardar de limpio y elegante el futuro caballero de la mano en el pecho
- A mi cada pag me duga el doble de lo nogmal
- Es que tú eres muy apañada, forajida mía

Tras superar esta nueva prueba que el “amour fou” ha querido interponer en sus caminos, ambos tortolitos terminan por comprender el verdadero y auténtico significado de sus vidas, decidiendo huir juntos para formar una sociedad limitada con ánimo de lucro dedicada a la venta de material deportivo pirateado con sede central en Puerto Naos y sucursal en Tazacorte, puerto abrigado que es más del agrado de la señorita de LaFontaine, de soltera Michelle.

Mientras a bordo del barco se desarrollaba esta bonita y tierna escena, el lorito de un solo ojo ha dejado de sonreír comprendiendo que su disipada vida de lujo y hombro fácil probablemente haya llegado a su final.

A estas alturas el perrito con complejo de bombero marino continua enloquecido haciendo de las suyas sobre el resto de la arboladura, ora atacando la botavara ora el bauprés, momento en el cual cae al agua y allí continua en sus trece intentando volver a bordo para proseguir con su destructiva acción mingitoria

Al mismo tiempo, en alguna parte del océano Atlántico, el capitán Scopoulos recuerda los viejos tiempos en los que estuvo embarcado en El Pronador de los Mares, él no reconoce este nombre pero se encarga de hacérselo saber la llamada recibida desde la oficina central de Correos:

- ¿Capitán Scopoulos?
- ¡Qué alegría señorita Jacinta!
- Si empezamos con las bromas me va a escuchar usted, yo no tengo ninguna alergia
- Dígame que se le ofrece, un capitán de barco que se precie no puede negarse a los deseos de una embarazada, no le vaya a salir un antojo
- Un ojo le voy a poner yo a la funerala como no espabile, debe usted presentarse de forma inmediata en el apartado de correos

En alguna parte del embarcadero del lago de la Casa de Campo de Madrid dormita plácidamente Louis Van der Scop sobre el timón de una barcaza de recreo, trabajo temporal que se ha visto obligado a aceptar por ver de ahorrar unos euros con los que terminar de llegar a Valladolid.

LA MARINA TIENE UN BARCO,
LA AVIACIÓN TIENE UN AVIÓN,
LOS CADETES TIENEN SABLES
Y LA GUARDIA SU CAÑON.

El sonido de la megafonía del lago le despierta justo cuando estaba volviendo a tener aquel mismo sueño premonitorio que ya tuvo tiempo atrás en la bahía de Cádiz.

- Señor Van der Scop, Señor Van der Scop, le paso una llamada urgente...
- ¿Pero, por megafonía?
- No, si le parece se la llevamos a nado
- ...Herr Louis, preséntese de forma inmediata en el apartado de Correos
- ¿Oiga, con quién hablo?
- Déjese de preguntas y preséntese de inmediato, corto y cierro

Quizá por lo misterioso de los mensajes o vaya usted a saber por qué, ambos marinos deciden dejar todo lo que se traían entre manos que era más bien poco y poner rumbo a un lejano apartado de Correos para recibir el resto de instrucciones.

14 marzo 2006

Décimo séptimo día

FOGUERES, DEL FUEGO SURGEN Y EN EL FUEGO SE CONSUMEN

En una apartada oficina de correos de Madrid, dos ilustres navegantes, uno griego y otro holandés, reciben instrucciones precisas para hacerse cargo de El Pronador de los Mares.

- Deben alcanzar el barco y llevarlo de una vez hasta Punto Fijo
- El barco lleva tacómetro y por eso tiene que llevar dos capitanes, ya saben como están de duras las normas de tráfico internacionales
- Scopoulos, usted capitaneará el barco los L – X – V
- Usted Van der Scop los M – J – S
- ¿Y los domingos que hacemos?
- Los domingos que se encargue el piloto automático

En el barco, a falta de capitanes, piratas de mirada atravesada, grumetes enamoradizos, loros, perros con cistitis y cualquier tipo de tripulación conocida, algunos de los paquetes supervivientes se han aficionado al ron amarillo de la isla y cuando se entonan les sale la vena cantora de la ópera “Marina” de Arrieta y Campodrón.

Nuestro paquete de código CP04976710ES parece ser el principal cabecilla de la alcohólica rebelión, asumiendo el papel que en la ópera corresponde al capitán de barco, Jorge.

- Hasta el borde las copas llenemos, a gozar, a beber, a beber, su espumoso licor apuremos que en su fondo se encuentra el placer, corean los borrachines paquetes

- Llenad la copa, sí, llenadla ya otra vez, a ver si logro al fin calmar mi ardiente sed, indica el cabezón

- A beber, a beber, a ahogar el grito del dolor, que el vino hará olvidar las penas del amor, continua Don Jorge

- ¿A dónde van huyendo las ilusiones, que nos dejan sin vida los corazones?. Y en pago del tormento de tanto amar, se va el suspiro al viento y el llanto al mar. Pero no importa, bebamos más que la vida más ligera con el vino pasará

El pequeño paquete postal reclama a sus compañeros la celebración de las hogueras de San Juan aunque ya hayan sido hace unos días porque para eso todos los santos tienen octava, está muy contento porque ha oído por la radio del puente que los capitanes Scopoulos y Van der Scop, con quién les une una no por reciente menos náutica amistad, vienen ya de camino hacia el barco para asumir las funciones intrínsecas del puesto.

- Coged todo lo viejo que tengáis que lo vamos a quemar
- ¿No será un poco doloroso?
- No estamos hablando de quemar a tu suegra, tío listo
- Nos la vamos a cargar, la cubierta, digo
- Saltaremos sobre la hoguera para demostrar nuestro valor
- Pues como no sea nuestro valor postal

En esas pirómanas prácticas estaba la paquetería en pleno, a punto de quemar y echar a pique el barco cuando al fin llegaron los dos capitanes.

- Atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola señorita, soy yo de nuevo
- De nuevo nada que hace casi un mes que no paras de acosarme
- Pero si yo solo quiero saber cómo y dónde está el paquete
- El paquete sigues teniéndolo en el mismo sitio, bribón, y bien que lo sabes que vienes aquí a provocarme
- Que no señora, más dígame ¿se sabe algo?
- Todavía es pronto pero estoy de dos faltas
- ¿Y cuanto le falta?
- ¿Al paquete?
- No, al engendro

Los capitanes ordenan baldear la cubierta para eliminar los restos calcinados de mesas, sillas, literas y algún que otro trasto del barco que han sido pasto de las llamas y se disponen a dar las órdenes precisas para partir cuanto antes rumbo a Venezuela.

- Pasajeros al tren
- Oiga pero si esto es un barco
- Ya pero no se como se dice eso en los puertos
- Pues que embarquen los pasajeros
- ¡Vamos señores, suban a bordo!

Por fin, tras varios días anclados en la costa palmera, plenos de zozobra e incertidumbre sobre la viabilidad del viaje, las máquinas se ponen en marcha y El Pronador de los Mares se aleja lentamente de la isla corazón para iniciar el salto del charco.

- Papá, papá, ¿queda mucho para llegar?
- Calla niño, ¿no ves que acabamos de salir?
- Papá, papá, que aquí no se puede fumar que lo pone en ese cartel
- ¿Pero “muyayo” quién te ha dicho a ti que yo soy tu padre?
- No, si no le estoy hablando a usted señor conductor sino a mi padre que está sentado aquí a mi lado, responde la criatura
- Oiga señor capitán, que su barco se está alejando y esto es la guagua de Santa Cruz a Los Llanos de Aridane, aclara el papá de la criatura
- ¡Sapristi!, ya decía yo que este timón era un poco raro

Lamentablemente el capitán Van der Scop ha perdido el barco debido a un despiste involuntario, a ver como llega ahora hasta Valladolid, me refiero al capitán porque el barco navega plácidamente hacia la península de la amistad, nuevamente bajo el mando de Scopoulos.

Al amanecer algunos creen haber visto entre las nubes la isla de San Borondón pero como el capitán no ordena una investigación a fondo del suceso nosotros no vamos a insistir.

¡Qué Dios reparta suerte!

13 marzo 2006

Décimo octavo día

CUANTA AGUA POR TODAS PARTES

A popa la isla va perdiendo definición hasta convertirse en un pequeño punto lejano en el horizonte, poco después dejamos de verla.

Pi, pi, pi, pi, piiiiii

- ¿Qué ha sido ese pitido?
- Tranquilo mi capitán que soy Miguel Pi, el único reportero que se pone verde, estoy aquí cubriendo este viaje para elatleta.com
- ¿Conoce ya el objeto del mismo?
- Por supuesto, además estoy escribiendo algo sobre su biografía
- Los viajes no tienen biografía señor piriodista
- Sobre su biografía, señor Van der Scop
- ¿Van der Scop, yo?, Herr Louis quedó en tierra cuando salimos ayer de La Palma
- Es verdad, se equivocó de barco y subió al autobús, será por eso que le llaman el holandés “errante”
- Y a usted, ¿no le molestan esos tornillos laterales?

La calma chicha reinante nos otorga un viaje sin preocupaciones, los paquetes han obtenido autorización por escrito de Scopoulos para salir a tomar el fresco en la cubierta mientras no fondeemos en ningún puerto o se desate una tormenta perfecta.

A cambio el capitán ha hecho prometerles que no intentarán celebrar a bordo las fallas en caso de que el viaje se alargue más de lo previsto.

- En mi barco mando yo
- Vale
- Y no se declaran ni incendios ni leches sin mi permiso
- Que sí
- Quizás unas fiestas de San Isidro Labrador serían más apropiadas
- Pues bueno
- Como mucho nos preparamos una queimada gallega para celebrar que todo va según lo previsto

Sin pensarlo dos veces se conectan a internet para intentar saber como se hace una queimada, el capitán cede teclado y ratón a CP04976710ES ya que parece más ducho en estos temas.

Para su elaboración, o sea de la queimada, se elige por unanimidad a Paquetiño Paqueteiro, un paquete postal gallego que domina el arte culinario, quien mientras la prepara va declamando el conjuro:

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras. Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas. Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios. Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello. Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.

Los presentes están relamiéndose de gusto pensando en el brebaje que dentro de muy poquito van a poder echarse al coleto, no entienden bien la letra pero es que – en su gran mayoría - no son paquetes políglotas, bastante tienen con que les hayan dejado estar en cubierta a estas horas.

Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida. Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida. Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas. ¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.

Ya queda poco, la noche se nos echa encima y es el mejor momento para beberse el producto final de una queimada, lo que pasa es que sin haber cenado antes, no sé... ya veremos que consecuencias trae todo esto para el viaje.

E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento. Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.

Coincidiendo con la última palabra el capitán inaugura la primera taza e invita al resto de los presentes a participar de los placeres de la mesa, en este caso de los placeres de un panel metálico que han puesto sobre dos sillas de tijera para poder sujetar la perola.

- Bebamos, dijo Nerón
- Y bebió solo el muy c*****

A la tercera taza los paquetes menos acostumbrados a la mar empezaron a sentir que todo les daba vueltas y vueltas...

- Capitán, esto se hunde
- Aquí no se hunde nadie sin mi permiso
- Ya, pero es que veo doble
- Quítese los prismáticos de la nariz y vuelva a ponerse sus gafas para la presbicia
- Para mí que me está sentando mal la brisa marina
- Oiga señor Certificado Urgente, ¿y usted por qué está tan delgado?
- Porque nunca discuto
- Venga ya, ¿cómo va a ser por eso?
- Vale, pues no será por eso

Algunos paquetes empiezan a sentir los efectos de la mar brava a pesar de que está calmada, por lo que el capitán dicta silencio y ordena a la tripulación que se proceda a acostarles.

- Atención la marinería
- Será un sarcasmo, aquí no hay marinería, y la única persona que hay se está poniendo verde

- No se está poniendo verde, venía así de fábrica
- Pues empiezo a ver a otros igual que a él
- Entonces, gracias al poder que me confiere el cargo, ordeno que cada paquete se dirija a su camarote antes de que vayan a más los efectos de la bebida
- ¡Hafta bañana Scobouños!
- Venga, yo les arroparé personalmente y les ayudaré con sus oraciones: “cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me las guardan...”
- ¿Cuatro angelitos dice?, ¡para mí que son ocho!

En este punto debemos dejar descansar a los pobres paquetes, las emociones previas a esta parte del trayecto han sido muchas y necesitan paz y relax porque el viaje es muy largo hasta Punto Fijo.