Prólogo
Se puede contactar con el autor en santipalillo@gmail.comEl 31 de mayo de 2003 visité
el foro como suelo hacer casi a diario, entré con la misma intención de siempre, es decir pasarlo bien un rato para olvidar las tensiones del día, pero salí con una idea fija entre ceja y ceja.
Recuerdo que estaba repasando las distintas intervenciones cuando me fijé en un post de Maygualida, una forista novata que se incorporaba desde Venezuela a la que no había leído hasta entonces y me encontré con este mensaje que me pareció como si arribase a la pantalla de mi ordenador dentro de una botella desde allende los mares:
"Hola amigos del foro:
Estoy muy bien y espero que ustedes también. Aquí en Venezuela he comprado en varias oportunidades la revista RUNNER WORLD Y SPORT LIFE pero en realidad es muy irregular su distribución, tengo entendido que la revista es de ESPAÑA y por aquí por el foro hay mucha gente de allá, discúlpenme si me equivoco.
Me gusta mucho leerla pues trae artículos muy interesantes. Me gustaría establecer contacto con alguno de ustedes y de alguna manera poder adquirirla regularmente si tengo que depositar y ustedes me la envían. Espero que alguien me ayude. Los quiero mucho.
Desde Venezuela, Maygualida"
El mismo día le propuse por correo electrónico enviarle los doce primeros ejemplares ya que no tenía intención de coleccionarlos, casi molestan en casa, algo que acepta entusiasmada. El 3 de junio preparo un primoroso paquete y me acerco a una sucursal de Correos cercana a mi trabajo donde, además de cobrarme 25,90 euros, me indican que el envío tardará entre 2 y 3 meses en llegar a su destino.
Saliendo de la sucursal se me ocurre la idea loca de escribir este relato imaginario en clave de ironía y humor y publicarlo en el foro a modo de cuaderno de bitácora del viaje para servir de asueto y lectura veraniega a mis compañeros foristas ahora que la temporada deportiva está en fase de descanso.
De esta forma inicio y culmino la historia del paquete en su viaje desde Madrid hasta Punto Fijo; al principio escribo dos hojas diarias pero pronto comprendo que puedo cansar o quedarme sin ideas por lo que paso a publicar cada 2 ó 3 días, parece que la fórmula funciona mejor.
El viaje acabó abruptamente allá por el mes de julio, el mismo día en que recibí un correo desde Punto Fijo avisándome que “el paquete ya llegó”, a pesar de lo cual unos días después decidí alargar un poquito más el viaje como si nada hubiera pasado, no podía quedarme a la mitad del camino que tenía ideado desde que el paquete se quedó a dormir en aquella oficina postal madrileña.
Quisiera agradecer a los usuarios del foro sus lecturas y comentarios, su apoyo, demostrando que seguían la ruta de El Pronador de los Mares y las aventuras de su tripulación; para mí ha resultado un proceso muy enriquecedor, una experiencia nueva que me ha encantado, durante la duración del viaje me he enfrentado a diario a la tan temida hoja en blanco, momento difícil de superar pero no imposible y mucho menos para un corredor de fondo como es el caso del autor de estas líneas.
Yendo, pues, desta manera, se le ofreció a la vista un pequeño barco sin remos ni otras jarcias algunas, que estaba atado en la orilla a un tronco de un árbol que en la ribera estaba. Miró don Quijote a todas partes, y no vio persona alguna; y luego, sin más ni más, se apeó de Rocinante y mandó a Sancho que lo mesmo hiciese del rucio, y que a entrambas bestias las atase muy bien, juntas, al tronco de un álamo o sauce que allí estaba. Preguntóle Sancho la causa de aquel súbito apeamiento y de aquel ligamiento. Respondió don Quijote:
—Has de saber, Sancho, que este barco que aquí está, derechamente y sin poder ser otra cosa en contrario, me está llamando y convidando a que entre en él, y vaya en él a dar socorro a algún caballero, o a otra necesitada y principal persona, que debe de estar puesta en alguna grande cuita, porque éste es estilo de los libros de las historias caballerescas y de los encantadores que en ellas se entremeten y platican: cuando algún caballero está puesto en algún trabajo, que no puede ser librado dél sino por la mano de otro caballero, puesto que estén distantes el uno del otro dos o tres mil leguas, y aun más, o le arrebatan en una nube o le deparan un barco donde se entre, y en menos de un abrir y cerrar de ojos le llevan, o por los aires, o por la mar, donde quieren y adonde es menester su ayuda; así que, ¡oh Sancho!, este barco está puesto aquí para el mesmo efecto; y esto es tan verdad como es ahora de día; y antes que éste se pase, ata juntos al rucio y a Rocinante, y a la mano de Dios, que nos guíe, que no dejaré de embarcarme si me lo pidiesen frailes descalzos.
Levemos, pues, anclas y zarpemos sin demora e prestos al socorro.
Día primero
LA PREPARACIÓN
Dicen que algo se muere en el alma a la hora de partir, como bien reza la canción en las despedidas siempre se nos muere algo aunque sea un poco, en este caso la letra de esa canción no sirve para nada porque no se me ha muerto nadie ni falta que me hace.
Llegué a la oficina postal con el tiempo justo, igual que cuando estoy corriendo, de contratar los servicios postales de nuestra maravillosa empresa nacional de Correos.
- Hola buenas tardes, quisiera información sobre como enviar estas revistas a la costa occidental de Paraguaná
- ¿Para qué?
- Señorita, si tuviera que decirle el para qué de todo lo que hago me pondría usted en un aprieto
Tras varias explicaciones innecesarias sobre el tipo de envío, la mercancía a enviar y las distancias entre la capital del Reino y el Golfo de Venezuela, consigo la primera sonrisa de la amable señorita que me atiende.
- Verá usted, yo estaba interesado en enviar este sobre a la península de la amistad pero no quisiera perder las amistades con el destinatario.
- Tiene usted dos opciones, carta o paquete
- Digamos que una carta es siempre más elegante
- Si pero no puede pesar más de 2 kilos y esta pesa 3,240
- ¿Entonces que hago?
- Utilice el paquete(Dios mío, llevo aquí menos de 5 minutos y ya me está tirando los tejos)
- Me inclino por paquete exprés
- Pues entonces ese sobre no le vale, lleva grapas y no permite una manipulación exenta de riesgos, rellene este impreso y ponga cuantos más datos mejor
Al tercer impreso entiendo que por “cuantos más datos mejor” no debo interpretar que le cuente mi vida en capítulos por lo que decido limitarme a poner los datos de la destinataria: Forista Maygualida, calle tal, número cual, de tal ciudad, en tal estado, de tal país.
- Pues en el foro es más fácil, pincho en Responder mensaje y ya está
- Si pero diga el contenido del paquete (¡qué manía le ha entrado con mi paquete a esta señorita!)
- ¡Glup!, el paquete contiene revistas, deportivas, no se vaya usted a pensar
- Abóneme
- Señora que estoy casado
- Son veinticinco con noventa euros
- ¡Jesús!, ¡ni que lo llevara en mano el mismísimo Martín Fiz!
- Si le parece caro le aconsejo paquete postal que es más económico
- ¿Y llegará a destino?
- Pues depende
- ¿Y cuando llegará?
- Pues depende
- ¿Y cuanto me costará?
- Pues depende
Al final dejo a mi pobre paquete, o sea el postal, metido en una cesta metálica junto a otros paquetes postales, desde allí me mira con cara compungida aunque parece que lo entiende, debe empezar su viaje iniciático hacia los famosos médanos de tierras desérticas que en su ir y venir murmullan la historia de Falcón, final del viaje.
Para que se sienta acompañado he incluido una foto del Gran Grupo Garabitas en su territorio de la Casa de Campo madrileña, nos encargaremos personalmente de llevar el paquete postal a buen puerto. Cuidadlo bien que va cargado de ilusión hacia otras latitudes.
Ha pasado un día, la Tierra habrá dado otra vuelta más sobre si misma y me gustaría saber donde estará el paquete postal, ¿qué puedo hacer?
- Buenas tardes, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola, quisiera saber como está mi paquete
- Estimado usuario, sepa usted que grabamos todas las conversaciones y como me proponga guarrerías lo mismo las acepto, guapetón
- Entonces ¿dice usted que, debido al tipo de servicio contratado, utilice mi imaginación para saber donde se encuentra?
- Es lo que tienen los servicios económicos, tendría usted que haberlo enviado como paquete exprés que lo llevan en avión, para estos paquetes recomendamos la telekinesia
- ¿Pero cómo van a llevar mi paquete postal?
- Pues depende
- ¿Y cuando llegará?
- Pues depende
Pienso en como estará el pobre paquete tras 24 horas a solas con el servicio postal y comienzo a imaginarme su viaje a ninguna parte, su peripecia vital:
A las 15:58 del 03-06-2003 ha sido admitido a trámite un paquete postal de 3 kilos y 240 gramos de peso en la sucursal nº 35 de Madrid con destino a Venezuela.
Se le asigna un código clave:
CP04976710ESAlguien ha escrito manualmente sobre el impreso la palabra “Superficie”, por un momento pensé que lo llevarían en metro o en tren de cercanías pero debe ser algo más sutil, mucho más sutil.
Día segundo
DE LA ANGUSTIA VITAL Y OTROS PROBLEMAS DERIVADOS
Nada más salir de la oficina postal me quedé digamos que pensando en si habría escogido bien el tipo de servicio, a pesar de ser un tipo decidido - o precisamente por eso – a veces tengo mis propias dudas, digamos que estoy conforme con lo que la madre naturaleza tuvo a bien disponer conmigo pero siempre me queda la duda de si podría haberlo hecho mejor.
Me imagino al pobre paquete pasando la noche solo en esa oficina, rodeado de miles de paquetes con distintas formas, pesos y contenidos, con miles de destinos a lo largo y ancho del planeta y me entra la congoja postal, una especie de angustia vital que no sentía - por poner un ejemplo sencillo de comprender - cuando era soltero como mi padre.
- Hola, ¿como te llamas?
- Yo paquete exprés, pero no se si es porque me llevan en avión a América o porque me pagan con tarjeta de crédito
- Qué suerte, a mi me han clasificado como paquete postal y vaya usted a saber en que me llevan
- Ya te digo, ¿adonde te diriges paquetillo?
- Voy hacia el estado Falcón, región histórica de Venezuela que es un museo abierto al visitante, un estado lleno de historia donde parece que el tiempo se detuvo a pesar de sus modernas vías y urbanizaciones. Tierra caliente, de arquitectura colonial y barroca que contrasta con la amabilidad de su gente, las viejas casonas de extensos patios que dan paso a la brisa marina en su afán de refrescar los sudorosos rostros
- Veo que estás puesto en el “copy & paste” pero te noto con mala cara
- Es que me han dicho que iré por vía marítima y sufro de vértigos y mareos de forma congénita por vía paterna
- No te preocupes que peor sería si te llevasen en barco
Parece mentira lo que dos paquetes pueden llegar a intimar en la soledad de la noche en una fría y oscura zona de almacenamiento postal pero no todo es como lo pintan en las películas, los paquetes también tienen su corazoncito.
- Oye ¿y que código secreto te han dado si no es indiscreción?
- No te lo puedo decir calamar porque entonces sería un secreto a voces
- A mi no me engañas, tú debes ser CP04976710ES, antes de hoy oí hablar sobre ti y no te espera un viaje sencillo, será como un viaje a ninguna parte
- ¡Glup!
A las 8:34 del segundo día una furgoneta amarilla aparca sin miedo en doble fila frente a la oficina, de inmediato unos hombres de amarillo llenan el interior de la furgoneta de sacas amarillas llenas de amarillos paquetes postales repletos de contenidos, nuestro héroe Paquete Postal va a iniciar su viaje pero todavía le queda bastante para alcanzar la tierra prometida.
- Buenos días, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola, soy el mismo usuario de ayer, quisiera saber como está mi paquete
- Ya empezamos otra vez ¡hay que jorobarse con el sátiro!, ayer no me hiciste caso bandido y estoy muy dolida, para una vez que llama alguien interesante
- Es que estaba preocupado por mi paquete pero luego, si usted quiere, nos vamos al cine, podríamos ir a ver Titanic
Como todo el mundo sabe en las furgonetas amarillas los baches se notan más que en coches de lujo del color que sean pero así es la vida de los paquetes, ¡haber nacido carta certificada con acuse de recibo que es como más chic!; mientras se alejan calle arriba camino de la estación, el conductor y su ayudante comentan que mejor estarían tostándose bajo el sol de una playa caribeña que aguantando un atasco a estas horas de la mañana.
- La gente no tiene otra cosa que hacer que mandar paquetes de un lado para otro como si no tuvieran otra cosa que hacer
- Si, es como una manía, como la televisión está tan esaboría...
- Mira este por ejemplo, a ver, a ver... ¡leches!, este paquete se va para Venezuela, que suerte tiene... estado Falcón ¿dónde quedará eso?
- ¿No está por allí la península de Paraguaná?
- ¿Para qué?
- ¡Paraguaná, hombre, Paraguaná!, la península de Paraguaná se encuentra ubicada en el extremo norte central del estado Falcón, al noreste de Venezuela. Si nos situamos en la costa occidental de la península encontramos la ciudad de Punto Fijo, ciudad pequeña y desarrollada, de unos 106.348 habitantes, rodeada por el complejo refinador de petróleo más grande del mundo, y que está integrado por las refinerías de Cardón y Amuay. Al norte de la ciudad de Punto Fijo está el pueblo pesquero de los Taques, lugar donde se encuentran las hermosas playas de Villa marina y el Pico, sus costas fueron las primeras en sentir el pie de los españoles al llegar al continente americano en el año de 1499, donde se establecieron en el puerto de Los Taques
- ¿Y que llevará dentro?
- Pone que revistas pero seguro que son de cochinadas
Una vez en la estación las sacas son trasladadas a un tren de mercancías amarillo, lentamente el tren situado en vía 7 efectúa su salida de la estación con destino incierto, en uno de sus vagones nuestro paquete no consigue conciliar el sueño de lo nervioso que está.
- Mira chico, yo de ti me calmaría porque el viaje dura ocho horas y no puedes estar así que te vas a acabar rompiendo y se te van a ver los contenidos
- Es que estoy deseando llegar a mi destino, allí me esperan con los ojos abiertos porque tengo unos contenidos de muy buen leer
- Venga hombre, tranquilízate, mañana será otro día
Clareaba el siguiente día cuando el paquete vio el mar por primera vez, se quedó mirando el agua por la ventana, “al otro lado estará Paraguaná”, pensó en voz alta sin saber que solo estaba frente al Mar Mediterráneo.
- En el punto más al norte de la península, está el cabo San Román, este es el lugar que se encuentra más al norte de Venezuela continental. Desde el cabo San Román hasta la isla de Aruba, hay una distancia de apenas 31 Km, por eso en las noches, cuando el cielo está despejado, se puede ver claramente las luces de la isla.
En el cabo también se pueden encontrar médanos, los cuales están junto al mar y hacen del paisaje una maravilla
- Caray, estás empollado de geografía, le dijo un paquete exprés que estaba dos sacas más allá intentando charlar de algo coherente con un envío urgente.
- ¡Que va!, es que soy el rey del Google, oye pero ¿los paquetes exprés no viajáis en avión?
- No siempre, no siempre, que todos los paquetes postales monárquicos sois igual de tontos.
A su lado unos tomates murcianos estaban montando una fiesta regional pero se les notaba la pena de alejarse de su tierra.
¿Qué culpa tendrá el tomate
que está tranquilo en su mata
si viene un hijo de ****
y lo mete en una lata
y lo manda pa’ Caracas?
Día tercero
DE SU PORTUARIA Y TEMPORAL ESTANCIA EN VALENCIANos encontramos en el Grao de Valencia, esta tarde unos mozos amarillos que no eran de Correos sino de algún remoto país asiático descargaron el tren distribuyendo su contenido por contenedores según destino y tipo de paquete.
No os creáis que se trata de cualquier puerto donde hemos enviado el paquetito, el 27 de mayo de 1247 el Rey de Aragón, Cataluña, Baleares y Valencia, Jaume I, dio carta puebla a la parte del llano del Turia comprendida entre el último meandro del río y su desembocadura.
A esta nueva población le otorga el nombre de Vila Nova Maris Valentiae.
En un principio el puerto apenas tenia calado, de hecho hasta el siglo XVI consistía en un malecón de madera que entraba en la mar y una pequeña escalera. De ahí se deriva el nombre de este núcleo, el Grao, que significa escalón.
Dada la importancia que fue adquiriendo el puerto los núcleos se fueron uniendo debido a su crecimiento y tomaron el nombre de Villanueva del Grao, o simplemente, el Grao.
Retomando el discurso, a uno de aquellos contenedores ha ido a parar el paquete de código CP04976710ES en cuyo interior se esconden grandes secretos deportivos; en su exterior – del contenedor no del paquete - una etiqueta verde fosforito indica con grandes caracteres que su destino final es Venezuela pero, como nuestro paquete no sabe leer sino ser leído, esta etiqueta se la trae al pairo.
- Buenos días, atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola soy el paquetero enmascarado
- ¡Cómo me gustó la película de ayer!, tengo que presentarte a mi madre que es muy simpática y le queda muy rica la leche frita
- Usted si que me tiene frito, ¿sabemos algo de mi paquete?
- Pues depende, ¿qué hacemos esta tarde?, me gustaría ir al Zoo
- ¿Qué ocurre, vive allí... su madre?
Ante la falta de noticias fiables decido utilizar la telekinesia para intentar remover el paquete a distancia, lo que pasa es que no consigo sintonizarla correctamente en mi receptor, la tecnología punta suele fallar cuando más la necesitas convirtiéndose en la puta tecnología.
Ya que la telekinesia no colabora consigo localizar telepáticamente al hijo pródigo y mantener con él una larga y sesuda conversación.
- Hola bulto sin valor reconocido, ¿cómo estás?
- Pues peor que en casa porque hace un calor de no te menees y tengo las tripas llenas de corredores sudorosos
- Abrígate por las noches que en los barcos refresca, no te olvides de llamarme en cuanto llegues y estudia para que algún día seas un paquete de provecho
Espero que no sea aquel barco del fondo, me refiero al último de una larga fila de barcos no al que descansa en el fondo del mar, donde vamos a viajar hasta Venezuela, pero ¡si parece un carguero submarino!.
El capitán del barco es griego, se llama Scopoulos y dispone de grandes bigotes grises que mueve negativamente de un lado para otro en cuanto ve la cantidad de paquetes a estibar.
- Pero que se habrán creído estos españoles ¿que esto es un buque de carga?
- Al menos parece que flota
- Menuda flota haría falta para mover todo esto
- Capitán Scopoulos, las quejas al maestro armero, a mi no me venga con gaitas
- Para gaitero ya tenemos a Escopetao, portugués do Porto al que tenemos embarcao como grumete mayor
Entre todos los paquetes presentes el helénico capitán tuvo que ir a fijarse precisamente en el de código secreto CP04976710ES, ¿acaso le habrá llamado la atención que se mueva solo por el suelo, como si estuviera relleno de energía?.
- ¿Y este paquetón que contendrá que pesa tanto?
- Pagueisen guevistass señog capitao, le dice Escopetao con su peculiar gracejo portugués
- ¡Hum!, parece que su destino es Paraguaná, dice o capitao emitiendo un gruñido tras sopesarlo un buen rato con esas manazas de capitán marítimo
- ¿Para qué?
- Paraguaná, grumetillo, es la península de la amistad, plana casi en su totalidad a excepción de un solo lugar, el Cerro Santa Ana uno de los principales atractivos del lugar. Es el punto más alto de toda la península; el cerro alcanza una altitud de 830 metros sobre el nivel del mar. Desde su tope se puede observar toda la península, la sierra de Coro y la isla de Aruba
- ¿A que hora tiene su excelencia pensado partir?, es por mandar formar a la tropa o ponerme a baldear la cubierta ya que antes de acostarme tengo que hacer unas series
A las 8 PM aparece el señor Escópez, inspector de aduanas, español de origen y de afición, quién con su palillo en la boca ordena al conjunto naval que exactamente entre las 9 AM y las 10:30 PM se inicie la singladura después de consignar los datos necesarios en la hoja de ruta:
PARTE DE EMBARQUE:Tipo de barco: carguero postal
Nombre: ¿el del barco o el mío?
Casco: Cáscara de nuez
Carga principal: envíos postales de todo tipo
Carga secundaria: productos naturales de la huerta murciana
Desplazamiento: no sé pero pesa bastante, ¿no ves que lleva pesados paquetes y productos naturales de la huerta?
Banderas: No ha podido venir, estará rodando una peli
Puerto de partida: Valencia
Puerto probable de destino: Cádiz vía Alicante - Orán - Almería
Fecha prevista de salida: 5 de junio de 2003
Fecha prevista de llegada: 8 de junio de 2003 (D.M.)
Firmado: El griego Scopoulos y el agente aduanero de segunda Escópez.
- ¿Puede ponerse el señor o señorito por favor?
- Eso se lo dirá usted a todos Doña Perfecta
- Vamos a ver, so melón, que dice mi madre que lo del zoo no le ha hecho ni pizca de gracia, quería decirte que tu paquete está en Valencia y que he cambiado de novio, ya no te quiero como antes
- Al menos dígame si a su madre de usted le gustaron los cacahuetes sin pelar que le dejé en la jaula
Son las 11 PM, un pequeño retraso de última hora impide que el barco cumpla con puntualidad escrupulosa su ineludible cita marinera pero todos esperamos que pueda zarpar sin novedad durante las próximas horas.
Para paliar la espera el capitán recuerda que hoy se celebra un nuevo aniversario de Federico García Lorca y recita mentalmente de memoria los primeros versos de su Romance Sonámbulo que parece dedicado a Pirracas, no serán buenos tiempos para la lírica pero la poesía sabe abrirse camino.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
on ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
Es la hora de partir, ¡tuuuuuuuu, tuuuuuuuu!
Cuarto día
SURCANDO EL MAR A TODA VELAPor fin ha zarpado el barco, antes de dejar la bocana del puerto el capitán ya se ha tragado 2 biodraminas que no parecen hacerle mucho efecto, esto del bamboleo naval le produce mareos pero se le acabará pasando, es bajarse del barco y como nuevo.
- ¿Podría avisarme cuando pasemos por Denia?
- ¿Desde cuando los paquetes hablan?
- Que paquete ni que ocho cuartos, que soy yo, Escopetao, es que un primo mío traballa de camareiro en el Pegolí
- Vale, anclamos si me invitas a un arroz a banda, gamba roja y mistelita
- Abusón, capitalisto
Desde mi casa vuelvo telefónicamente a la carga para intentar averiguar por donde navegarán ahora el barco, el paquete y todo lo demás.
- Bienvenido al servicio telefónico vocal de ayuda al usuario, pulse o diga uno si quiere enviar un paquete, pulse o diga dos si quiere una cerveza, si no hace ni dice nada ¿para que porras llama?
- Le atiende la posición 17, buenos días soy Mari Puri
- Hola, que si sabe donde está mi paquete
- Jacinta no está, se ha tomado permiso por boda, como tú no la querías se ha fugado con Copito de Nieve que es más del gusto de su señora madre
- Ya, pero ¿y mi paquete?
- A propósito a mi me gusta mucho bailar, ahora que no tienes novia formal podríamos formar pareja
Surcando lentamente los mares el paquebote costea de pueblo en pueblo caminito de Alicante; uno tras otro van desfilando pueblos por delante de mi paquetín, Cullera, Gandía, Oliva, Denia, acomodado en la bodega nuestro paquete no puede ver casi nada porque en la bodega no hay ojos de buey para mirar por fuera pero se lo imagina casi todo, es un paquete vidente.
Navegamos frente al nuevo puerto deportivo de Denia, es una gozada navegar frente a el, detrás se dibuja la inmensa mole del Montgó que parece decirnos:
- ¡Ven y súbeme!.
- Si, en barco te voy a subir
Este verano, cuando por fin el paquete haya llegado a término y las 12 Runner´s World spanish edition estén descansando en el revistero de algún Punto Fijo de la geografía venezolana, satisfaciendo las ansias atlético periodísticas de nuestra amiga Maygualida, un grupo de foristas de elatleta.com recorrerá, digamos que velozmente excepto uno que yo me sé, esas mismas tierras participando en la II Puxada al Castell.
- ¿Qué te parece la subidita?
- Solo ha sido el incremento del IPC, tampoco es para tanto
- ¿Para qué?
- Paraguaná, si ya casi sabemos donde está
Al pasar por Benidorm un grupo de 7.815 turistas alemanes al mando de un “2x2” de Francfort llamado Scopenhauer intenta abordar el barco desde un patinete acuático de 4 plazas que está a punto de hundirse por el peso a medio metro de la isla.
- ¡Vamos, fuera!, ¡les digo que aquí no servimos paellas!
- Perrrrro somos náufragos teutones, tiene que darrrrnos de komerrrrrr
- Ni sangría tampoco, ¡cangrejo colorao!
- Esto podrrrría crrrearrrrnosss un trrrrrauma filosófiko
- Por mi como si te operas, ¿será posible navegar tranquilamente por estas aguas sin que te confundan con un chiringuito flotante?
Desde sus habitaciones de los pisos más altos del hotel Bali otro grupo, esta vez de ingleses, orina alegremente sobre la bahía pero el viento les devuelve los residuos de Budweisser, todo lo cual parece hacerles muy felices.
- Look that old packeboute on the Sea!
- A ti te voy a dar yo “pa’ que botes” como no dejes de mear por la güindou, guiri, que menudo pedal que llevamos encima, le contesta la policía, una bella señorita de la localidad reconvertida en agente municipal tras la fusión por absorción de la ancestral tienda familiar de recuerdos con el enésimo Carrefour
- Ai can si guan postal packete in the bodega
- De bodegas ná, que ya habéis bebido bastante y ¡deja de mirarme las piernas, sátrapa, que estoy sin depilar!
Desde su puesto de mando en el puente, amarrado al timón de la nave para no caerse, el capitán Scopoulos observa que la ciudad de Alicante cada vez se hace más grande y decide tomar cartas náuticas en el asunto.
- Grumetillo, portugués, deje ya de correr por la cubierta que no son horas y vaya preparando los cabos que casi llegamos al primer control de avituallamiento
- Ahora mismo señor capitao que solo me queda estirar
- Vamos, venga, hágalo deprisa Escopetao, que nos pasamos de largo el puerto
En este momento llega un cable urgente desde la comandancia naval menorquina del foro, veamos su contenido:
- Aló, Scopoulos, monsieur le captain?
- Si, si, dígame Sr. Truyol
- Que no pueden irse para Alicante sin pasar por Mahón que tenemos un paquete para entregar por vía urgente en la bahía de Cádiz
- No se preocupe Sr. Truyol, a la vuelta de Venezuela pasaremos por allí para recogerlo, usted espérenos en la cima del Monte Toro que desde allí tendrá una buena panorámica del mar
- ¿Y cuando será eso?
- Pues depende
- Adieu mon captain!
- Nada de a Dieu, grumete, ¡ponga rumbo a Licante!
Quinto día
ALMERÍA UN INMENSO CORAL ES TU HERMOSA BAHÍAEn Alicante se procede a descargar parte de la bodega y a subir otras cosas que allí esperaban, se trata de un montón de paquetes postales de la posta argelina que mandan los que están por aquí a los que se quedaron por allí.
Decepcionado por no haber puesto proa a Ciudadela, donde tan bien se lo pasó aquel verano, el grumete Escopetao se enamora perdidamente de una palmera, es decir de una chica de Palma residente en Alicante, y decide quedarse a vivir en la zona un poco harto de llevar vida de lobo de mar, llevando paquetes de una a otra orilla; en su lugar embarca – tras rigurosa prueba de admisión - un almeriense de amplia sonrisa, se llama Manolo Escopar, un tipo que se pasa el día cantando, ya veremos hasta donde llegamos con éste.
Antes de salir de nuevo a la mar empieza el festival de la canción.
- Larguemos velas grumete, brama el bigote del griego
- Almería, un inmenso coral es tu hermosa bahía
- Rumbo fijado, avanti media, ordena el almirante
- Almería, paraíso de sol, tus mujeres son flores
- ¿Quiere dejar de cantar y ponerse a baldear la cubierta?
Como es sábado 7 de junio del año del señor de 2003 decido que aprovecharé que no tengo que ir a trabajar y no me apetece bajar a comer a casa de mi suegra para averiguar algo más sobre el trashumante paquete.
- Buenos días, nuestro horario de atención comercial es de 8 a 20 de lunes a viernes, al oír la señal deje su nombre, NIF, dirección, motivo de la llamada, nombre del padre y del hijo y del espíritu santo, edad, sexo, estado civil, marca en 400, 800, 1500, 10.000, medio maratón, maratón y 101 kms. de Ronda, aproveche para dejarnos el número de teléfono que todo lo demás es para la empresa de telemarketing y le atenderemos a la mayor brevedad posible... Piiiiiii
- ... Hola, soy yo...
- Pero ¡si eres tú!, yo también libro hoy sardinita mía, podríamos irnos a remar al lago
- Señorita, tómese una tortilla de piedras y después váyase usted a nadar adonde le plazca, yo solo quiero saber si está bien mi paquete
- Pues según decía Jacinta no está nada mal para la edad que tiene, claro que comparado con el de Copito...
Pronto dejamos atrás el puerto de Alicante y enfilamos hacia la costa murciana, al verla los tomates y otros productos perecederos de la huerta murciana no pueden contener unas lágrimas de emoción, hace 60 días que dejaron el campo para ir a servir en las ensaladas mixtas de la capital y todavía nada, ni un mísero contrato temporal.
- Va a ser ese, dice el señor Pechicos desde la costa
- Si yo creo que va a ser ese, responde el señor Pablo Ballesta
- No te lo crees tú ni harto copas, aprovecha el señor Titolo para meterse un poco con don Pablo
- Ese barco es más lento que una tortuga, deberían darle miguelitos de La Roda, apostilla Fran Bali
- Hasta mi crío va más deprisa que esa canoa, comenta Garbancito
Todo el entrañable elenco murciano del foro está apostado en la orilla agitando sus pañuelos al paso del barquito de papel por el horizonte, gruesos lagrimones les caen por las mejillas viendo como se alejan los productos de su tierra querida, con lo que a ellos les gusta la verdura, sobre todo para acompañar la carne.
- Adiós capitán Haddock, dice Titolo intentando un ace (léase eis) monumental
- Eso es de Tintín, capullo, éste es Scopoulos, devuelve un resto cruzado el Ballesta
- ¿Qué te apuestas a que no?, dejada sobre la red de Titolo
- Pero ¿es que no ves a Bianca Castafiore sobre la popa?, globo al fondo de la pista del Ballesta
- Lo que canta son los pies de Pechicos, smash potente sobre la línea
- Entró, entró
El barco debe seguir adelante, quedan muchos días de navegación y ya empiezan a notarse los rigores del viaje, despedimos a la armada murciana hasta que se celebre la quedada prometida para este otoño
- Mi capitán, mi capitán
- ¿Qué se te ofrece marinerito?
- Que tengo algo en la garganta
- Pues entonces canta que empieza a caer la noche y hay que arrullar a los paquetes para que duerman tranquilos
“El trigo entre toas las flores, ha elegido a la amapola, y yo escojo a mi Dolores, Dolores, Lolita, Lola, y yo, y yo escojo a mi Dolores, que es la, que es la flor más morenita, Dolo, Dolores, Lolita, Lola”
Al oír esa pegadiza musiquilla toda la tripulación se puso a coro a cantar el estribillo: porompompon, porompon, porompon pero, pero, pero porompero pero pero pero porompon pon
“El cateto de tu hermano, que no me venga con leyes, es payo y yo gitano, que tengo sangre de reyes, es pa, es payo y yo gitano, que ten que tengo sangre de reyes y en la, y en la palma de la mano”
Manolo Escopar al ver su pueblo El Ejido de Dalías se tira por la borda para intentar alcanzar la costa nadando, detrás suyo se tiran también sus dos hermanos guitarristas.
Las luces de Almería brillan como soles por la banda de estribor, repondremos fuerzas en los Espumosos de la Puerta Purchena, unas tapicas en el Quinto Toro y volveremos al tajo que todavía hay que llegar a Orán.
- Adiós Manolico, majete- Adiós Scopoulos
Sexto día
SEXTA FLOTA DE NAVEGACIÓNDejamos Almería en el mismo sitio donde estaba antes de llegar y partimos hacia el puerto de Orán esperando que esté donde se supone que debe estar, allí haremos algunos intercambios comerciales para mejorar el import/export de ambos países mediterráneos que, en estos momentos, atraviesa una grave crisis FIScal.
Mientras tanto, nuestro acuático cantante sigue intentando llegar a Roquetas de Mar flotando sobre las guitarras mientras pregunta a voz en grito a un pulpo manco no se que de un carro que le han robado.
- ¿Dónde estará mi carrooooo, dónde estará mi carroooo?
- ¿Y a este que le pasa?
- Donde quiera que esté, mi carro es mío, porque yo lo compré...
- ¡Demasiado sol en el coco!
Para suplir al cantante robado no hemos tenido otra idea mejor que contratar a un argelino auténtico, se trata de Ahmed Sidi Ben Scoped, un inexperto marinero pero que prepara el cous-cous como nadie.
Sidi Ben es un argelino del interior que emigró de pequeño a Orán debido a su temprana afición al tintorro, algo totalmente incompatible con la natural escasez de tabernas en el desierto, a pesar de lo cual ha terminado siendo un gran conocedor de estas aguas ya que se fija mucho y ha hecho el trayecto un par de veces aunque todavía no sepa hacer buenos nudos marineros.
- Ahmed, ¡ven aquí!
- No mon capitain, je ne suis pas Ben Aquí, je suis Ben Scoped
- ¡Que vengas leches, que quiero decirte una cosa!
Los problemas de idioma tienen una importancia relativa en alta mar, a ver si no como hubiésemos podido hacerse entender al griego con este señor oraní de adopción, en la mar hay que estar preocupado por otras cosas más importantes como, por ejemplo, ese enorme portaaviones de la VI flota de la US Navy que se ha situado entre el carguero y África.
- Hello & stop!, comandante Scop Williams speaking
- Sabía que tenía que haberme traído el smoking, tradujo Scopoulos
- Debemos inspeccionar su buque por si llevan armas de destrucción + IVA pero les advierto que en mi buque no se fuma
Preocupado por el cariz que toma el crucero y ante la falta de apoyo aéreo del servicio de Correos el capitán intenta salvar los muebles con hábiles maniobras de distracción aprendidas en sus ratos de ocio.
- A ver mister Williams, ¡tres con las que saques!
En la bodega hace calor y los paquetes necesitan subir a cubierta para tomar un poco el aire, como Sidi no les hace caso y Scopoulos está haciéndose fotos con la gorrita de almirante de la VI Flota de Williams, deciden amotinarse.
- Llevamos varios días de aquí para allá
- Queremos merendar y ver la tele que creo que hoy sale Bisbal
El único paquete que mantiene una aparente calma es el nuestro, desde que salimos de Alicante viaja al lado de las zapatillas usadas que debemos entregar en Cádiz y el pobrecito ya no puede más, o airean convenientemente la zona o las arroja por la borda y que vayan solas a puerto.
Eso es precisamente lo que ha ordenado mister Williams con los paquetes más díscolos de la carga, preparan la pasarela, les atan un concurso de Tele5 a los pies, les tapan la dirección de envío y al agua patos. Algunos de ellos incluso puede que lleguen a destino antes que nuestro paquetín.
Justo en el momento de máxima tensión suena mi teléfono portátil, ese que solo llevo para las grandes ocasiones en las que tengo que estar localizable por si me llaman de Correos para informarme sobre el paquete.
- Buenas tardes, le llama el llamador automático del servicio de atención al cliente de paquetes postales económicos
- ¿Le ha pasado algo a mi niño?
- Al niño no pero al padre le acabará pasando, soy Copito de Nieve y quiero que dejes de llamar mona a mi mamá política, es mucho más fea que una mona y lo de la leche frita era mentira
Por fin los marines deciden dejar paso libre a nuestro buque no sin antes confiscar varios paquetes sin remite con un sospechoso olor a chorizo de visitas, entre los cuales afortunadamente no se encuentra el nuestro; el capitán Scopoulos ha decidido enrolarse en la Navy, no pudiendo soportar más viajar en esta bañera deja el mando en manos de Sidi Ben Scoped y nos dice adiós con sus manazas sin poder reprimir unas lagrimitas de cocodrilo.
Lo que cualquier otro trabajador del sector naval interpretaría como una oportunidad profesional única que debe ser aprovechada, provoca sin embargo una crisis de pánico en Sidi Ben quién decide bajar a la bodega a agenciarse un tetrabrick de Don Simón Gran Reserva antes de volver al puente de mando dispuesto a ahogar sus penas.
Navega plácidamente nuestro barco hacia el mar de Orán bajo la influencia del alcohol cuando una lancha rápida del servicio guardacostas argelino nos ordena el alto.
- A ver, documentación, pasaporte, rolex, seikos, pipas, chicles, caramelos, al rico bombón helado ¡oigaaaa!...
- Morito bueno
- ¿Qué son todos esos paquetes de ahí?
- Morito guapo
- Haga el favor de soplar por este tubito
- Morito piripi
- Para hacer pipí vaya al fondo a la derecha
Desde las playas de Ain el Turco, Les Andalouses, Kristel (digo yo que serán esas playas porque nunca he estado en Argelia y ahora precisamente no es el mejor momento para descubrirlas) nos llegan tenues lucecitas de colores que Sidi Ben no puede ver porque está viendo otro tipo de estrellitas del mamporro policial recibido por negarse a entregar el tetrabrick como prueba del delito.
Pasada esta noche toledana de sobresaltos algunos paquetes no pueden soportarlo más cayendo rendidos a los pies de los guardias con turbante, puede que debido al fuerte olor que desprenden sus babuchas.
Y allí continuaban amodorrados por la mañana cuando una voz gutural les despertó de sus sueños.
Séptimo día
PLÁCIDA NAVEGACIÓNA primera hora de la mañana zarpaba de Orán con destino a Cádiz nuestro barco postal bajo el mando de un nuevo capitán, trátase esta vez de un recio holandés de fina ironía, gran sentido del humor y de nombre Louis Van der Scop.
Gran aficionado a los viajes pedestres de larga distancia Van der Scop no teme los viajes largos y complejos como este por más que por mar discurran, para él es casi un reto personal entregar el paquete a Doña May antes de la fecha prevista, incluso lo llevaría nadando si hiciera falta.
La naviera consignataria de los envíos tampoco ha querido retrasar más de lo necesario la entrega de los paquetes que transporta, sobre todo porque los productos típicos de la huerta murciana están empezando a deshidratarse, y ha contratado a Herr Louis por su rigor organizativo, entre otras virtudes, para llevar el barco en plazo al menos hasta la tacita de plata.
También ha embarcado con él un marinero francés que conoció en los bajos fondos de Orán y que le pidió ayuda para cambiar de aires a cambio de no airear lo suyo con Fátima Teresa.
René du Le Scopiere, que así se llama el francés, no puede decirse que sepa mucho de navegación o que domine el arameo clásico pero se sabe la selección francesa de fútbol de memoria y esta redonda habilidad le ha sacado de más de un aprieto en numerosas ocasiones.
- Monsieur du Le Scopier, pongamos pues rumbo a Cádiz: Longitud: 6º 17' Oeste, Latitud: 36º 32' Norte
- Bagthez
- Levemos anclas
- Fegnández
- Larguemos el velamen
- Zidane
- Avanti toda!
- ¡Cagamba!, a ese italiano no le conozco ¿donde juega, en el Paguis-San-Yegmen?
Con el peñón de Gibraltar a la vista el capitán Van der Scop saca a relucir su vena poética componiendo el inicio de unos versos que, con el tiempo, se descubrirá que son plagiados:
“Con doce revistas deportivas por banda,
Web en popa, a toda zapa,
No corta la internet sino vuela
Un paquete baratín.
Paquete postal que llaman
Por su baratura El perdido
En toda la web conocido
Del uno al otro confín”
Al pasar por Gibraltar pudimos ver con nitidez a la madre de Jacinta haciendo la mona y saltando a cuatro patas y cola sobre la roca, Herr Louis le lanza unos cacahuetes de la afamada granja San Francisco sabedor de sus refinados gustos culinarios.
En este momento se recibe un cable desde la Interpol holandesa advirtiendo que el mencionado Van der Scop no es realmente holandés sino un español que tras poner su pica en Flandes huyó para no tener que reconocer a los gemelos nacidos como consecuencia de un desembarco amoroso.
Desde entonces le llaman el holandés errante y navega a lo largo y ancho de este mundo en busca de una web estable a la par que bien remunerada, a ser posible en España, algo realmente difícil si se piensa detenidamente, ya que ama la luz y el sol de nuestra tierra y ansía probar de nuevo la auténtica tortilla de patatas.
Debido a un tráfico insospechado de pateras por la zona del estrecho casi estamos a punto de arrollar a una de ellas ocupada por un solo tripulante llamado Mustafá Escopelele, tras partirle la patera en dos le recogemos, le abrigamos, le damos de comer y nos lo llevamos para Cádiz.
Escopelele Mustafá es alegre y nada como una anchoa de La Escala, hubo que perseguirle con el barco durante varias millas náuticas antes de poder izarlo a bordo por las orejas; hasta ahora solo se conocía un caso similar de alguien que anduviese sobre las aguas pero fue hace dos mil años, Van der Scop enseguida le echa el ojo encima.
- Pareces bueno Escopelele aunque un poco flaco, ¿eres partidario de fichar por un club deportivo o prefieres ir por libre?
- A mi lo que realmente me gusta es el “flamenco”, sire, y después el jamón serrano, a poder ser de Jabugo y pata negra
- Coño, serás renegado, nadie pronuncia Holanda en mi presencia, ¡al agua con él!
Y sin tiempo para explicaciones lo lanzan por la borda con tan mala puntería que fue a caer justo encima de otra patera más grande y más bonita y más rápida y con más luces y más papeles y más antenas y más salvavidas que la que llevaba Mustafá antes del abordaje, se puso muy contento hasta que se dio cuenta que era la superpatera de la guardia civil del mar.
Superado el incidente diplomático, en el horizonte se perfila la tacita de plata brillando bajo la suave luz del sol al atardecer, en completo remanso permanecía el barco fondeado en la bahía a la espera de instrucciones concretas de la empresa.
Por unos instantes René y Louis establecieron cierta amistad pasajera a pesar de la diferencia de rangos – quizás debido al sol y al largo tiempo pasado al aire libre – cuando Louis le cuenta un secreto a René:
- Se me ha ocurrido celebrar el trail de los castillos de Ávila
- Trezeguet
- Será en noviembre de 2004, espero que hayamos entregado el paquete a May en Punto Fijo para entonces
- Thiegui Hengui
- Irá desde Villaviciosa hasta Ávila por medio del campo...
- ¿Del campo de los Príncipes?
- 46 kilómetros de ruta, seremos más de cien
- Candelá, Platini...
Ante la falta de perspectiva de René, el holandés decide llamar de inmediato a su buen amigo Luis Arribas que reside en Holanda y está cuidando temporalmente de sus muchachos para preguntarle si ya han empezado a correr.
Cuando nuestro capitán se pone melancólico...
Octavo día
DORMIR TAL VEZ SOÑAREn el diario de Cádiz anuncian esta mañana la llegada de un barco carguero postal procedente de Orán.
Tránsito portuario del 10 de junio de 2003:
-
Entradas: buque carguero postal ligeramente escorado de estribor procedente de Orán y con destino final desconocido al mando de un capitán holandés, se le asigna la dársena de Cádiz, entre otros fletes declara un paquete postal económico a la península de Paraguaná
- ¿Para qué?
- ¿Para qué va a ser?, para que May pueda ponerse al día con las últimas tendencias deportivas; venga hombre, que estamos un poco cansados, llevamos una semana naufragando
- ¿Por quién preguntan?
- Aquí el señor du Le Scopier que pide asilo futbolístico
- Pues al fondo hay sitio, atraquen donde vean un hueco libre pero bien pegaditos al muelle, me dejan las llaves puestas por si tengo que moverlo y me cierran las escotillas que luego no me hago cargo de lo que se pueda perder
El Puerto de la Bahía de Cádiz es, por su privilegiada situación geográfica, la puerta de entrada y salida del tráfico de mercancías de la Unión Europea con los países del Magreb; conexión con las Islas Canarias; puerto de trasbordo del cabotaje del Norte de Europa y del Mediterráneo para la costa Este de los Estados Unidos.
Es uno de los más antiguos del mundo, se puede afirmar que la bahía natural de Cádiz albergó en sus orillas siempre un puerto o centro de actividad portuaria importante, incluso quizás varios con relativo esplendor en algunos momentos, desde la fecha de la fundación de la actual ciudad de Cádiz (que se remonta al año 1104 antes de Cristo en los tiempos del rey fenicio Habis) hasta las dominaciones púnica y romana, en la que Gades llegó a ser la ciudad más importante de la Hispania y la tercera del Imperio en Europa.
Dada la hora que es nos disponemos a pernoctar en el moderno puerto gaditano, mañana será otro día.
Solitario desde que desembarcó el francés, nuestro intrépido capitán decide tomarse un breve pero merecido descanso así que pone la tele y se prepara un buen vaso de güisqui escocés que le regalaron tiempo atrás, cuando todavía aprendía navegación general básica en la madrileña localidad de Alcobendas.
- Joer, solo ponen anuncios y no tengo el cuerpo para poesías
- ¿Ollas sucias, platos pringosos?, utilice Scop Brite, ¡no se puede estar sin él!
Decide apagar la tele y darse un garbeo por el solitario puerto, al fondo se oye música, son dos hermanos catalanes – José y David - que están empezando en esto de la música, se acerca a escucharles.
- ...Y al pasar por tu calle allí estabas tú, esperando en la parada del autobús, comiéndote con gracia aquel chupa-chups, que vicio, que vicio
- Estos chicos suenan bien
- No sé que me dio por la espalda, cuando vi la raja de tu falda, que un Seat Panda se me cruzó, y se comió el parachoques de mi Ford Scop
- A ver como sigue la cosa...
- Por la raja de tu falda, yo tuve un piñazo con un Seat Panda, Por la raja de tu falda, yo rompí tres cuerdas de esta guitarra
- ¡Coñes... SCOPA!
Louis vuelve al barco, se toma otro güisqui five years, le entra por la vista la melancolía y de inmediato le salen por la boca unos ronquidos; al final, agotado por las emociones, la larga duración y las duras condiciones de navegación, Van der Scop se ha quedado profundamente dormido.
La suave brisa marinera le arrulla con bellas palabras de Alberti, al tratarse de un marino mercante se ha corregido levemente la parte guerrera del poema para no crear tensiones:
“Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar y nombradla capitana de un blanco bajel postal.
¡Oh mi voz condecorada con la insignia marinera: sobre el corazón un anclay sobre el ancla una estrella y sobre la estrella el viento y sobre el viento la vela!”
Durante la noche tiene un sueño que al despertarse a duras penas conseguirá recordar (menos mal que andaba yo por aquí para apuntarlo), de momento no entiende su significado pero ya lo entenderá.
LA MARINA TIENE UN BARCO,
LA AVIACIÓN TIENE UN AVIÓN,
LOS CADETES TIENEN SABLES
Y LA GUARDIA SU CAÑON.
Noveno día
CAMBIO DE PLANES
Sin que sirva de precedente levamos anclas muy temprano ya que no es cuestión de aguantar la larga cola que se forma todas las mañanas en la gasolinera del puerto, a ver cuando el ayuntamiento gaditano hace algo para resolverlo que ya va siendo hora.
- Buenos días, ¿qué le ponemos?
- Llénemelo de diesel plus hasta la bandera
- ¿Le añadimos un botecito de Winns?
- No pero limpie bien el parabrisas, ínfle bien todos los salvavidas y nivele el aceite del motor
- Vamos a echarle Carbonell de 0,4º que es mano de santo
Antes de partir se presenta el práctico del puerto pidiendo permiso para embarcar a una periodista rusa que quiere cubrir parte del trayecto, se trata de Carmencita Scopovna; se llama Carmencita porque a su madre le pareció un nombre perfecto para ella y Scopovna por exigencias del autor que en esto se está volviendo algo maniático.
- Capitán, aquí le traigo la rusa
- Yo no he pedido ensaladilla pero que suba
- ... y un botellín de Cruzcampo
Desde el muelle nos despide en silencio una multitud de gaditanos ya que a estas alturas del cuento no estaban para chirigotas.
Aprovechando la pleamar por fin ponemos proa a Huelva que parece ser la próxima escala de este largo viaje, hay lugares que complementan su privilegiada situación geográfica con un brillante y denso devenir a través de los siglos. Esta historia, en parte escrita y en parte repleta de oscuras referencias cercanas a la leyenda, confieren a estos lugares una atrayente personalidad, es el caso de Huelva, la provincia mas occidental de Andalucía.
Iniciamos el viaje pero justo antes de llegar a la altura del Puerto Santa María se recibe un fax en el puente de mando.
---------------------------------------------------------------------------------------
De: Comandancia Naval de Correos (Madrid)
A: Barco postal (nombre en proceso de votación)
Texto: Diríjanse a Sevilla .STOP. repetimos, diríjanse a Sevilla .STOP. hay que recoger unos paquetes .STOP.
Firmado: Jacinta .END OF MESSAGE.
Sended on june 11th 2003 from tfno 900 50 60 70, visite nuestra web en
Correos---------------------------------------------------------------------------------------
A la recepción del fax todos sentimos gran alegría, ¿todos?, ¡no!, una pequeña bodega poblada por irreductibles paquetes postales resiste todavía y por siempre al invasor, pero bueno ¿esto no era de Scopix y Obelix?.
Los cambios de última hora suelen crear cierta confusión inicial a las tripulaciones por muy experimentadas y abnegadas que estas sean y la nuestra no iba a ser menos, el capitán nunca ha remontado un río pero se lo imagina, lo compara mentalmente con aquél programa de naturaleza de la tele en el que vio a unos salmones haciendo lo propio a base de saltos contracorriente en un río asturiano y se echa las manos a la cabeza.
- ¡Esperemos que no haya osos en el Guadalquivir!
- No se preocupe usted Van der Scop, de pequeña trabajé en el circo ruso, comenta Carmencita
- O sea, que hay
Se cruzan con una regata de pateras, por lo menos van 50 ó 60; quiero decir que por lo menos van 50 ó 60 personas apretujadas en cada una de las pateras; de cerca les controla la organización, que nivel, ¡incluso participa controlando la Guardia Civil!.
- En vez de ponerse a regatear con los turistas podrían controlar el tráfico ilegal de pateras, no se donde vamos a llegar, les grita indignada la rusa en perfecto carmencito, una de las razones para que no se la llevasen detenida por revoltosa.
Una vez en el río dejamos a estribor Sanlúcar de Barrameda, que pena que no sea agosto porque podríamos ver las carreras de caballos por la playa y por babor el Parque de Doñana, un espectáculo centenario de turf que merece la pena poder ver alguna vez en la vida, ¡una maravilla!.
Al pasar por Bajo de Guía deciden atracar un rato para tomarse una buena ración de langostinos de Sanlúcar pero por poco no les atracan a ellos, ¡santa madre del amor hermoso, que precios!.
Continúan viaje río arriba a medida que cae la tarde, con el claroscuro y las nubes de mosquitos que por allí se forman no se dan cuenta que hay mucha gente cruzando el río, provocando una estampida en toda regla en el seno de una caravana rociera que vuelve de su peregrinación anual, carros por aquí, caballos por allá, gente al agua, esto parece el salvaje Oeste pero sin indios y en Andalucía.
- ¡Dominguero, a ver si miramos!
- ¡Hombre al agua!
- ¡Dominguero, cafre, bantú!
Mientras prosigue el tranquilo viaje hacia la patria chica del autor de este cuaderno de bitácora, llaman por teléfono al capitán desde Holanda.
- Louis, Louis (es que son gemelos)
- ¿Quién eres Van der Martín o Van der Nicolás?
- Hoy (suponiendo que hoy sea 10 de junio) cumplimos 9 meses, ya llevamos el mismo tiempo fuera que dentro
- Para celebrarlo os voy a contar un cuento... esto era Caperucita Roja que iba tan contenta por el bosque a casa de su Abuela Veloz a llevarle un paquetito, cuando de repente aparece el Lobo Escopoz...
- ¡Mamá, mamá, el tito Louis ha vuelto a darle al agua de fuego!
Dejamos esta tierna estampa familiar en suspenso porque al fondo por fin se perfila la silueta de la increíble ciudad de Sevilla, ¿qué decir de Sevilla que no se haya dicho ya?, bueno pues en ese caso no añadiré nada más.
Solo una cosa, allí juega el Real Betis Balompié, que pena que el francés se haya marchado porque aquí tendría como para construirse una nueva pasión futbolera.
Décimo día
UNA GOLONDRINA RIBEREÑA
Situado a 80 kilómetros de la desembocadura del Guadalquivir, el de Sevilla es el único puerto fluvial comercial que existe en España. Su proyección es a la vez mediterránea y atlántica, siendo varios los factores que lo erigen en punto logístico y comercial de primer orden.
- Rumbo Longitud 6º 0’ O, Latitud 37º 22’ N - Carta BA85, ordena el capitán
- ¡Marchando!, le responde obediente su barco
Atracamos en el puerto Este, en el fondo nos daba igual Este o Aquél puerto pero el caso es que atracamos en este porque nos pillaba más a mano, la estrechez de la plaza de parking nos obligó a maniobrar más de la cuenta y por poco nos cargamos la Torre del Oro, ya nos pasó hace años en Pisa.
- En Pisa no hay puerto de mar, le espeta el barco sin nombre
- Pues ya me contarás que hacíamos allí tú y yo, piensa en voz alta el capitán de varios nombres
A la vista del río recordamos aquellas palabras de Jerónimo Münzer en 1494, “El Betis, río caudaloso y navegable, que a la hora de la pleamar crece tres o cuatro codos, llevando entonces el agua ligeramente salada, tornándose dulcísima al bajar la marea...".
Mientras el río se prepara para cambiar de sabor, pide permiso para subir a bordo un gorrilla urbano sevillano, permiso que se le concede de inmediato, que amablemente nos pide la “voluntá” por vigilarnos el buque dejándolo a salvo de actos incontrolados de piratería fluvial.
Los días de sol y los atardeceres de primavera son momentos idóneos para pasear por el río Guadalquivir a su paso por la ciudad sevillana. Su caudal irregular de violentas crecidas, sensible a las mareas, y los bajos arenosos de su complejo cauce han marcado significativamente la historia de toda la ciudad.
El capitán aprovecha la situación para ir a darse una de esas vueltas solitarias que tanto le gustan y así poder descubrir nuevos grupos musicales.
- Buenas tardes, ¿el capitán?
- No, la rusa
- Que se ponga
- ¿La rusa?
- No, el capitán
Unos diez minutos después de esta muestra de la comunicación humana que nos rodea vuelve el capitán con una melopea encima tremenda.
- ¿Be ha llabado alguienz bor teréfono?
- Sí, la naviera; nos pide que hagamos una colecta
- No buedo cortabme la coleta, zoy carvo
- Pues a ver de donde sacamos la pasta para seguir el viaje
En estos casos Van der Scop es muy resolutivo y enseguida, en cuanto se le pasa la merluza, encuentra una fórmula que les permitirá seguir viaje por lo menos hasta Huelva.
Por las mismas alquila el navío a un grupo de guiris que llegaban en autocar, les convence con mensajitos del tipo “usted también puede tener una cena romántica con su pareja bajo el embrujo sevillano del río y por cuatro gordas”, “cene y viaje todo en uno, precios de paquete postal”, “indigestión garantizada, vistas panorámicas desde la sentina”.
- Vamos a ver leidís an yentelmens, vayan pasando que al fondo hay sitio
- ¿Y donde sentamos a toda esta gente?
- Sobre los paquetes postales económicos cuando se acaben las sillas
- ¡Vamos, vamos que nos vamos!
Los ingleses meones de Benidorm están ahora en Sevilla procurando que suba la marea sin necesidad de esperar a las 19:15 que es cuando le toca subir hoy; el fondo arenoso del río se encargará de filtrar las impurezas pero no se yo si este vertido incontrolado provocará un nuevo Aznalcóllar... porque son muchos hijos de la gran bretaña meando a la vez.
- Oiga mister, ¿no le da a usted vergüenza orinar en público?
- Pero, si lo hacen todos
- Si pero usted es el único que lo hace desde el palo mayor
Dado que no hay azafatas en los barcos postales les toca a nuestros amigos Louis y la rusa hacer la demostración sobre los salvavidas antes de zarpar de excursión.
- Los salvavidas son estas cosas redondas que pone flotador, indica diligente Carmencita
- Pues ese guiri de atrás se lo está comiendo, le advierte el capitán, se habrá creído que es un donut
- Ahora explíqueles como se pela una gamba, insiste el marino
- ¡Olé, a ti te pariou una mother!, grita un inglés, que es como se debe decir en su tierra ¡viva la madre que te parió!
Como a bordo no hay poca ni mucha comida se sirven los productos naturales de la huerta murciana que, a estas alturas de la película, están más secos que la mojama. Los primeros tomates intentan un levantamiento huertano porque, además de las condiciones infrahumanas que han estado soportando, ahora se los quieren comer a bocaos unos guiris con cistitis.
- Parece que les guste la ensalada mixta de cartón
- Pues aquellos de atrás se están comiendo las cartas certificadas con sello y todo
- Claro, es que son de FENAVIN (feria nacional del vino celebrada en mayo en Ciudad Real, aclaración del autor)
- ¿Capitán, los ingleses son verdes?
- No, pero demos tiempo al tiempo
Undécimo día
ADIOS CON EL CORAZÓNHoy hace un calor espantoso y el río está atascado como casi todos los fines de semana en cuanto llega el buen tiempo, media ciudad se larga a las playas en sus barquitos utilitarios, hay que dejar sitio para los turistas que llegan.
- Menudo tráfico portuario tenemos hoy
- Cuando lleguemos habrán cerrado la panadería, tendríamos que haber salido antes
- ¡Mira ese que jeta!, navegando por el arcén, ¡ballena, merluzo, melón!
- ¡Señor, señor!, siempre lo mismo
Tras la tensión sufrida con el viaje turístico organizado de ayer, tanto el capitán como la rusa Carmencita dormitan en el puente de mando dejando que la nave siga el curso de la corriente, por eso no ven la caravana de romeros que, acabadas de recomponer sus filas tras el abordaje del otro día, se dispone a vadear nuevamente el río.
Al ver arribar el barco muchos rocieros huyen despavoridos en todas direcciones mientras que otros se lanzan al agua, son víctimas inocentes volviendo a sufrir las consecuencias de la conducción temeraria de algunos irresponsables con carné todavía sin el rollo de los puntos.
- Pero si son los mismos de la otra vez
- Domingueros, desgraciados, te habrá tocado el carné en una tómbola
- Oye, ¿por qué volvéis a cruzar, es que se repite el Rocío?
- No, es que nos gusta mucho este juego, no te joe
A la altura de Sanlúcar conseguimos que se tiren de cabeza por la borda los últimos guiris que nos quedaban en cubierta durmiendo la mona, así que ya podemos poner rumbo a nuestro siguiente destino.
Navegamos a todo trapo por delante de Matalascañas, una avioneta que para mí que se ha perdido arrastra por el cielo un enorme cartel de “Visite Marina D`Or”, Torre de la Higuera, Mazagón, Punta Umbría y, por fin, Huelva.
Abrazada junto al Atlántico por las desembocaduras de los ríos Odiel y Tinto, Huelva parece tener su origen en el legendario reino de Tartessos. Asiduamente visitada por los navegantes fenicios que arribaban a sus costas en busca de metales preciosos y que erigieron un templo dedicado a Hércules en la cercana isla de Saltés, la ciudad recibió el nombre de «Onoba» hacia el año 1000 a. C.
Así, situada en el rincón más suroccidental de España, lindando con Portugal, Badajoz, Sevilla y Cádiz, y bañada por las aguas del Océano Atlántico, se encuentra Huelva un bello lugar donde aún es posible vivir tranquilos y en paz. Sin duda un lugar que merece la pena visitar pero démonos prisa antes de que este barco lo deje todo patas arriba.
Dicen que a Huelva se llega llorando y se marcha uno de la misma manera, eso es lo que ha debido pasarle a nuestro amigo Louis.
- Lo siento pero debo abandonaros
- Vamos capitán, que solo han sido cuatro carrozas de nada, seguro que lo cubre el seguro obligatorio
- No, si no es por eso, es que me han ofrecido un trabajo en España
- ¡Ahora entiendo por qué llora!
Louis Van der Scop deja el barco en el puerto de Huelva y parte camino de Valladolid con lágrimas en los ojos, no en los suyos sino en los de la rusa que también debe dejar este viaje porque tiene que irse a un triatlón al quinto pino, o algo así, este fin de semana.
- Oye, ¿y esta muy lejos Valladolid?
- Bueno, a 648 kms de aquí, unas 350 millas náuticas de nada
- Empieza ¡el reton-no de Louis!
En el mismo puerto nos presenta la naviera a sus sustitutos temporales.
- Aquí el paquete postal económico CP04976710ES en ruta hacia Paraguaná
- ¿Para qué?
- Paraguaná, al otro lado del charco, donde habita la amistad
- Aquí el almirante Dislálicus y su ayudante Cinco Estrellas
El almirante Arvidas Dislálicus es un lituano antiguo jugador de petanca que todo lo dice del revés por una alteración del habla no tratada a tiempo por el logopeda, por eso se hace acompañar de Cinco Estrellas para orientarse.
El grumete Cinco Estrellas, poseedor de grandes dotes en el arte de la conversación y la escritura pero poco habituado al entorno marinero, enseguida pone los puntos sobre las íes a todos los productos postales embarcados.
- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio
- ¿Es una adivinanza?
- No voy a picarme ni a hacer marcas
- ¡Para mi que es de secano!
- Fomento la carrera nocturna, sea al anochecer o a primeras horas por lo que soy habitual del frontal
Una vez puestos los puntos en su sitio nuestros paquetes deciden tomarse un refrigerio aprovechando que está entrando agua en la bodega, uno de los carros rocieros ha abierto una vía y por ella entra tanta agua que sería la envidia del canal de Isabel II.
- Este nombre no tiene barco, aprecia de inmediato Dislálicus
- Hombre de ninguna parte, por favor escucha, no sabes lo que te pierdes, hombre de ninguna parte, el mundo está a tus pies, responde el grumete
- Y este sello no tiene paquetes, insiste el almirante
- No tiene criterio, una meta, no sabe a donde va
Hace tiempo que no tenemos noticias de nuestra amiga la recepcionista de Correos, parece que ha vuelto de su viaje de novios y que no esté de muy buen humor, ella sabrá por qué.
- Atención al cliente, ¿qué mosca te ha picado?
- En este momento estaba pensando en mi paquete
- Pero bueno, esto ya es un acoso en toda regla, te voy a denunciar como no pases a los hechos, amorcito
- Entonces del paquete ni hablamos
- Olvídate del paquete y vuelve de nuevo a mí, que ya no me gusta Copito, que me tiene tal que así (
at two candels)
Duodécimo día
EL PRONADOR DE LOS MARES
Amanece sobre Huelva y el color azul lo inunda todo, más o menos lo mismo que pasará en unos días cuando el Recreativo se juegue en Elche la copa del Rey a partido único contra el Mallorca.
Si todo pueblo que se precie debe sentirse orgulloso de su pequeña historia, localidades como Palos o Moguer y en general toda Huelva lo están de una gesta que protagonizaron gentes de la tierra, el descubrimiento de América.
CP04976710ES se encuentra hoy inquieto, siente como si le estuviesen pateando los contenidos, es algo extraño porque no comió la ensalada mixta de los ingleses que en paz descansen, ¿qué le pasará?, ya se le pasará y si no que se fastidie que para eso es un paquete postal.
El barco tiene todo preparado para zarpar, el próximo destino está a 740 millas náuticas y es una de las islas más bonitas del mundo, la isla corazón, ¡San Miguel de La Palma!, desde alguno de sus puertos partiremos hacia algún Punto Fijo del otro lado del Atlántico.
A las precisas órdenes del almirante Dislálicus, nuestro barco sin nombre se pone por fin en marcha, ha empezado la parte más complicada de la aventura.
- Bajen anclas
- Aten amarras
- Arríen el velamen
- Paren máquinas
En el puerto un grupo de corredores que rodaba por allí a ritmo sandunguero detiene su marcha durante unos minutos para gozar con la visión de nuestro barco a punto de colisionar contra el muelle armando un estropicio de tres pares.
De inmediato se reciben noticias de la central por teléfono:
- Conferencia a cobro revertido de... “Aló capitán, aquí la central”, ¿acepta la llamada?
- ¿Por qué tengo que llamar a un pervertido?
- Sepa usted que viaja al mando de un buque sin nombre
- ¿Qué le pasa a la vieja de Armando Luque?
Además de su dislalia parece que el almirante está un poco teniente (es decir, sordo como una tapia) porque no termina de enterarse, menos mal que Cinco Estrellas se encarga de que todo funcione.
- A ver, ¿señorita Jacinta?, declama Five Stars con la mejor voz posible
- ¿Usted que se ha pensado caballero?, ¡yo no estoy encinta!
- No, si decía que me ayudase a buscar un nombre
- ¿Y para que quiero yo un hombre si ya tengo a Copito?
- No, un hombre no, ¡a buscar un NOMBRE!
- Ni nombre ni nada, cuando me quede encinta ya pensaré en eso pero si fuera chica me gustaría llamarla Chita y si fuese chico como su padre
- ¿Copito?
- No, Como-su-padre, ¿es que no le gusta Como-su-padre?
Mientras el barco se aleja lenta y majestuosamente de la costa, almirante y grumete deciden reposar un poco de tanto ajetreo retirándose del puente de mando para preparar concienzudamente el plan de navegación; como todo no va a ser trabajar deciden poner un rato la tele para ver si les entra el sueño, cosa fácil ya que ponen el telediario.
- Conectamos en riguroso directo con el barco postal en alguna parte del Atlántico, donde al parecer se está produciendo la única noticia del día
- Hola, les habla Miguel Pi, reportero internacional de elatleta.com, el único que se pone verde, estamos a bordo del barco sin nombre
- ¿Y como dice que se llama?
- Me llamo Miguel, Miguel Pi
- No hombre, que como se llama... el barco
- Se llama, estoooo, ¿cómo se llamará este barco sin nombre?, preguntaremos a estos paquetes que andan por aquí...
- Pues mire usted, me alegro que me haga esa pregunta porque llevamos embarcados desde el 4 de junio y todavía no sabemos como se llama
- A ver este otro paquetito, ¿cómo te llamas, majete?
- Me llamo paquete postal económico con destino Paraguaná
- ¿Para qué?
- Paraguaná, que vamos a Paraguaná
- Ya se donde está Paraguaná, ¿quién no conoce las famosas cataratas de Paraguaná?, te pregunto que como se llama el barco
- ¿Los barcos tienen nombre?
- Normalmente si pero este no, ¿qué le parecería si le llamásemos, déjeme que piense... “El Pronador de los Mares”?
- Hombre, así de primeras...
- Pues no se hable más, desde El Pronador de los Mares para elatleta.com, Miguel Pi, Pi para los amigos, el único reportero que se pone verde
- Una última pregunta Miguel...
- Pi, pi, pi, píiiiiiiiiii, parece que hemos perdido la conexión
Décimo tercer día
LA GEOGRAFÍA NUNCA DEBIÓ SER UNA MARÍADadas las circunstancias El Pronador de los Mares surca lo mejor que puede las azules y frías aguas atlánticas con mucho cuidado de no meterse en aguas “territoriales” marroquíes, no vaya a ser que alguna de sus patrulleras nos confisque la carga, menos mal que llevamos bandera andorrana
Hasta la isla de San Miguel de La Palma todavía nos queda un buen trecho. Para hacerse una idea de su situación geográfica, de la isla no del barco que es cambiante, las islas Canarias son esas siete islas que se ven abajo a la izquierda según miras un plano de España.
Normalmente se ven abajo a la izquierda y a su derecha quedaría el antiguo Sahara español pero, a veces, también pueden verse abajo y a la derecha de los planos, justo debajo de las islas Baleares, puestas así como en un recuadro machacando parte del continente africano; no se si las islas Canarias son capaces de navegar por sí mismas y cambian de lugar en los planos según les entren los vientos pero yo digo lo que he visto, incluso en libros de geografía.
Para mí que mantenemos frescas en el subconsciente colectivo esas ganas africanas que nos quitaron de golpe hace casi un siglo las tribus de Mohamed ben Abdel-Karim, el famoso Abd-al-Karim al-Khattab o Abdel Krim como le llamaban en su casa a la hora de comer.
- ¡Abdelkrimito, hijo, lávate las manos que la comida está sobre la alfombra!
- Vale mami, espera un momentito que termine de independizar el Rif
- Pero no te tardes Abdelito que ya sabes como se pone tu padre
- ¡Ah!, pero ¿tengo padre?
- Apaga de una vez el ordenador y vente a comer que pareces español
Será ese atávico trauma la causa de que los planos gubernamentales tiendan a equivocar la situación de las islas Canarias poniéndolas encima de África aunque, hay que actualizarse, soplando vientos de cambio, lo mismo ahora empiezan a ponerlas encima de Iraq.
Ya se sabe que, todavía hoy, en España nombrar a Abdel‑Krim incendia volcanes. Yo he conocido perros con ese nombre aunque parezca raro, claro que soy del siglo pasado, ahora que caigo.
También se dice que las Canarias son siete islas cuando realmente son ocho, en lo que parece otra grave incorrección geográfica, bien es verdad que la octava isla solo se puede ver con el corazón – quién tenga ese músculo - y se llama San Borondón.
En las noches de San Juan si se cierran bien los ojos y se abre mucho el corazón podríamos llegar a sentir su presencia en el horizonte...
“Resuenen tambores guanches
que la isla misteriosa se divisa entre las olas;
dibujándose en la bruma como si fuera una reina
con su cortejo de espuma...”
Como ciudadano carpetovetónico con derecho a voto que soy me sorprende que seamos capaces de enviar tropas de élite a recuperar la estratégica isla Perejil y no hagamos nada por confirmar científicamente la existencia de la isla de San Borondón.
Por si acaso seguiré haciendo lo que practican desde hace siglos muchos de los habitantes de las islas afortunadas, otearé sin descanso el mar esperando verla alguna vez entre la bruma como si fuera una reina con su cortejo de espuma.
¿Sabes que el próximo martes vuelve a ser San Juan?, asómate a la ventana y pon en práctica la teoría, quizás la veas.
Sobre la cubierta un almirante, un grumete y un periodista juegan tranquilamente una partida de petanca con paquetes postales a falta de bolas, quiero decir a falta de bolas de petanca porque los protagonistas tienen sus propios paquetes, ¿o son sus propias bolas?... me parece que me estoy liando, mejor volvamos a cubierta.
- He ganado a volver, sonríe el dislálico capitán
- A veces me pasa al servir agua en un vaso que yerro el tino, responde el representante de Mahou
- ¿También te pasa eso con el vino?
- A veces, es que carezco de visión tridimensional
Llegado este punto de la travesía creo que deberíamos realizar una ligera descripción a modo de presentación del grumete Cinq Etoiles, por lo que vamos a ocuparnos someramente de él en las próximas líneas.
Dicho en pocas pero contundentes palabras el grumete en cuestión se encuentra en una fase de endurecimiento personal porque no quiere ser vulnerable.
Quizás por eso se ha embarcado en esta aventura, porque el mar te da ese punto de yodo y sal que se necesita para poder seguir creciendo de forma equilibrada.
Si tuviésemos que hacer su prosopografía lo tendríamos difícil pero se podría intentar, trátase del cruce perfecto entre un noble español del siglo XVI y un miembro de la legión extranjera, sobre sus piernas de guerrero late con fuerza el corazón de un poeta tal y como demuestran algunas de sus frases favoritas:
- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio (esta también es mi favorita)
- Veo que los acentos se te duplican fuera de palabra. Eso me pasó a mí hace pocos meses. Se trataba de un virus informático
- Mido algo más de 1’80 y dado que era tan malo con otras actividades deportivas me metí en esto del correr, por libre, sin planes estrictos
- En el fondo soy buena gente. O lo era hasta hace poco. Ahora me replanteo casi todo
Ese alto nivel de conversación y pensamiento tiene como base las lecturas ejemplares que practica, como las Memorias Completas de Idi Amín Dadá comentadas por Mao Tsé Tung, todo un duro ejemplo de la capacidad de sufrimiento y abnegación de este atleta soldado.
- ¡Tierra, tierraaaaaaa en la vista!, grita emocionado el supuesto legionario
- ¿Guerra, donde hay una guerra?, le pregunta su almirante
- No, que me ha entrado tierra en los ojos
- Te habrá cagado un desierto o las nubes llevarían arena de gaviota
Y el barquito de papel sigue navegando camino de San Miguel, el periodista de verde careto llamado Miguel Pi se sorprende a sí mismo cantando, ¿Blas Infante?:
«Ay soleá, soleá,
Si un fiel sufre callando,
a nadie digas tus penas,
aunque te estés ahogando».
«Dijo a su lengua el suspiro:
Métete a buscar palabras
que digan lo que yo digo
Naíta hay aquí que vé,
porque un barquito que había
tendió su vela y se fue»
Décimo cuarto día
AL FIN LLEGAMOS A LA PALMAHoy ya es domingo y los domingos son normalmente buenos para la navegación costera aunque a los mandos, al menos a los mandos que yo digo, les da igual el día de la semana que sea con tal que se cumplan sus órdenes sin rechistar.
- ¡Señor Inmediatamente, acuda grumete al puente!, brama el almirante
- ¡Susórdenes mi coronel!
- Quiero celebrar una festejación alta por toda la borda
- ¡Susórdenes mi comandante!
- Que haya vino y arepas para todos
- ¡Susórdenes mi capitán!
- Y que asistan todos los paquetes presentes
- ¡Susórdenes mi sargento!
- ¡Retírese Cinco Estrellas!
- Lo siento pero un grumete cinco estrellas no recibe órdenes de un marinero
Al principio la fiesta era una fiesta como son casi todas las fiestas al principio de ellas mismas, los paquetes intentaban sacar a bailar a las sacas postales mientras que los giros certificados exhibían sus boyantes economías a falta de otro interés postal.
Todo transcurría como debía transcurrir hasta que llamaron desde la central de Correos.
- Que se ponga el teniente coronel al mando del navío
- No puede ponerse, se siente indispuesto debido a una ingesta desproporcionada de cazalla
- Pues que se ponga el grumete, ordena la voz
- En este momento... quizá sea meter el dedo en la llaga
- Don Grumete, estamos buscando un paquete postal económico con destino Venezuela que se supone viaja a bordo de El Pronador de los Mares, a propósito ¿quién le ha puesto ese nombre?
- ¿Al paquete?
- No hombre, al barco
- ¡Paquete!, que te pongas que te llaman de casa, corta abruptamente la conversación Cinco Estrellas
Un poco azorado por la emoción, algo escorado por la deriva del navío y bastante borracho por el alcohol ingerido, nuestro paquete se acerca al teléfono con paso tambaleante...
- Hola papi
- Que papi ni que ocho cuartos, ¿es usted el paquete con destino a Paraguaná?
- ¿Para qué?
- Para que va a ser hombre, le pongo con el remitente
Entre tanto el mercante prosigue su marcha nocturna, las estrellas iluminan tenuemente la cubierta mientras de fondo se oye una música con letra de Joan Manuel Serrat...
“Barquito de papel, sin nombre, sin patrón y sin bandera,
navegando sin timón donde la corriente quiera.
Aventurero audaz, jinete de papel cuadriculado,
que mi mano sin pasado sentó a lomos de un canal.
Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar
y navegar era jugar con el viento, era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz de país en país, entre la escuela y mi casa,
después el tiempo pasa y te olvidas de aquel barquito de papel.
Barquito de papel, en qué extraño arenal han varado,
tu sonrisa y mi pasado vestidos de colegial...”
Con ese fondo musical lo que menos me esperaba era el estado catatónico de Paquetín, ahora que por fin iba a poder hablarle al oído:
- Soy muy infeliz, ninguna carta certificada ha querido bailar conmigo
- Eso no puede ser viajero impenitente, tú eres un paquetito simpático a la par que elegante, si bien de economía más bien tirando a estrecha
- Bues nadie be quiere babuchi, no se que pacha
- Pero hijo ¿es que estás borracho, qué va a pensar la gente?
- No me importa, prefiero ser borracho conocido que alcohólico anónimo
Vamos a dejar a todos los pasajeros del crucero y a la tripulación disfrutando de esta bonita fiesta marinera, esperemos que ningún iceberg haya decidido darse una vuelta por la zona y nos cause un estropicio.
Con las últimas luces de la noche llegamos al precioso puerto de Santa Cruz de la Palma y a su abrigo decidimos atracar y descansar que nos queda mucho viaje por delante.
Décimo quinto día
AQUÍ LLEGA PATA DE PALO
Llevamos varios días anclados en esta preciosa isla esperando a que la empresa nos envíe un nuevo capitán, el almirante Dislálicus ha tomado la decisión de comprarse un pedazo toro semental frisón y quedarse a vivir aquí, al ver la Caldera de Taburiente ha debido pensar que esto es Suiza pero todavía no sabe que esto es más bonito.
- ¡Ay! ese torito güeeeeno, ese torito guaaaaaapo
- Para mí que el lituano le ha vuelto a dar al vodka...
- Tieeeene booootines y no va descaaaaalzo
- ... o se ha golpeado con la bola
- Ese toro bonito que ha nacio pa’ semental
- Parece todavía más grave de lo que pensaba
- Las vaquitas no le dejan descansar y además de bravura tiene pinta de don Juan
- No somos nadie, ¡adiós mi almirante!
- Yo no soy ningún farsante, simplemente me gusta El Fari
Si la llegada del verano cambia ciertas costumbres, el paso de los años consolida otras como, por ejemplo, las hogueras de San Juan que se viene celebrando en Alicante desde 1928, como ocurre en infinidad de otros lugares del Mediterráneo con la llegada, la noche del 23 al 24 de junio, del solsticio de verano.
Antes de esa fecha y desde muy antiguo, existía ya la costumbre netamente popular de acumular enseres viejos en los barrios y prenderles fuego. De todo esto hablaremos más adelante, no adelantemos acontecimientos.A pesar del lento pasar de los días parece que la resaca de la fiesta mantiene tanto al pasaje como a la carga en estado de letargo pero muy pronto la tranquilidad se verá alterada por una llamada de teléfono.
- Buenos días, me lo he pensado mejor
- Pues no sabe lo que me alegro
- Era una falsa alarma, no estoy embarazada, así que podremos rehacer nuestras vidas a poco que me lo propongas
- Pues ya puede usted esperar sentada, Jacinta
- Y dale con la copla, no me quiero sentar ¡que no E-S-T-O-Y embarazada!
Alguien se acerca a la pasarela que nos mantiene en contacto con la tierra palmera, tiene un aspecto extraño pero con anda garbo y posee una voz poderosa. Y, además, también tiene:
> Parche ocular en lugar de ojo izquierdo
> Gancho en lugar de mano izquierda
> Pata de palo en lugar de pierna izquierda
> Un tornillo a cada lado del cuello
> Loro verde y parlanchín en el hombro derecho
Porque sé perfectamente como son los piratas por fuera que si no diría que se trata de la mismísima Pata de Palo, de los Palo de toda la vida; ella misma se presenta a Cinco Estrellas ante sus requerimientos:
- Alto, ¿quién va?
- Michelle de LaFontaine solicita autoguización paga subig a Bogdo, dice la visitante mientras el sol le arranca un destello maligno de sus dientes de nácar
- ¿Usuario y password?
- ¡Lorito, chato!, responde tan a tiempo el loro con su voz de radiocasete
- Michelle, ma belle, creía que no llegarías nunca, anda, pasa
- Vamos Bogdo, sube al bagco que te deja “senquetuals” (del francés, literal)
A esa mínima indicación de su dueña “le chien” subió a cuatro patas a bordo como era su primera obligación y procedió a mearse en el palo mayor como era su segunda obligación.
Bordo nunca podría ser el mejor amigo de Cinco Estrellas ya que, después de la meada inicial, el perrito continuó en sus trece mientras le enseñaba varios dientes al personal.
Esto puede cobrar su especial importancia habida cuenta de que, al menos para mí, la amistad limpia es uno de los valores fundamentales del ser humano, masculla Cinco Estrellas
- Guau, ¿que dices huesitos?
- Nada hombre, que al terminar lo dejes todo como estaba
- Grrrrr
Madame de LaFontaine, que por las trazas parece ser francesa, declara que viene buscando a su primo español, el periodista Miguel Pi, el único reportero que se pone verde.
- ¿Dices que lleváis a bogdo muchos tesogos?
- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio
- Esto pagece un galimatías
- Un caballero de capa y espada jamás revela los secretos que protege
- Segás… magi..nego
Nuestro paquete de código secreto CP04976710ES no está en disposición de contestar a muchas preguntas debido a los efluvios de la última fiesta pero desde su atalaya en la cofa del palo mayor observa preocupado la tierna escena entre Cinco Estrellas y Michelle Pata de Palo.
Décimo sexto día
LAS FLECHAS DEL AMOR
Bordo “le chien” continua a bordo su cruzada personal contra la arboladura del barco, si nada más embarcar puso su líquida firma sobre el palo mayor ahora ha repetido su meona acción sobre los palos trinquete y de mesana.
El depravado can parece tener combustible suficiente como para regar a toda la flota postal; perseguido de lejos por la atónita mirada de Cinco Estrellas, Bordo llega por fin hasta un pequeño palo acabado en un taco de goma y lo chorrea a conciencia pero esta vez ha pinchado en hueso, está meando sobre la mismísima extremidad artificial inferior izquierda de la pirata Pata de Palo quién, enfurecida, intenta asestarle una coz en el morro.
- ¡Magdito pego!
- Grrrrr
- Miga que meagme la pata, ahoga que la había encegado
La bucanera le suelta una patada pero con tan mala pata que, al hacerlo con la pata buena, queda en difícil equilibrio sobre la postiza de madera cayéndose violentamente de espaldas.
- Tranquila filibustera mía que aquí estoy yo, acude solícito el marinero a recogerla en el aire
- Si, pego no te aproveches de la cigcunstancia
La corsaria, debido a su descontrolada caída sobre los brazos de Cinco Estrellas, al azar, a una indudable falta de equilibrio y a la más mínima sensibilidad, clava profundamente en su desplome el bruñido gancho de su mano izquierda en la mano derecha del asceta.
- No hay dolor, dice él como quitándole importancia a la cosa y odiando al perro con toda su alma
- Pues tiene que dolegte un guevo, insiste la señoga
- Hombre, un huevo, lo que se dice un huevo no es lo que me duele en este momento sino la mano
- Pides pues mi mano, ¿segá el amog?, replica ella
- Sigamos dándole a la zapatilla, compartiendo vivencias y apoyándonos sinceramente, finaliza el poeta con piernas de guerrero
Durante la desequilibrante escena anterior la mujer, además del garfio en la mano y un dardo en el corazón, clavó también su tuerta mirada sobre Cinco Estrellas fulminándole de amor de inmediato; ante esa impar mirada nuestro marinero postal cae perdidamente enamorado, no tanto de ella en su condición de bella contrabandista al uso, como de su colorido y forrado de teflón calcetín de correr mucho que, durante la caída, le ha quedado parcial y coquetamente al descubierto.
- Es que si fueran de correr poco casi me daba igual, balbucea el cinco veces estrellado
- Cuando ya me da veggüenza mostraglos en público es cuando soy consciente de que ha llegado su hoga, replica el dulce objeto de su amor
- Como es lógico, tengo varios pares que alterno, intenta fardar de limpio y elegante el futuro caballero de la mano en el pecho
- A mi cada pag me duga el doble de lo nogmal
- Es que tú eres muy apañada, forajida mía
Tras superar esta nueva prueba que el “amour fou” ha querido interponer en sus caminos, ambos tortolitos terminan por comprender el verdadero y auténtico significado de sus vidas, decidiendo huir juntos para formar una sociedad limitada con ánimo de lucro dedicada a la venta de material deportivo pirateado con sede central en Puerto Naos y sucursal en Tazacorte, puerto abrigado que es más del agrado de la señorita de LaFontaine, de soltera Michelle.
Mientras a bordo del barco se desarrollaba esta bonita y tierna escena, el lorito de un solo ojo ha dejado de sonreír comprendiendo que su disipada vida de lujo y hombro fácil probablemente haya llegado a su final.
A estas alturas el perrito con complejo de bombero marino continua enloquecido haciendo de las suyas sobre el resto de la arboladura, ora atacando la botavara ora el bauprés, momento en el cual cae al agua y allí continua en sus trece intentando volver a bordo para proseguir con su destructiva acción mingitoria
Al mismo tiempo, en alguna parte del océano Atlántico, el capitán Scopoulos recuerda los viejos tiempos en los que estuvo embarcado en El Pronador de los Mares, él no reconoce este nombre pero se encarga de hacérselo saber la llamada recibida desde la oficina central de Correos:
- ¿Capitán Scopoulos?
- ¡Qué alegría señorita Jacinta!
- Si empezamos con las bromas me va a escuchar usted, yo no tengo ninguna alergia
- Dígame que se le ofrece, un capitán de barco que se precie no puede negarse a los deseos de una embarazada, no le vaya a salir un antojo
- Un ojo le voy a poner yo a la funerala como no espabile, debe usted presentarse de forma inmediata en el apartado de correos
En alguna parte del embarcadero del lago de la Casa de Campo de Madrid dormita plácidamente Louis Van der Scop sobre el timón de una barcaza de recreo, trabajo temporal que se ha visto obligado a aceptar por ver de ahorrar unos euros con los que terminar de llegar a Valladolid.
LA MARINA TIENE UN BARCO,
LA AVIACIÓN TIENE UN AVIÓN,
LOS CADETES TIENEN SABLES
Y LA GUARDIA SU CAÑON.
El sonido de la megafonía del lago le despierta justo cuando estaba volviendo a tener aquel mismo sueño premonitorio que ya tuvo tiempo atrás en la bahía de Cádiz.
- Señor Van der Scop, Señor Van der Scop, le paso una llamada urgente...
- ¿Pero, por megafonía?
- No, si le parece se la llevamos a nado
- ...Herr Louis, preséntese de forma inmediata en el apartado de Correos
- ¿Oiga, con quién hablo?
- Déjese de preguntas y preséntese de inmediato, corto y cierro
Quizá por lo misterioso de los mensajes o vaya usted a saber por qué, ambos marinos deciden dejar todo lo que se traían entre manos que era más bien poco y poner rumbo a un lejano apartado de Correos para recibir el resto de instrucciones.
Décimo séptimo día
FOGUERES, DEL FUEGO SURGEN Y EN EL FUEGO SE CONSUMENEn una apartada oficina de correos de Madrid, dos ilustres navegantes, uno griego y otro holandés, reciben instrucciones precisas para hacerse cargo de El Pronador de los Mares.
- Deben alcanzar el barco y llevarlo de una vez hasta Punto Fijo
- El barco lleva tacómetro y por eso tiene que llevar dos capitanes, ya saben como están de duras las normas de tráfico internacionales
- Scopoulos, usted capitaneará el barco los L – X – V
- Usted Van der Scop los M – J – S
- ¿Y los domingos que hacemos?
- Los domingos que se encargue el piloto automático
En el barco, a falta de capitanes, piratas de mirada atravesada, grumetes enamoradizos, loros, perros con cistitis y cualquier tipo de tripulación conocida, algunos de los paquetes supervivientes se han aficionado al ron amarillo de la isla y cuando se entonan les sale la vena cantora de la ópera “Marina” de Arrieta y Campodrón.
Nuestro paquete de código CP04976710ES parece ser el principal cabecilla de la alcohólica rebelión, asumiendo el papel que en la ópera corresponde al capitán de barco, Jorge.
- Hasta el borde las copas llenemos, a gozar, a beber, a beber, su espumoso licor apuremos que en su fondo se encuentra el placer, corean los borrachines paquetes
- Llenad la copa, sí, llenadla ya otra vez, a ver si logro al fin calmar mi ardiente sed, indica el cabezón
- A beber, a beber, a ahogar el grito del dolor, que el vino hará olvidar las penas del amor, continua Don Jorge
- ¿A dónde van huyendo las ilusiones, que nos dejan sin vida los corazones?. Y en pago del tormento de tanto amar, se va el suspiro al viento y el llanto al mar. Pero no importa, bebamos más que la vida más ligera con el vino pasará
El pequeño paquete postal reclama a sus compañeros la celebración de las hogueras de San Juan aunque ya hayan sido hace unos días porque para eso todos los santos tienen octava, está muy contento porque ha oído por la radio del puente que los capitanes Scopoulos y Van der Scop, con quién les une una no por reciente menos náutica amistad, vienen ya de camino hacia el barco para asumir las funciones intrínsecas del puesto.
- Coged todo lo viejo que tengáis que lo vamos a quemar
- ¿No será un poco doloroso?
- No estamos hablando de quemar a tu suegra, tío listo
- Nos la vamos a cargar, la cubierta, digo
- Saltaremos sobre la hoguera para demostrar nuestro valor
- Pues como no sea nuestro valor postal
En esas pirómanas prácticas estaba la paquetería en pleno, a punto de quemar y echar a pique el barco cuando al fin llegaron los dos capitanes.
- Atención al cliente de paquetes postales económicos, dígame
- Hola señorita, soy yo de nuevo
- De nuevo nada que hace casi un mes que no paras de acosarme
- Pero si yo solo quiero saber cómo y dónde está el paquete
- El paquete sigues teniéndolo en el mismo sitio, bribón, y bien que lo sabes que vienes aquí a provocarme
- Que no señora, más dígame ¿se sabe algo?
- Todavía es pronto pero estoy de dos faltas
- ¿Y cuanto le falta?
- ¿Al paquete?
- No, al engendro
Los capitanes ordenan baldear la cubierta para eliminar los restos calcinados de mesas, sillas, literas y algún que otro trasto del barco que han sido pasto de las llamas y se disponen a dar las órdenes precisas para partir cuanto antes rumbo a Venezuela.
- Pasajeros al tren
- Oiga pero si esto es un barco
- Ya pero no se como se dice eso en los puertos
- Pues que embarquen los pasajeros
- ¡Vamos señores, suban a bordo!
Por fin, tras varios días anclados en la costa palmera, plenos de zozobra e incertidumbre sobre la viabilidad del viaje, las máquinas se ponen en marcha y El Pronador de los Mares se aleja lentamente de la isla corazón para iniciar el salto del charco.
- Papá, papá, ¿queda mucho para llegar?
- Calla niño, ¿no ves que acabamos de salir?
- Papá, papá, que aquí no se puede fumar que lo pone en ese cartel
- ¿Pero “muyayo” quién te ha dicho a ti que yo soy tu padre?
- No, si no le estoy hablando a usted señor conductor sino a mi padre que está sentado aquí a mi lado, responde la criatura
- Oiga señor capitán, que su barco se está alejando y esto es la guagua de Santa Cruz a Los Llanos de Aridane, aclara el papá de la criatura
- ¡Sapristi!, ya decía yo que este timón era un poco raro
Lamentablemente el capitán Van der Scop ha perdido el barco debido a un despiste involuntario, a ver como llega ahora hasta Valladolid, me refiero al capitán porque el barco navega plácidamente hacia la península de la amistad, nuevamente bajo el mando de Scopoulos.
Al amanecer algunos creen haber visto entre las nubes la isla de San Borondón pero como el capitán no ordena una investigación a fondo del suceso nosotros no vamos a insistir.
¡Qué Dios reparta suerte!
Décimo octavo día
CUANTA AGUA POR TODAS PARTES
A popa la isla va perdiendo definición hasta convertirse en un pequeño punto lejano en el horizonte, poco después dejamos de verla.
Pi, pi, pi, pi, piiiiii
- ¿Qué ha sido ese pitido?
- Tranquilo mi capitán que soy Miguel Pi, el único reportero que se pone verde, estoy aquí cubriendo este viaje para elatleta.com
- ¿Conoce ya el objeto del mismo?
- Por supuesto, además estoy escribiendo algo sobre su biografía
- Los viajes no tienen biografía señor piriodista
- Sobre su biografía, señor Van der Scop
- ¿Van der Scop, yo?, Herr Louis quedó en tierra cuando salimos ayer de La Palma
- Es verdad, se equivocó de barco y subió al autobús, será por eso que le llaman el holandés “errante”
- Y a usted, ¿no le molestan esos tornillos laterales?
La calma chicha reinante nos otorga un viaje sin preocupaciones, los paquetes han obtenido autorización por escrito de Scopoulos para salir a tomar el fresco en la cubierta mientras no fondeemos en ningún puerto o se desate una tormenta perfecta.
A cambio el capitán ha hecho prometerles que no intentarán celebrar a bordo las fallas en caso de que el viaje se alargue más de lo previsto.
- En mi barco mando yo
- Vale
- Y no se declaran ni incendios ni leches sin mi permiso
- Que sí
- Quizás unas fiestas de San Isidro Labrador serían más apropiadas
- Pues bueno
- Como mucho nos preparamos una queimada gallega para celebrar que todo va según lo previsto
Sin pensarlo dos veces se conectan a internet para intentar saber como se hace una queimada, el capitán cede teclado y ratón a CP04976710ES ya que parece más ducho en estos temas.
Para su elaboración, o sea de la queimada, se elige por unanimidad a Paquetiño Paqueteiro, un paquete postal gallego que domina el arte culinario, quien mientras la prepara va declamando el conjuro:
Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas. Corvos, pintigas e meigas, feitizos das mencinheiras. Pobres canhotas furadas, fogar dos vermes e alimanhas. Lume das Santas Companhas, mal de ollo, negros meigallos, cheiro dos mortos, tronos e raios. Oubeo do can, pregon da morte, foucinho do satiro e pe do coello. Pecadora lingua da mala muller casada cun home vello.Los presentes están relamiéndose de gusto pensando en el brebaje que dentro de muy poquito van a poder echarse al coleto, no entienden bien la letra pero es que – en su gran mayoría - no son paquetes políglotas, bastante tienen con que les hayan dejado estar en cubierta a estas horas.
Averno de Satan e Belcebu, lume dos cadavres ardentes, corpos mutilados dos indecentes, peidos dos infernales cus, muxido da mar embravescida. Barriga inutil da muller solteira, falar dos gatos que andan a xaneira, guedella porra da cabra mal parida. Con este fol levantarei as chamas deste lume que asemella ao do inferno, e fuxiran as bruxas acabalo das sas escobas, indose bañar na praia das areas gordas. ¡Oide, oide! os ruxidos que dan as que non poden deixar de queimarse no agoardente, quedando asi purificadas.Ya queda poco, la noche se nos echa encima y es el mejor momento para beberse el producto final de una queimada, lo que pasa es que sin haber cenado antes, no sé... ya veremos que consecuencias trae todo esto para el viaje.
E cando este brebaxe baixe polas nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento. Forzas do ar, terra, mar e lume, a vos fago esta chamada: si e verdade que tendes mais poder que a humana xente, eiqui e agora, facede cos espritos dos amigos que estan fora, participen con nos desta queimada.Coincidiendo con la última palabra el capitán inaugura la primera taza e invita al resto de los presentes a participar de los placeres de la mesa, en este caso de los placeres de un panel metálico que han puesto sobre dos sillas de tijera para poder sujetar la perola.
- Bebamos, dijo Nerón
- Y bebió solo el muy c*****
A la tercera taza los paquetes menos acostumbrados a la mar empezaron a sentir que todo les daba vueltas y vueltas...
- Capitán, esto se hunde
- Aquí no se hunde nadie sin mi permiso
- Ya, pero es que veo doble
- Quítese los prismáticos de la nariz y vuelva a ponerse sus gafas para la presbicia
- Para mí que me está sentando mal la brisa marina
- Oiga señor Certificado Urgente, ¿y usted por qué está tan delgado?
- Porque nunca discuto
- Venga ya, ¿cómo va a ser por eso?
- Vale, pues no será por eso
Algunos paquetes empiezan a sentir los efectos de la mar brava a pesar de que está calmada, por lo que el capitán dicta silencio y ordena a la tripulación que se proceda a acostarles.
- Atención la marinería
- Será un sarcasmo, aquí no hay marinería, y la única persona que hay se está poniendo verde
- No se está poniendo verde, venía así de fábrica
- Pues empiezo a ver a otros igual que a él
- Entonces, gracias al poder que me confiere el cargo, ordeno que cada paquete se dirija a su camarote antes de que vayan a más los efectos de la bebida
- ¡Hafta bañana Scobouños!
- Venga, yo les arroparé personalmente y les ayudaré con sus oraciones: “cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me las guardan...”
- ¿Cuatro angelitos dice?, ¡para mí que son ocho!
En este punto debemos dejar descansar a los pobres paquetes, las emociones previas a esta parte del trayecto han sido muchas y necesitan paz y relax porque el viaje es muy largo hasta Punto Fijo.
Décimo noveno día
LA GRAN RESACALa navegación transcurre silenciosa, el suave golpeteo de las olas contra el casco del barco se antoja lejano y su rumor es apenas imperceptible, no hace ni frío ni calor sino todo lo contrario, aparentemente el viaje se desarrolla según el guión previsto, salvo que lo haya escrito el guionista de Viernes 13, en cuyo caso la cosa podría volverse peligrosa en cuestión de un par de renglones.
A bordo de El Pronador de los Mares todos los paquetes, cartas y resto de productos postales expresamente diseñados para el intercambio epistolar y/o comercial, que para todo hay en la viña del Señor, reposan desgarbadamente en sus camarotes acatando sumisos las órdenes de Scopoulos mientras, en cubierta, se oyen fuertes pisadas y cánticos guerreros.
- ¡Vaya mañanita!, grita el que va primero a la vez que hace sonar repetidamente una bocina con forma de pesacado
- Al pasar bajo el puente... una ola a la de tres, propone la chica de los rizos negros
- Paco Jó, ¡no tires!, frenan vocalmente desde segunda línea al marine cabecilla
A simple vista parece un numeroso grupo de corredores que en imperfecta formación entrenan dando vueltas al perímetro útil de la cubierta, sobre sus camisetas unas iniciales indican que son del G.G.G.
- ¡Anda leches, a ver si va a ser la sección hispana del KKK!, advierte uno de los paquetes asomando su cabeza por la escotilla
- ¡O del WWW!, apostilla la señorita Postal Digital, una de las más modernas piezas del catálogo de productos postales presente en la nave
- No os preocupéis que yo mismo se lo pregunto a ese señor de la bata blanca que corre haciendo fotos, se ofrece solícito CP04976710ES
Aunque la eslora por la manga del barco no da una superficie cuadrada como para tirar cohetes, a nuestro paquete le cuesta un imperio alcanzar al galeno corredor.
- Hola, ¿el Gran Grupo Garabitas, supongo?
- Pues supone usted bien pero, puestos a suponer, supóngase en otra parte o esta horda dominguera le pasará por encima
- ¿Pero de donde han salido ustedes?
- Pues estábamos corriendo por la Casa de Campo cuando de repente nos hemos visto trasladados a este barco, estamos un poquito mosqueados, para que nos vamos a engañar, porque tocaba la hora de las cervezas
Mientras se desarrollaba esta atlética conversación se les acerca el corredor de la bocina haciendo extrañas preguntas al representante de Correos.
- Hola chaval ¿tienes hijos?
- Pues todavía no, primero tendré que encontrar novia
- ¿Y comen mucho pescado?
- Quién, ¿mis hijos?
- No, tus novias
En estas que una Carta Urgente que perdió su avión en Madrid y por eso está aquí embarcada, sacude fuertemente por las etiquetas a nuestro pobre pero honrado paquetito.
¡Despierta CP04976710ES, vamos despierta CP04976710ES!
- ¿Qué ha pasado, donde estoy?
- Soñabas y dabas patadas, te hemos tenido que atar porque te salías del barco corriendo
- ¡Uff!, es que he tenido un sueño muy raro con unos del G.G.G.
- A saber lo que habrás bebido anoche
Nuestro paquete decide bajar a la enfermería para que el doctor naval le haga un chequeo.
- Hola, vengo a que me reconozca
- Pues, por más que le miro no le reconozco
- Doctor, doctor, es que a veces veo cosas
- Paciente, paciente, pues cierre los ojos cuando le ocurra y problema solucionado
No conseguido su objetivo de obtener una baja temporal pagada para poder tumbarse al sol durante el resto del viaje, decide subir al puente para hablar con el capitán.
- ¡Capitán Scopoulos!
- ¿Qué se le ofrece a estas horas CP04976710ES?
- Soy portador de una petición expresa de la paquetería, Don Paquetiño Paqueteiro y Doña Carta Con Acuse de Recibo declaran estar enamorados y desean contraer segundas nupcias
- ¿Segundas, es que ya están casados?
- No pero desean evitarse el primer divorcio para ir ganando tiempo
A la espera de la autorización de capitanía para proceder a su enlace matrimonial, Carta y Paquetiño otean embelesados el horizonte apostados en la proa y amarrados por la cintura, con los sellos expuestos al viento sienten sobre sus envoltorios los benéficos efectos de la mar océana mientras se declaran ardientemente su amor.
"Yo no le temo a las olas
Ni a los grandes temporales
Yo le temo a tus ojillos
Cuando dejan de mirarme"
Sobre este fondo poético, inicialmente atribuido a León Felipe pero a falta de confirmación, los dos enamorados se miran tiernamente sus resguardos mientras hacen planes de futuro.
- Viviremos en un céntrico buzón amarillo que no tenga grafitis
- Y tendremos muchos paquetitos y cartitas
- Si pero por lo natural, o sea a pelo, nada de por vía postal
- Lo que tu digas Carta mía
- Y, si engordamos mucho, haremos la dieta del cucurucho
- Te quiero mucho, como la trucha al trucho
Dejemos pues soñando a Romeo y Julieta sobre la cubierta, la fría noche empieza a caer sobre esa parte del océano, los rayos de la luna sobre la mar rielan (con permiso de Don Gustavo Adolfo), entrelazando sus cordajes, cierran los ojitos y exhalan candorosos suspiros de amor.
- ¡Aaayyy!
- Lo mismo digo, ¡aaayyyy!
Vigésimo día
UN FALLO LO TIENE CUALQUIERA
Tras varios días de insulsa navegación por fin algo distrae la atención del vigía, Scopoulos - a falta de marinería experta - ha colocado a un Burofax en la más alta cofa del palo mayor para que le presente novedades
- ¡Capitán, capitán, una patera!
- Rápido, mi escopeta
- ¿Para que quiere una escopeta?
- Para matar a la pantera
- Yo no veo ningún felino pero el de la patera dice ser argelino y llamarse Ahmed Sidi Ben Scoped
Scopulos ordena a un grupo de telegramas y télex que estaban en el castillo de popa jugando a la prestación de servicios avanzados de telecomunicaciones, recoger al náufrago y hundir para siempre la patera.
- Sidi Ben, ¿pero que hace usted aquí?
- Me escapé de la palmera, no me dejaba ver el bosque
- Pero Ahmed, ¡ven aquí a mis brazos!
- No mon capitain, je ne suis pas Ben Aquí, je suis Ben Scoped, ya se lo dejé bien clarito hace varios capítulos cuando me contrató para sustituir a Manolo Scopar pero usted no quiere enterarse... y no me llame perro
Debido a la alegría del momento el capitán pretende nombrar a Sidi Ben grumete mayor, al menos hasta el próximo puerto, pero debido a las altas pretensiones económicas del candidato, sin duda muy por encima de la media de mercado, y a su completo desconocimiento de la marinera faena a desarrollar, decide devolverlo de una patada a la patera por encima de la borda con la mala suerte de que la habían hundido hace varios renglones y se lo traga una pantera que, la verdad no se como explicarlo, esperaba aferrada a la escala su turno para subir a bordo.
- A ver ese Burofax de la cofa, ¿ve usted algo o no?
- Nada, mi capitán, no veo nada
- Pues si no ve nada haga el favor de bajarse de ahí y dejar su puesto a otro que vea mejor
- Espere, espere un minuto de meridiano, aquello parece la costa
Al oír esa palabra todos los ocupantes de El Pronador de los Mares se amontonan en la banda de babor provocando al pronto una fuerte inclinación de la nave que a punto está de irse a pique.
- ¿Pero que hacen todos ustedes ahí?
- Es que queremos ver la tierra
- Pues es por la banda de estribor, por la contraria que no se enteran
De inmediato todos los habitantes de El Pronador de los Mares se precipitan a la banda de estribor provocando un peligroso balanceo del barco, algunos deben asirse a los candeleros para no caer al mar, dos que no lo consiguen a tiempo se caen.
- ¡Hombre al agua!
- ¿Qué ha pasado?
- Que dos paquetes que estaban haciéndose carantoñas en la proa han caído al mar por efecto del brusco movimiento, mi capitán
- ¡Vaya por Dios!, ahora que había enviado el traje de gala al tinte
Lo que de lejos parecía ser un costa se confirma un poco más tarde, se trata de una costa aunque no parece ser la costa que esperábamos ver. Se acerca una lancha aduanera de bandera albiceleste.
- Capitán, que nos ha abordado una motora de la Policía de Aduanas
- Pues que suban
- No, si ya han subido, le presento a Luis Ricardo Bote Flotante
- Esteeee, buenas tardes, ¿sos vos el capitán?
- El mismo que viste y calza
- ¿Tenés algo que declarar?
- Bueno, hace tiempo que no me declaro a nadie pero hace un rato había dos enamorados en la proa diciéndose cosas tiernas y me ha traído recuerdos
- ¿Tenés los papeles en regla?
- No, en Regla no tengo los papeles, los papeles los tengo en mi camarote
Tras este administrativo episodio tan habitual en las aduanas de medio mundo, nuestro capitán mira extrañado las cartas náuticas intentando descifrar por qué han llegado a Buenos Aires en lugar de a Caracas como estaba previsto.
- Capitán, quiere verle Miguel Pi, el único periodista que se pone verde
- Dígame señor marciano
- Que digo yo que donde aprendió usted a utilizar las tablas náuticas
- Pero que pregunta más rara, es más rara que un perro verde
- No, si yo lo decía para no ir a la misma escuela que usted cuando me quiera sacar el carné de conducir barcos; y los perros verdes no tienen nada de raros
Profundamente preocupado, Don Scopoulos sigue dándole vueltas al origen de su error de navegación pero no encuentra la causa; él, un marinero ilustre de la Grecia clásica que ha navegado por todos los mares, lagos y ríos navegables del planeta, ha confundido una ruta.
- Capitán, le susurra al oído CP04976710ES
- Si, dime chaval, pero no me entretengas mucho que estoy en pleno proceso reflexivo
- Que digo yo que no le de más vueltas al asunto, es que ayer se puso usted hasta las cachas de queimada y eso no facilita la navegación nocturna
- Podría ser eso o una confabulación del autor de estos relatos, a veces me obliga a hacer y decir cosas que yo nunca haría ni diría, aquí el que no sabe navegar es él pero ahora me la cargo yo, ¿quién queda mal ante el lector?, yo, el otrora gran Scopoulos
- Usted en vez de un lector lo que necesita es a Lecter, ese si que tiene consideración con sus personajes y sabe tratarles con esmero
En ese momento se produce una fuerte interferencia mental que impide seguir con nitidez la conversación entre capitán y paquete.
- Bueno, bueno, tranquilo Scopoulos que lo estás haciendo bien, una voz como de Pepito Grillo llama su atención como si surgiese desde su interior o sea de sus mismos adentros
- Hemos navegado hasta aquí porque el forista Emiliano propuso un paseito por el océano Pacífico y he decidido darle gusto ya que nos vemos obligados a hacer algo de tiempo antes de llegar a Paraguaná, insiste la voz
- ¿Para qué?
- Para que este paquete se entregue el 7 de agosto a Maygualida que es el día del cumpleaños de esta Leo internacional
- Aprovecharemos para hacer turismo, siempre quise viajar a esta parte del mundo
- Ya hablaremos más tarde Paquetito, de momento a la cama sin cenar
Bruscamente se corta la interconexión extrasensorial de la misma manera en que apareció; desde luego yo no se donde vamos a llegar, el capitán tampoco.
- Querido paquetito CP04976710ES tengo que dejar de escuchar a mi cuerpo, a veces tengo como alucinaciones
- Mi capitán, para mi que han sido las veinte latas de fabada asturiana que se ha zampado en la comida que le tiene como ido, lo que oye no son alucinaciones sino tormentas veraniegas
- Que no paquetito, flatulencias aparte, esto ha sido una revelación psicológica y estoy acongojado
¿He dicho psicológica?, pues en esta situación de shock mental dejamos al capitán en su barco, tengo que documentarme sobre psicología antes de ponerme a escribir el próximo capítulo del viaje.
Vigésimo primer día
VERDES TANGOS
Tras nuestra llegada pasamos la fría noche invernal fondeados en el puerto de Buenos Aires y para entrar en calor nada mejor que los ecos de un tango que nos llega tamizado desde el malecón.
No enturbies tus ojos color de aguaverde,no busques recuerdos, no mires el mar.El barco, María, quizá ya no vuelva,no sueñes el rostro de su capitán.Grabó en su navío tu nombre de estrella,te amaba y no tuvo palabras de adiós.Los mares lejanos marcaron su huella,quién sabe en que puerto sus anclas hundió.El capitán Scopoulos al escuchar esta estrofa nota como si un escalofrío le recorriese la espina dorsal, recuerda que él también mantiene deudas de amor en algunos puertos de mar y no las puede olvidar.
El barco, María, zarpó una noche serenay se llenaron de pena, los ojos del capitán.Te dijo muy triste: "Inolvidable María,he de volver algún día", y parecía llorar.El barco, María, se fue buscando las olasy te ha dejado tan sola como perdida en el mar.Observando al capitán, el único periodista que se pone verde, es decir Miguel Pi, afina su aguzado oído profesional como si estuviese delante de una exclusiva.
- Tras esa cara de pena hay una historia de amor encendido, piensa para sí el miguelete
- Apague ese pitillo señor marciano que en el barco no se fuma, ejerce su autoridad el griego tristón
- No estoy fumando, castigador, esta luz es de mis ojillos el brillo
Olvida que un día te dijo sonrienteque amaba tus ojos color verdemar.
Olvida esas noches soñando en el puente,del barco María, que no volverá.No mires las aguas, plateadas de luna,no escuches de noche su triste canción,no busques recuerdos que llenan de brumasel muelle desierto de tu corazón.Descorazonado por la amarga historia de desamor que cuenta el tango, Miguel Pi, en uno de sus prontos, decide quedarse una temporada en Argentina para realizar un estudio en profundidad del lunfardo.
- Servicio de atención internacional a clientes, dígame
- Hola señorita, quería preguntar por mi paquete
- Lo primero advertirle que no soy una señorita
- ¡Ah!, usted perdone caballero
- ¡Como que caballero!, no soy una señorita porque estoy casada y aunque tenga vello en el bigote no es como para llamarme caballero; adicionalmente debo decirle que me parecen de muy mal gusto sus deshonestas proposiciones
- Pero si solo me interesa saber si mi paquete ha llegado en condiciones
- Espere un momento que le paso, aunque sea usted cliente es también un desalmado
Los paquetes están hoy sin muchas ganas de juerga, las consecuencias de la resaca de la queimada todavía se notan en la mayoría de ellos.
- No vuelvo a beber en mi vida
- Pero si tú eres abstemio Paquetiño
- Si pero caí al agua y me bebí una tonelada
- Más cornadas da el hambre
Los tristes recuerdos del tango tienen a Don Miguel sumido en un mar de dudas, se ha decidido por permanecer en la Argentina a la espera de que la señora María encuentre a su capitán y no hay quién se lo quite de la cabeza, se ha atornillado esa idea y no hay manera de convencerle para que prosiga el viaje.
Sin tiempo ni ganas para pensar en alternativas se pone a canturrear por lo bajini una estrofa del tango ¡Al mundo le falta un tornillo!.
Todo el mundo está en la estufa,Triste, amargao y sin garufa,neurasténico y cortao...Se acabaron los robustos,si hasta yo, que daba gusto,¡cuatro kilos he bajao!Al mundo le falta un tornillo,que venga un mecánico,pa' ver si lo puede arreglar.Pobre Pi, no se da cuenta que a él le sobra de lo que al mundo le falta, esto está mal repartido amigo Miguel, deberías tenerlo en cuenta antes de salirte en este punto de la historia.
De puro triste que se encuentra no ha querido ni participar en su fiesta de despedida, cuando el barco parte hacia su nueva escala el verde periodista se autodescubre bajo su nueva faceta de estudioso del cante.
Adiós, muchachos, compañeros de mi vida,barra querida de aquellos tiempos.Me toca a mí hoy emprender la retirada,debo alejarme de mi buena muchachada.En civil formación sobre la cubierta el capitán ha apostado a todos los paquetes presentes para despedir al osado representante de elatleta.com con sus mismas armas; el coro sinfónico de Correos en el exilio le brinda esta canción.
Mi Buenos Aires querido,cuando yo te vuelva a verno habrá más penas ni olvidos.
El farolito de la calle en que nací fue centinela de mis promesas de amor; bajo su quieta lucecita yo la vi a mi pebeta luminosa como un sol.
Hoy, que la suerte quiere que te vuelva a ver,ciudad porteña de mi único querer, y oigo la queja de un bandoneón, dentro del pecho pide rienda el corazón.Y bajo este fondo musical el barco se aleja nuevamente de la costa, yo creo que va en dirección incorrecta pero se ve que a este relator se le ha metido entre ceja y ceja llegar hasta el Pacífico y parece que lo va a conseguir.
Atrás dejamos Buenos Aires, la Reina del Plata, el río más ancho del mundo debido a la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay navegables desde su curso medio.
En ella se queda temporalmente Miguel Pi, el único periodista que se pone verde, seducido por la magia del tango.
Último día del viaje a ninguna parte
ÚLTIMO DÍA DEL VIAJE A NINGUNA PARTE
Apagada tras la maciza puerta de algún enorme despacho del último piso del Palacio de Telecomunicaciones de la plaza de Cibeles en Madrid, sede de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, S.A., nos llega la modulada voz de su Directora General, Doña Lola Filatelia.
- ¿Como no he sido informada antes de esta situación?
- No pensamos que fuera a tener esta repercusión mediática
- ¿Qué tienen que ver aquí los médicos?
La señora Filatelia, Cartera de soltera, es maratoniana popular en sus ratos libres, hace poco tiempo oyó hablar de los foros de atletismo en Internet, en particular del foro de
http://www.elatleta.com/ y decidió conectarse un día, por supuesto desde su puesto de trabajo, para comprobar por sí misma las bondades que tenía oídas del electrónico lugar de encuentro.
- Pues es un lugar virtual donde se reúnen corredores de todas las latitudes para conversar sobre su afición y compartir experiencias
- Se dice que son nobles de corazón, muy animados y que se ayudan entre ellos siempre que se necesitan
- Incluso se dice que en ocasiones traspasan la barrera digital y se juntan en quedadas reales, que deben ser a las carreras como los aquelarres a las brujas
- Me gustaría ir a la próxima, exclamó la Directora General
- ¿En su propia escoba voladora?
Nuestra Directora General leyó ayer en el foro una pregunta, abierta por un forista llamado “scop”, llamada “Viaje a ninguna parte” y su instinto profesional hizo el resto.
- Es intolerable
- Si señora directora, habría que denunciarle por levantar falsos testimonios
- No se puede consentir esta situación ni un minuto más
- Si señora directora, ha dicho cosas muy graves
- Esto no puede quedar así
- Esa es nuestra Directora General, duro y a la cabeza de ese tal scop
- El paquete tiene que llegar mañana mismo a Punto Fijo, en la península venezolana de la amistad, la imagen y el buen hacer de Correos durante años está en juego
¡Olé las Directoras con arte!
Adiós, muchachos, compañeros de mi vida,barra querida de aquellos tiempos.Me toca a mí hoy emprender la retirada,debo alejarme de mi buena muchachada…
Sobre la resbaladiza cubierta de El Pronador de los Mares todavía resuenan en el ambiente los ecos de la despedida a tangazo limpio cuando un sonido marinero por excelencia comienza a escucharse a bordo, es el misterioso tañido de la pequeña campana de cobre que cuelga del puente de mando con el que se anuncian los grandes acontecimientos.
- Tan, tan, tan
A su urgente llamada acude toda la paquetería presente e incluso sube a presenciar el acto el Gran Grupo Garabitas en pleno, aunque si bien estos lo hacen en formato virtual merced a una licencia poética especial del autor, dada la importancia del momento.
- Señoras y señores, anuncia el capitán, todos saben desde que se inició esta singladura que el único objetivo consistía en llevar a nuestro querido amigo el paquetito postal económico de código secreto CP04976710ES ante la presencia de la forista Maygualida, allá en Paraguaná.
- ¿Para queeeeé?, responden todos al unísono
- Para demostrarle el sentido de amistad y espíritu de colaboración que impera en el foro
- ¡Aaaaahhhh!
- Pues ha llegado la hora de que ese objetivo se haga por fin realidad
El capitán Scopoulos, sobre el que ha recaído el honor de tripular el barco en la etapa final de su viaje, pone en marcha los altavoces del barco porque hoy, en lugar de una señal de alarma o la música de un tango, va a escucharse en abierto la última conversación con el Centro de Atención al Cliente.
- Oiga, ¿señor scop, por favor?
- Si, si, dígame Jacinta
- Tengo que comunicarle una buena noticia, mi emperador
- ¿Por qué me llama emperador si puede saberse?
- ¿No me ha llamado usted Sisí?
- ¿De que noticia se trata?
- Espere que le paso con la señora Filatelia, nuestra Directora General quiere hablar con usted personalmente y a cobro revertido, ¿acepta la llamada?
Se produce un silencio sepulcral ya que durante unos segundos he dejado de aporrear el teclado para peinarme y acicalarme antes de departir con tan ilustre dama.
- ¿Señor scop?
- A sus supinadores pies doña Columnatelia
- Dejémonos de cumplidos entre corredores, le sugiero que mire para arriba sin que se le caiga la baba
En ese momento un helicóptero amarillo de Correos sobrevuela El Pronador de los Mares, desde allí nos está hablando la mismísima number one del ente estatal.
- Coja el dichoso paquetito CP04976710ES y sitúelo sobre la cesta amarilla
- ¿A dónde lo llevarán?
- Hasta Punto Fijo, donde será entregado mañana a primera hora a su destinataria, doña Maygualida Torres, en la península de Paraguaná
- ¿Para qué?
- Este vez le hemos pillado, Paraguaná amigo mío
scop sitúa el paquete en la cesta y pulsa el botón de subida, la cesta asciende lentamente hasta el helicóptero y de ella lo recoge la mismísima Directora Filatélica entre los aplausos y vítores de la concurrencia
- Hip, hip!, alecciona a la tropa presente Don scop
- ¡Hurra!, le responde la masa
- ¡Hip, hip!, hipa el capitán que ha estado bebiendo sin parar de la botella de ron desde que vio ese enorme helicóptero sobre su cabeza
- ¡Hurra!, le contesta la tripulación en recuerdo de otras queimadas
El helicóptero se aleja entre el estruendo que originan sus aspas levantando gran cantidad de espuma de agua salada que salpica el rostro de todos los que en el barco permanecen.
Es la hora de terminar este viaje a ninguna parte, todos los participantes en la obra esperamos que CP04976710ES esté a punto de ser entregado a su destinataria legal y que de su lectura y de su continuidad en el foro saque provechosos consejos que le permitan disfrutar de esta gran afición que es correr durante el resto de sus días.
Como decía el grumete Cinco Estrellas:
- Uno no llega a uno. Dos son dos y medio
¿FIN?
¿Y ahora qué hacemos?
Un día de principios de julio que ahora no recuerdo recibí un correo de Maygualida, "el paquete llegó" y tuve que forzar un final a toda prisa cuando todavía me quedaban muchas millas naúticas que navegar por esos mares procelosos junto a mis compañeros de tripulación.
Tomé la decisión de continuar con una segunda parte del viaje, como si aquí no hubiera pasado nada, escribiendo el resto de capítulos hasta que por fin el paquete llegó a su destino, una ración extra de millas naúticas cuyo desarrollo podéis seguir leyendo a continuación si acabo descubriendo porque el blog no enseña los enlaces correspondientes.
Bon voyage mes amis!
Vigésimo segundo día - Parte I
DÍA DE NAVEGACIÓN PROCELOSA, A PRIMERA HORAEl Pacífico y el Atlántico, por ahora los dos océanos más grandes del planeta, chocan violentamente en un lugar solitario que se esconde en el extremo sur del continente americano llamado el Cabo de Hornos.
En este desolador paisaje las tormentas son el pan de cada día. Las olas, por su gran tamaño, pueden llegar a oscurecer el sol. Enormes masas de hielo, también llamadas iceberg y capaces de destrozar el casco de cualquier barco, flotan amenazadoras a la deriva.
Desde mi Buenos Aires querido nuestro barco, El Pronador de los Mares, se dispone a navegar hacia la zona de los Malos Aires en el Cabo de Hornos; allí los vientos, que soplan desbocados en todas las direcciones, son capaces de arrancar de cuajo el mástil de un velero. Menos mal que nuestro barco va equipado con los más modernos sistemas de navegación, aunque mucho me temo que los mareos van a estar a la orden del día.
El Cabo de Hornos lleva muchos años ganándose merecida fama de sargento, habiéndose convertido en la peor pesadilla de los marinos. Se habla de el en voz baja en todos los puertos del mundo. Se dice que quienes no han navegado por sus aguas no son auténticos marinos y que los que han navegado por su laberinto de olas no podrán olvidarlo jamás.
Hacia ese negro espolón ha puesto proa el capitán Scopoulos, deseoso de superar su asignatura pendiente: quiere doblar el Cabo de Hornos antes de retirarse a descansar y vivir de su pensión de jubilación en alguna isla griega, de 2 estrellas – la pensión, no la isla ni la jubilación – conocida como “Casa de huéspedes Neptuno”, especializada en camas de agua.
- Buenas tardes, saluda el capitán a un patrón de pesca que faenaba por allí
- Buenas tardes, le responde el pescador
- ¿Podría indicarme que debo hacer para ir al Cabo de Hornos?
- Vaya todo derecho para abajo y luego tuerza a la derecha, no tiene pérdida
- Parece sencillo, amable colega
- Muchas gracias, será porque me ha pillado en un momento de debilidad ya que estoy faenando pero a veces puedo llegar a ser muy complejo
Para alcanzar las lejanas costas de Venezuela la razón le pide virar hacia el norte pero su cuerpo le pide navegar hacia el sur, ¡ay, capitán!, ¿no habíamos quedado en que no siempre hay que escuchar al propio cuerpo?.
- La verdad es que sí pero te aseguro que esta vez no he comido fabada
- Entonces ¿por qué navegas hacia un posible naufragio poniendo en peligro el objetivo principal de la misión?
- Es que es mi asignatura pendiente
- ¿Y no podrías haber escogido las matemáticas como todo el mundo?
- Es que esas también las tengo pendientes
Puede que no haya otro lugar en el mar que haya roto tantas quillas, segado tantas vidas y generado tantas leyendas como el Cabo de Hornos. Descubridores, balleneros, misioneros, cazadores de focas, comerciantes, científicos, traficantes, piratas... todos han sentido como el corazón les temblaba y el estómago se les encogía. Esa roca negra, moldeada, agrietada y corroída por las tormentas, ha visto como veleros, goletas y bergantines eran simples juguetes en manos de las olas.
Durante siglos la llamada “doblada del cabo duro” a vela fue considerada el máximo laurel de cualquier marino y hacia ella se dirige, firme el timón, alta la frente y a toda vela, nuestra marinera embarcación.
Preludio de los peligros que les acecharán en su viaje podrían considerarse las palabras del poema de Sara Vial que puede leerse en el monumento a los marinos desaparecidos:
“Soy el albatros que te espera en el final del mundo. Soy el alma olvidada de los marinos muertos que cruzaron el Cabo de Hornos desde todos los mares de la Tierra. Pero ellos no murieron en las furiosas olas. Hoy vuelan en mis alas, hacia la eternidad, en la última grieta de los vientos antárticos”.- Grumete, grumete, vocifera el capitán, preso de la tensión del momento
- No tenemos grumete capitán, le responde nuestro paquete
- Pues entonces serás tú el elegido, pongamos la proa rumbo a los 55º 59’ de latitud S y 67º 12’ de longitud W
- Pero señor, eso está justo en mitad de la nada
- Efectivamente y allí el viento sopla a una velocidad de 54 nudos (27 metros por segundo), para que te hagas una idea de lo que digo acabarías un maratón en poco más de 26 minutos
- ¡Ay mi capitán!, que eso son palabras mayores, si yo soy de los de cuatro horas
- No te dejes vencer por el miedo grumetillo y si, una vez allí, es necesario que te arrodilles para desplazarte, hazlo sin mostrar vergüenza
- Si yo tuviera rodillas le iba a dar con una en salva sea la parte, ¡liante!
- No te aflijas marinero, entrarás en la doblada como simple grumete y cuando salgas tendrás los mismos derechos que los ilustres marinos que nos precedieron en la hazaña.
La fuerza de los motores acerca cada vez más a nuestro barquito a la zona de los naufragios, el paquete decide investigar por su cuenta en que consisten esos privilegios a los que supuestamente tendrá derecho si consigue sobrevivir tan dura prueba.
- Hola buenas noches, ¿Jacinta?
- ¿Quién me llama por mi nombre a estas horas del alba?
- Soy yo, el paquete con destino a ninguna parte; quisiera saber los derechos que tengo en este viaje
- ¿Derechos?, los paquetes postales económicos no tienen derechos pero espera que recuerde... ¡ah, si, ya lo tengo!
A pesar de todo la operadora Jacinta tiene cierta predilección por el paquete y, mientras habla con él, procede a consultar por internet los derechos básicos fundamentales de todo marino que haya doblado el cabo del miedo.
- El primero, orinar al viento
- Pero señorita, cuando pasamos por Benidorm una tropa de ingleses orinaban al viento desde el hotel Bali y casi les detiene la policía
- Ese no es mi problema, lo mismo eran marineros que habían cruzado el cabo y de premio tuvieron un viaje a la playa; en segundo lugar, no se tienen que descubrir ante un rey
- Pues vaya una novedad, casi no quedan reyes y la gente no acostumbra a llevar sombrero sino gorritas y no se las quitan ni para comer
- Paquetito, las quejas al maestro armero, yo solo te digo los derechos que se adquieren por doblar el cabo sin entrar a fondo en la cuestión. El tercero, colgarse un aro de la oreja
- Señorita, entonces todos los chicos de mi barrio deben haber doblado el Cabo, incluso algo mucho peor, lo han debido romper, porque algunos llevan piercings hasta en el ombligo
Vigésimo segundo día - Parte II
DÍA DE NAVEGACIÓN PROCELOSA, A ÚLTIMA HORA
Ante el cariz que están tomando los acontecimientos y dado que las supuestas ventajas asociadas a la heroicidad de cruzar indemne el Cabo han dejado de tener valor real en la sociedad actual, Scopoulos decide llamar al mismísimo Cabo para enterarse de primera mano.
- Hola buenas ¿está el Cabo Hornos?... ¡que se ponga!
- Pues lo siento pero no se puede poner en este momento porque está tratando de hacer imposible la travesía a un barco postal español
- Usted dígale que se ponga, que le llama un capitán
- Que le digo que no se puede poner, que es un accidente geográfico
- ¿Un accidente? pobrecillo, ¿ha sido muy grave, lo cubre la póliza del seguro?
Ante la ineficacia de sus gestiones y la proximidad de la doblada se decide por advertir a la carga postal para que estén preparados ante el peligroso trance que se avecina.
- Señores, vamos a tener que doblar el Cabo de Hornos por un capricho del capitán, advierte Scopoulos como si el que hablase fuese otro
- ¡Ya estamos como siempre, avasallando al personal!, veríamos que pasaba si el cabo fuera comandante, protesta un certificado con acuse de recibo
- Debajo de sus camastros disponen de chalecos salvavidas, insiste el patrón, hagan el favor de ponérselos; ayúdense entre ustedes mismos, ya saben, practiquen eso de ¡póntelo, pónselo!
- Si el cabo fuera comandante seguro que el capitán sería vicealmirante, echa por tierra la protesta un franqueo electrónico
- También encontrarán unas bolsas especiales para el mareo caso de necesitarse, se ruega no arrojen desperdicios por la borda, finaliza su discurso
En esas que el barco alcanza la zona huracanada para sumergirse de lleno en las aguas más salvajes del mundo. Al fondo el Cabo de Hornos asiste como mudo testigo a la situación mientras se dispone a hacer de las suyas cuanto antes.
- Atención marineros, todos a orinar por la borda
- Pero mi capitán, ¿no seria mejor esperar a que amainase la tormenta?
- Ni hablar, una tradición es una tradición
- Vale pero en las orejas no pensamos ponernos ningún arito
A pesar del mareo que les provoca el temporal y el movimiento incontrolable de la nave todos los miembros de la paquetería postal se dirigen obedientes a la banda de estribor - qué dominio estoy cogiendo de los términos navales – dispuestos a hacer de turistas ingleses o “postal packages” que diría un castizo.
- Mi capitán, que si se lo quiere usted pensar más despacio estamos todavía a tiempo
- ¡A orinar, todos!
- No dirá luego que no se lo hemos advertido
La dirección y fuerza del viento se alían temporalmente con la actividad mingitoria de la paquetería para dejar al capitán hecho un verdadero asco, la primera doblada del Cabo de Hornos del mandamás no habrá sido todo lo limpia que él hubiera deseado pero lo arreglará poniendo una lavadora adicional y dándose una ducha, sin duda es un precio bajo para tan alto honor.
Con el mar en tal estado de crispación es fácil imaginarse como sufrían los viejos barcos, como sus velas se hinchaban hasta reventar y como los gavieros se destripaban contra la cubierta o desaparecían para siempre entre las nubes de espuma de las olas.
Nuestro barco no sufre como sus antepasados en el cargo y consigue doblar el Cabo de Hornos sin mayores contratiempos pero no nos engañemos, porque ni siquiera en un día soleado es fácil visitar la isla Hornos, la más austral de las islas Hermite.
El suelo de su playa esta sembrado de grandes y redondeadas piedras, cubiertas de musgo y algas, y el viento golpea de norte a oeste. Las olas parecen esperar agazapadas algún descuido del viajero para robarle el alma.
Al salir del Cabo de Hornos hacia Puerto Williams, Chile, el tiempo enloquece. En las siguientes 100 millas se pueden recibir tres partes meteorológicos diferentes: al principio, el viento supera los 40 nudos, las olas se levantan por encima de los tres metros y llueve aguanieve. A la altura de la bahía de Nassau la velocidad del viento ha descendido a 30 nudos, y las olas tienen un metro de altura. En el canal Beagle el viento sopla a 15 nudos y la mar esta casi llana. La enrevesada red de canales de la Tierra del Fuego logra domar el mar.
Una vez domado el mar, con la carga postal recuperándose del mal trago y jurando no volver a pasar por allí sin motivo justificado, nuestro paquete se dirige al capitán en su condición de grumete temporal para hacerle conocer la opinión mayoritaria.
- Mi capitán, menuda faena nos ha hecho
- ¿Qué le ocurre a mi grumete preferido?
- Que nos la ha metido usted... doblada (he aquí el probable origen de la española expresión “meterla doblada”)
- Vamos hombre, no será para tanto, ya son ustedes auténticos lobos de mar
- Pues tenga usted cuidado donde ponemos los dientes
Hoy puede que los tiempos hayan cambiado pero no así la naturaleza que sigue igual de indómita que antaño.
Vigésimo tercer día - Parte I
4.000 x 200, primera etapaNo, el título no quiere decir que vayamos a tener que hacer 4.000 series de 200, ni siquiera en el precioso bosque de la Casa de Campo eso sería razonable a no ser que estuviésemos hablando de ciertos foristas que la frecuentan las tardes de los jueves y que son capaces de hacer cuantas series se propongan.
Unos 4.300 kilómetros de largo por otros 200 de anchura media es lo que tiene el país que vamos a recorrer de abajo a arriba según se mira un mapa en este vigésimo tercer día de navegación, eso sin contar los 1.250.000 km2 que tienen en la Antártica; se trata de Chile, la tierra natal de Don Pablo Neruda, el “sitio donde se acaba la tierra” traducción indígena de Chile.
En honor de este insigne señor propongo, a través del teclado que es la única forma que tengo a mano para comunicarme con la tripulación, que el barco se llame, solo durante el tiempo que permanezcamos en sus aguas jurisdiccionales, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, propuesta rechazada de forma mayoritaria por la paquetería debido a su alto grado de corporativismo pero tenía que hacerla.
- Un poco largo el nombre, no cabe en el espacio dedicado al destinatario
- La longitud es una constante en este viaje, señores
- El nombre no se ajusta a las normas internacionales de correos, para eso le ponemos “Veinte mil leguas de viaje submarino” que es más acuático
- ¿Y ese nombre no te parece enorme?
- Si, pero es de mayor profundidad/calado
“Al golpe de la ola contra la piedra indócil la claridad estalla y establece su rosa y el círculo del mar se reduce a un racimo, a una sola gota de sal azul que cae”Desestimada la oportunidad de lucir el nombre del poeta en sus costados, nuestro barco avanza airoso con su bamboleante navegar, mucho más ahora que ha superado el mal trago del Cabo de Hornos, por los primeros de los 6.435 kilómetros de costa chilena.
A renglón seguido se recibe una llamada a bordo, algo que se está convirtiendo en una rutina marinera como cualquier otra.
- Base llamando a Scopoulos, base llamando a Scopoulos, ¿me recibe?, cambio
- Si señorita, la recibo cuando usted quiera pero de paso traiga comida y algo fresquito para beber que la nevera está medio vacía, cambio
- Déjese de invitaciones ahora capitán y déme su posición, otra cosa será cuando salga de trabajar, sobre las seis y cuarto corazón, corto y cierro
El capitán ojea sus mapas y cartas náuticas pero no consigue situar la nave con la debida precisión, por lo que decide observar una pequeña isla frente al barco por ver de obtener ocularmente alguna pista fiable adicional que le permita salir triunfador del trance.
- Señorita, no se muy bien donde estamos pero, además de estar muy lejos, esto parece el ombligo del mundo, cambio
¡- Qué me dice!, ¡el ombligo del mundo!, a ver si va a ser la isla de Pascua, cambio
- Bueno, no se quien será el propietario pero hay unos cuantos señores de enorme cabeza pétrea mirándome fijamente desde la costa, menos mal que siempre llevo a mano el diccionario básico rapanui – español de bolsillo, espere un momento que inicio el contacto verbal con los nativos:
-
Iorana (hola)
-
Pehe koe (¿cómo estás)
-
Ko ai tou ingoa (¿cómo te llamas?)
-
...Ana hanga koe (por favor)
-
Mururu (gracias)
-
Iorana (adiós)
Ante la falta de respuesta vocal y de cualquier otro estimulo incluso visual de esos gigantescos hombres de piedra, nuestro capitán decide poner fin de forma prematura a cualquier intento de conversación, concentrándose de lleno en identificar correctamente el camino de vuelta.
Ubicada en el océano Pacífico a unas 2.300 millas de la costa continental chilena, la isla de Pascua o Rapa Nui pasa por ser uno de los lugares más remotos y de mayor dificultad ambiental que hay en el planeta, a pesar de lo cual se desarrolló allí una extraordinaria cultura, cuyos primeros colonizadores de origen polinesio habrían llegado hacia el siglo IV de la era cristiana.
Su escritura jeroglífica, única y aún no descifrada por completo, es solo comparable con mi letra manuscrita o sea cuando no dispongo en el entorno que me rodea de teclado, máquina de escribir o instrumento similar; cuando además de lo anterior se da la circunstancia de que me pille con el día tonto, bien por ser mi estado natural o como resultado de alguna otra inconveniencia, mi letra no la entendería ni el médico personal de Tutankamon.
- Capitán, deje ya de intentar hablar con esos insensibles moais y vuelva de inmediato a la costa continental, cambio
- Si le preguntase por donde queda el continente ¿estaría mal visto, verdad?, cambio
- No me cambie de conversación, cambio
- Mururu Jacinta, Iorana, corta y ciega
En el viaje de vuelta hacia la costa continental nuestro pequeño paquete de código secreto CP04976710ES no consigue conciliar el sueño, por fin va a tener la oportunidad de ver de cerca el volcán Osorno que es uno de los sueños de su corta vida postal; como no consigue dormirse encuentra fugaz consuelo en los versos insomnes de Neruda.
“De tanto amar esta nave delgada,estas piedras, estos terrones,la persistente rosadel litoral que vive con la espuma,llegué a ser uno solo con mi tierra,conocí a cada uno de mis hijosy en mí las estaciones caminabansucesivas, llorando o floreciendo” Por fin aparece a lo lejos el enorme cono del nevado volcán de 2.661 metros de altitud y eso consigue distraer la atención de Paquetito hasta el punto de caer rendido de sueño, perdiéndose la visión directa del coloso como era su ilusión pero ya se sabe como son los niños.
Como él está dormido no le importará que lo cuente yo, lo primero reconocer que nunca antes estuve por allí, lo segundo que solo conozco la zona por referencias de librería pero algo tendré que averiguar sobre la marcha para ponerlo aquí y para eso tengo un ratón escondido en la diestra, si otros ocultan un as en la manga ¿por qué no podría yo esconder un ratón?.
Empezando por la zona digamos residencial, la ciudad de Osorno está ubicada al sur de Chile en el centro de la región de Los Lagos en la provincia del mismo nombre a 913 Km. de Santiago, siendo fundada por don García Hurtado de Mendoza en el mes de marzo de 1558, que ya ha llovido desde entonces me parece a mí.
A la montaña su nombre le viene por la ciudad pero quizás si leemos lo que del volcán dijo Mister Charles Darwin, en su viaje por el país durante el XIX, nos haremos una idea cabal:
“La madrugada es admirable. El volcán de Osorno vomita torrentes de humo. Esta magnífica montaña, que forma un cono perfecto recubierto por completo de nieve, se eleva ante la Cordillera.
El 15 de enero de 1835 salimos del puerto de Low, y tres días más tarde echamos el ancla por segunda vez en la bahía de San Carlos, en la isla de Chiloé. Durante la noche del 19 el volcán Osorno se pone en erupción. A medianoche el centinela observa algo que se parece a una gran estrella; ésta aumenta a cada instante, y a las tres de la madrugada asistimos al más magnífico de los espectáculos.Con ayuda del telescopio, vemos en medio de espléndidas llamas rojas, negros objetos proyectados incesantemente al aire, que después caen.
El fulgor es suficiente para iluminar el mar… Durante la mañana, el volcán recobra su tranquilidad”.Al volcán le pasa lo mismo que a mí, que hemos recobrado ambos la tranquilidad al dejar de fumar y es que en algo teníamos que parecernos además de en el apellido paterno. Esperemos que nos duren las dos cosas.
Vigésimo tercer día - Parte II
200 x 4.000, segunda etapa
Por segunda vez ruego tranquilidad al público presente en la sala, no hay que moverse del sitio para seguir leyendo sobre este viaje, las series las dejaremos para más tarde cuando tengamos ganas de correr.
Seguimos de ascensión marina por la pacífica costa, si no he consultado mal en los mapas habremos pasado de largo por algunos de los principales puertos de la travesía como Puerto Montt y Valdivia porque no podemos entretenernos más tiempo después del pequeño despiste del capitán en el día de ayer que nos hizo navegar 5.000 millas extra.
- Capitán, que forma de meter la pata, le reprende paquetín
- Ha debido ser “él” de nuevo, agazapado tras la pantalla de su nuevo ordenador está empeñado en que me quiten el carné
- La ha cogido usted fuerte con las apariciones
- Te aseguro que no son figuraciones, existe
Al pasar frente a las playas de Valparaíso vemos a lo lejos a una deportiva familia que se ha acercado este fin de semana a la costa desde Santiago para practicar el sano deporte de correr en grupo.
- Mírelos capitán, creo que se quienes son, advierte CP04976710ES
- ¿Cómo lo puedes saber paquetero grumete si nunca has estado por aquí?
- Mirando a mi interior incrédulo capitán, en la revista nº 2 hay un reportaje... lo ve, son ellos, ¡Muri, Isa, Pablo, David y uno nuevo pequeñito!, la familia más maratoniana de España
Efectivamente con el catalejo que nos deja el capitán podemos observar a la familia al completo trotando por el paseo marítimo, empujando velozmente sus carritos “Baby Jogger” con ruedas no inferiores a las 19 pulgadas, ¡caray que velocidad!, como se dice en Chile cuando algo está muy bien, ¡un siete para ellos!.
La familia Murillo está practicando deporte a no-se-cuantos-kilómetros de la Casa de Campo madrileña, podemos ver a los dos niños mayores sudando la gota gorda empujando de los carros mientras sus padres van cómodamente sentados atendiendo al recién llegado.
Aunque no pueda ser me gustaría poder detener el barco para darles personalmente la enhorabuena por su tercer hijo, ustedes me perdonarán la licencia narrativa pero, a) Santiago no tiene playa y b) esta gente no volverá hasta septiembre.
- ¡Iorana Isa y Muri!, tanto monta, monta tanto.
Hace demasiado tiempo que no le pregunto por mi paquete a la amable telefonista y necesito saber donde está (el paquete, la señora cuanto más lejos mejor).
- Buenos días, le atiende Jacinta
- Señorita Jacinta, ¿es que usted nunca descansa, ni siquiera por convenio?
- ¡Otra vez el depravado remitente de paquetes!, ¿qué le pica esta vez?
- Pues lo de siempre, saber de mi paquete
- No me interesa saber si le pica o no el paquete
- Pero señorita, no me deje usted así ahora
- Si le pica ¡rásquese usted mismo con una segadora! pero deje trabajar a la gente
Tiene que haber otra forma menos angustiosa de saber donde está el paquete en cada momento que no sea llamando a esta señora, a ver si me va a pasar con el paquete lo que a Neruda con las parejas en sus odas elementales.
“No me gustael hombresin mujer,ni la mujersin hombre”Sin parar ni un momento seguimos ascendiendo en paralelo a la costa por este larguísimo país, ya nos estamos acercando al puerto de Antofagasta, capital de la II Región, la Perla del Norte, en la misma línea del trópico de Capricornio, patria chica de un gran chico, el garabitas Carlos.
Pronto divisamos desde el barco La Portada, símbolo de la ciudad, situada a 16 kilómetros al noroeste de Antofagasta es una formación rocosa que semeja un arco natural erosionado por el viento y que aparece para darnos la bienvenida a esta tierra, para unos Escondrijo del cobre (del quechua) y para otros Lugar de mucha sal.
Aunque no me gusta manejar los hilos del viaje hay veces que no me queda más remedio que intervenir, este capitán es capaz de pasar de largo sin permitirnos visitar el desierto de Atacama.
- ¡Atacama, Atacama!, se despierta sobresaltado y sin saber por qué Scopoulos
- ¿A la cama tan pronto?, se extraña la paquetería
- A la cama no, ¡A-ta-ca-ma!
- Chicos, tened cuidado con éste que está perdiendo facultades, tantas millas pasadas por agua le están afectando a la cabeza
El capitán determina atracar en el puerto antofagastino para reponer existencias y reparar pequeñas averías, entre ellas el tremendo dolor de cabeza que se le ha puesto desde la última bronca de Jacinta; además, después de tan largo viaje, todos necesitamos hacer un pequeño descansito para recuperar fuerzas, barco incluido.
- Podríamos aprovechar para practicar deporte, solicitan a coro los garabitas
- ¿Y toda esta gente de donde han salido?,pregunta Scopoulos
- Viajan en una foto dentro del paquete, hay que dejarles trotar o se acabarán amotinando, le explica pacientemente CP04976710ES
- De acuerdo, que salgan a trotar pero algo rapidito que no tenemos tiempo que perder
Y de esta sencilla forma se arma un numeroso grupo de corredores que salen a darse un garbeo por el desierto de Atacama; 213 kilómetros después llegan a San Pedro de Atacama desde donde aprovechan para recorrer en grupo compacto y a buen ritmo lugares increíbles como el Valle de la Luna, el Valle de la Muerte, la laguna Chaxa con sus flamencos, el geiser del Tatio, las termas de Puritama... todo un lujo correr por esas tierras altiplánicas mientras el amigo Carlos nos va mostrando el camino.
El desértico trasiego deja las piernas de los corredores con unas ganas locas de volverse al barco a descansar, que habrá que ver de que humor estará el capitán esta mañanita.
Al día siguiente al capitán le empieza a bajar la fiebre, durante cuatro días ha estado febril, delirando y diciendo cosas muy raras sobre unos corredores que han salido de una foto de dentro de un paquete y se han ido a recorrer el desierto.
Una vez todos repuestos del susto y recuperado el capitán, nos disponemos a zarpar del puerto de Antofagasta rumbo a nuestro nuevo destino intermedio en el viaje a ninguna parte: las Islas Galápagos.
El 12 de julio de 2004 se celebrará su centenario, de Neruda no de las islas, así que nada mejor que dejar Chile de la mano de su poeta más renombrado.
“Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un
náufrago.
Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro”.
Vigésimo cuarto día
¡AVANTI TODA!
Poco a poco abandonamos territorio chileno para adentramos nuevamente en las pacíficas aguas oceánicas, navegaremos donde nos lleve la corriente ya que no tenemos instrucciones concretas de la oficina central y el capitán se pasa el tiempo en Babia.
En el camarote principal del barco el pensativo capitán ha invitado al pasaje a un rico desayuno continental aprovechando que la mar está calma, el cielo azul y la despensa llena de las provisiones cargadas en Antofagasta.
- He tenido un sueño premonitorio, comenta el capitán a la paquetería presente
- Ya empieza de nuevo con las alucinaciones, este hombre está de atar
- No, tranquilos, que esta vez se trata de algo rentable, replica el inmutable
- Os digo que está tocado del ala, ahora nos quiere alquilar algo
- He soñado con el número del premio gordo de la lotería, será el 13-6-40
- ¡Venga ya!, a ver si va a ser la fecha de su cumpleaños
- Pues a mí me está haciendo dudar...
Tras el matutino tentempié suben todos a descansar a la cubierta principal, una música suave se deja oír por los altavoces invitando a soñar tumbados en la terraza mientras se contempla el mar; háyase la paquetería completamente absorta en sus pensamientos cuando suena desgarrador el timbre telefónico.
- ¿Esta el capitán del barco a Venezuela?, ¡que se ponga!
- Si, aquí Scopoulos, capitán de El Pronador de los Mares
- Scopoulos chato, nos han llegado rumores de que conoce el número de la lotería de Navidad
- Vaya, las noticias navegan a toda máquina
- Las telefonistas de Atención al Cliente y una servidora le deseamos que pase usted un feliz cumpleaños
- Pero si hoy no es mi cumpleaños, eso fue el lunes pasado
- Por usted no pasan los años pero no se pase, gavilán
- Que les digo que no es mi cumpleaños
- Entonces, ¿con que número has soñado, piratón?
- Pues no me importa decírselo, 13.640
. ¡Madre mía!, pues no sabíamos que fuese usted tan mayor
Visiblemente alterado por estas conversaciones telefónicas sobre su edad el capitán Scopoulos confunde de nuevo la ruta por lo que el barco, en lugar de dirigirse al Perú como estaba previsto, se desvía de su trayectoria enfilando directamente las islas Galápagos.
Este archipiélago está ubicado a 950 kilómetros del Ecuador continental y lo forman 13 islas grandes, 6 pequeñas y más de 40 islotes de origen volcánico. Este extraordinario laboratorio natural es una fusión de peculiares especies de fauna y flora de valores naturales, únicos en el mundo.
- ¿Cómo que 13 islas grandes, 6 pequeñas y 40 islotes?
- ¿Qué quieres que te diga?, es lo que me contesta el Google, si te parece ponemos los datos de las Baleares a ver si te cuadran mejor sus números
- Pero, entonces, Scopoulos no ha soñado el premio de la lotería sino los guarismos del archipiélago 13-6-40
- ¡Acabáramos!
Cerca de la costa de este paraíso natural vemos un grupo de tres anfibios anuros aparentemente adaptados al medio, se trata de una familia de sapos corredores o bufo calamitas en lo que aparenta ser una estancia veraniega, ya que disponen de sombrilla, palas, neverita, en fin, todo lo necesario. No siendo una especie endémica, nos vemos obligados a preguntarles que hacen aquí.
- Hola señor sapo corredor
- Croac
- ¿De donde proceden ustedes?
- Croac, croac
- Por el acento yo diría que son de La Cabrera, Madrid
- Croac, Croac, Croac
- ¿Te has fijado que teatral se ha puesto el macho para contestar?
Mientras los sapos hablan con los paquetes decido volver a interesarme por la situación del paquete trotamundos, para lo cual llamo a la central de datos.
- Hola buenas tardes, ¿está usted más tranquila esta mañana señorita Jacinta?
- Por supuesto, además ahora puedo ser un buen partido para gente insistente como tú, ¡calamar gigante, resalao!
- Me alegro, ¿podría decirme por donde navega ahora mi paquete?
- ¿Su paquete?, ¿qué me importa a mi su paquete si voy a ser rica?
- Pero esto... es un servicio público
- Si quieres quedar conmigo llévame a una terraza decente como todo el mundo pero nada de lavabos, ¡so guarro!
Guiados por la familia Bufo Calamita visitamos el resto de islas y recorremos algunos de sus senderos, como por ejemplo los de isla Santiago, conocida por los aficionados al buceo y porque se pueden recorrer caminos entre las formaciones de lava y llegar al cono volcánico de Bartolomé, donde viven focas peleteras y lobos marinos.
- Ya te lo decía yo, comenta un paquete repleto de ¡Holas!
- ¿Qué me decías amigo paparazzi?, le responde CP04976710ES, harto de murmuraciones
- Que el capitán y la Jacinta se traen algo entre manos...
- En que te basas, murmurador
- Pues está claro, mira como se miran esa foca peletera y el lobo marino, son una viva representación de la pasión que les embarga, voy a hacerles unas fotos y se las vendo a Interviú
- A ti si que te voy yo a embargar
Concluidas las gestiones por las cuales hemos venido hasta este lejano archipiélago reserva y patrimonio natural de la humanidad, es decir ninguna porque no tenemos nada que gestionar, el capitán ordena poner rumbo a las costas ecuatorianas.
En el límite de sus aguas jurisdiccionales nos encontramos anclado en el mar un enorme cartel anunciador de la cercanía a este país.
“Bienvenidos a ECUADOR, país pluricultural y multiétnico, considerado el de mayor biodiversidad en el planeta. Nuestro país está ubicado en América del Sur, al centro oeste, y se encuentra atravesado por la línea equinoccial. De norte a sur está seccionado por la cordillera de los Andes, situación que sumada a su posición geográfica, origina una gran diversidad climática y biológica”
Al llegar cerca de la costa nos recibe un orfeón ecuatorial entonando la primera estrofa de lo que parece ser su himno nacional, analizada la cual decidimos proseguir camino por si las moscas.
“Indignados tus hijos del yugoque te impuso la ibérica audacia,de la injusta y horrenda desgraciaque pesaba fatal sobre ti,santa voz a los cielos alzaron,voz de noble y sin par juramento,de vengarte del monstruo sangriento,de romper ese yugo servil”Cauto como siempre y sin recordar que las independencias ocurrieron siglos atrás, el capitán decide abandonar definitivamente la zona y ordena aquello tan peliculero y vistoso de...
- Avanti, a toda máquina
Y zarpamos a toda prisa rumbo a lo desconocido.
Vigésimo quinto día
JORNADA MARINERA, ¡SOMBRERO, AY MI SOMBRERO!
Esta vez la llamada de control no se deja esperar, desde primeras horas de la jornada laboral se somete a los navegantes a la correspondiente presión empresarial, ya se sabe como es lo de la competitividad.
- Hola chicos, al habla Jacinta
- Hola Jacinta, al habla Scopoulos
- A ti te quería yo pillar fantasmón, ¿así que nos íbamos a hacer ricos?
- Yo no he dicho eso nunca Doña Foca Peletera
- Vamos a dejarnos de guasas, lobezno marino visionario, me he jugado todos mis ahorros al número que soñaste y me ha tocado el gordo
- Pero si todavía no es Navidad
- ¡Anda!, yo la he comprado para esta semana y me ha tocado
- Dele recuerdos a su santa madre
Siguiendo su propio instinto nuestro barco deriva hacia el canal de Panamá para realizar la travesía de sus 50 millas al viejo estilo, toda la tripulación espera ansiosa el momento de cruzarlo ya que será la primera vez que lo hagan, capitán incluido.
- ¿Y podremos dar un paseo en góndola?, pregunta nervioso CP04976710ES
- ¿En góndola, pero dónde te crees que vamos?, le replica el mandamás
- Pues... a Venecia, si hay canales será Venecia
- ¡Ay paquetín!, cuanto te queda por aprender del mar
- Me hacía tanta ilusión una foto con los gondolieri...
Aunque su nombre pueda parecer un contrasentido, el verdadero sombrero de Panamá es un producto de Ecuador; los auténticos sombreros de palma de Panamá se tejen cuidadosamente de fina paja de toquilla de hojas de palmeras cultivadas en la provincia ecuatoriana de Manabí.
A estos sombreros de paja les viene a pasar como a los pimientos de Padrón que suelen ser de Marruecos aunque tengan el mismo sabor y sigan con la gallega tradición, esa que asegura que “os pementos de Padrón unhos pican e outros non”. Algo parecido le viene a ocurrir a los relojes japoneses que casi todos están hechos en Taiwán y nadie protesta así que con los pimientos hagan lo que les parezca.
Ya lo avisaba el ibérico poeta, anticipándose a lo que hoy es moneda corriente, “en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.
Lo anterior solo ha servido de preludio argumental ya que, para digerir el disgusto que se ha llevado CP04976710ES que pensaba atracar El Pronador de los Mares mientras cantaba “O sole mio” en plena Plaza de San Marcos, nuestro capitán les ha hecho entrega de unos auténticos sombreros de Panamá elaborados artesanalmente en Montecristi y Jipijapa con los que poder cruzar el canal con la natural elegancia que se supone distingue a todo personal naval que se precie.
Mientras se miden las cabezas unos a otros para elegir las tallas de sus sombreros, aprovechan para dotarse de otras prendas de vestir que complementen el disfraz: traje de lino, blanca camisa, zapatos bicolores a juego y tirantes.
Se visten pues elegantemente para la ocasión y suben todos a cubierta porque ya están próximos al canal de Panamá y quieren vivir la experiencia de la A a la Z..
El capitán Scopoulos parece un almirante vestido con su traje de marinero y un Montecristi ligeramente ladeado sobre su cabeza, a primera vista sería difícil saber si se trata de Scopoulos el griego o del mismísimo Humphrey Bogart actuando en alguna de sus películas, por ejemplo... La Reina de África; creo que en esa película no lució ningún sombrero de Panamá de su colección pero los utilizaba entre toma y toma... de güisqui.
No le queda a la zaga nuestro paquete postal económico, con la pinta que lleva parece todo un paquete exprés a bordo de un yate de lujo.
- Mírale mi niño que parece un San Luis, comenta satisfecho el lobo de mar
- Por favor capitán que me da vergüenza
- Más vergüenza debería darte ir con esos zapatos
- Es que me los ha prestado un garabitas, son para correr, los otros son bastante incómodos y me vienen grandes
- ¡Ay! que parece que vayas de comunión, estás hecho un brazo de mar
En estas condiciones ambientales y estando en perfecto estado de revista la marinería, se dispone el barco a iniciar la canalizada travesía del istmo de Panamá; se cobra según las dimensiones y el desplazamiento del buque; el récord por abajo lo tiene el nadador norteamericano Richard Halliburton que en 1926 pagó 0,36 dólares por atravesar el canal a nado, seguramente estaba bastante delgado, todo lo contrario que el barco “Radiance of the Seas” que llegó a pagar 202.000 dólares por la misma travesía.
- Centro de Atención Internacional al Cliente de Correos, le atiende Jacinto
- ¿Cómo que Jacinto?, ¿dónde está Jacinta?
- A Jacinta le tocó la lotería y ha marchado sin rumbo fijo
- ¡S.O.S.! señor Jacinto, mire que esto de cruzar el canal es muy caro
- Oiga, sin faltar, aquí el único raro será usted
- No, que hay que pagar mucho dinero para cruzar el canal, esto parece el Canal +
- Pues tírese por la borda y así aligeramos peso
Por fin, tras una corta travesía de ocho o nueve horas El Pronador de los Mares alcanza la costa del océano Atlántico entre los vítores de su tripulación y asociados.
Para celebrarlo el capitán pone la radio de a bordo y de inmediato se oye la potente voz de Manolo Scopar, este chico ha prosperado desde su encuentro con nosotros en el mar Mediterráneo y ahora vende discos a porrillo, como este del Sombrero cordobés que no es de Panamá mismamente, ni siquiera de Montecristi o Jipijapa, pero ya se sabe que los sombreros son de donde quieren que para eso hay libertad.
“Cinta negra, pelo negro,
como el de aquella morena
que con echares y celos,
dejó sin sangre mis venas.
En tus alas hay temblores
de mocitas y bordones,
que lloran penas de amores,
que lloran penas de amores
bajo la luz de la luna.
Ay, bajo la luz de la luna.
Sombrero, ay mi sombrero,
eres de gracia un tesoro,
y tienes rumbo torero
cuando te llevo a los toros.
Te quiero porque en tus alas,
sombrero de mi querer,
conservas bordao con gracia
el beso de una mujer.”Acabada la canción llega la hora de “confesarse” en la taquilla del canal.
- ¿Cuánto es la carrera?
- Cuarenta mil doscientos euros
- Pues solo llevo un billete de cincuenta mil, ¿tiene cambio?
- Vaya usted a ese bar a ver si tienen porque si le cambio a usted es que me quedo sin cambio para el siguiente cliente
- Deme un ticket por favor, es que esta travesía la paga la empresa
- ¿Qué ponemos, consumición?
Al finalizar la travesía recibe el capitán el certificado que lo demuestra y que recordará mientras viva si no la pierde antes que será lo más normal.
Panamá, 25 de julio de 2003.-La Autoridad del Canal de Panamá informa que hoy, viernes 25 de julio, transitó por esta vía el buque español El Pronador de los Mares con un cargamento de elegantes paquetes postales económicos sin valor reconocido, perteneciente a la flota de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos, S.A.
Para realizar este tránsito, la nave cumplió con todas las inspecciones previas y todos los requerimientos de seguridad exigidos por la ACP para autorizar la navegación en el Canal. La travesía se dio en el marco de un operativo especial de seguridad en el cual tomaron parte todos los estamentos correspondientes del Estado.
El Pronador de los Mares completó su tránsito norte-sur sin novedad.Y en este punto dejamos el barco en busca de su destino en ninguna parte, todos tan felices de haber sabido llegar hasta aquí aunque hayamos dado una vuelta importante.
Vigésimo sexto día
JORNADA DE TRAVESÍA, LA VIDA SIGUE IGUAL
Dejamos atrás las estrecheces acanaladas de Panamá y afrontamos el mar Caribe con la emoción del momento, a una leve insinuación del capitán todos nos asomamos por la borda para saludar sombrero en mano al panameño del foro Daniel Alveo Young (DAY) quién responde emocionado de ver a tantos compatriotas juntos aunque tengan pinta de paquetes.
Este tan lejano como cercano forista, nos contempla desde la orilla sin dar crédito a lo que ven sus ojos, montones de paquetes postales con la equipación del Gran Grupo Garabitas le saludan agitando en su honor bellos sombreros de Panamá , bueno de Montecristi y Jipijapa, desde un barco que no le suena (al menos eso creíamos hasta esta noche); en ese momento el capitán griego anuncia por los altavoces, entre la algarabía general, que el próximo destino será la ciudad de Miami.
- Adiós Daniel Alveo Young, corean los paquetianos
- Hasta la vista compañeros, se despide el forista mientras se dispone a completar su entrenamiento de hoy
Esta semana pasada una parte de la ciudad floridana ha estado de luto por la muerte de Celia Cruz, la Reina de la Salsa falleció en su casa de Nueva Jersey y recibió un gran homenaje de despedida en el
downtown antes de ser trasladado su cuerpo al cementerio de Woodlawn en el Bronx.
Desde El Pronador de los Mares se recuerda a esta mujer haciendo sonar varias veces la sirena del barco acompañada del triste tañido de su campana de órdenes, especialmente el capitán Scopoulos que, en el fondo, es un sentimental y siempre le gustó aquello del ¡¡¡aaassúcarrr!!! tan típico de la sonera.
Pasamos sin detenernos entre las islas del archipiélago cubano y los estados costeros del Golfo de México como Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y México; se podría hablar largo y bien de estos países pero lo dejaremos para otra ocasión en que los vientos sean propicios.
Llegando a las costas de Florida reaparecen las regatas, se ve que en todos los mares cuecen habas así que no nos extraña nada que en este también se celebren, en este caso los patrones y la tripulación son cubanos en vez de magrebíes o subsaharianos y sus pateras, que aquí las llaman balsas, son un poco más exóticas de las que veíamos hace unos días en el Mediterráneo o cerca delas Canarias, ayer mismo no podíamos creer al vigía cuando aseguraba haber visto a lo lejos una antigua camioneta de color verde que se dirigía flotando hacia los cayos.
Mientras nos acercamos al nuevo destino naval, la paquetería organiza unos momentos de ocio dedicados a la pesca deportiva, nuestro paquete se amarra a la silla y al momento empieza a notar los fuertes tirones de la primera pieza capturada.
- Yo creo que debe ser un tiburón tic-tac, explica CP04976710ES
- Imposible, no existe la especie del tiburón reloj, le responde su vecino de silla
- Pues mira que pinta, parece un Timex Ironman de 8 laps
- A ver, a ver, parece que pone un nombre.... sí, pone “Este reloj pertenece a Ostrich”
- ¿Ostrich?
- Si, parece que es una variedad de avestruz ibérica
Al intentar recoger el cronómetro del anzuelo se vuelve a caer al mar donde sin remedio ni control se hunde velozmente en su arenoso fondo para reposar allí
per secula seculorum o hasta nueva pesca.
Y sin más dilación entramos en el puerto de Miami, sin pensarlo dos veces atracamos junto a una gran mansión entre palmeras al borde del mar y de momento nos sale al paso lo que parece ser personal de altísima seguridad.
- ¡Eh, oiga!, meta la marcha atrás que aquí no se puede atracar
- ¡Pero si esta plaza de barking está libre!, protesta el heleno bigotudo
- Si pero es de uso privado, mi almirante, así que largo de aquí
En ese momento se oye una voz muy conocida que desde el muelle llama la atención de todos los presentes y hace enfundar los misiles tierra mar a la guardia costera que ya tenía prácticamente rodeado al buque postal..
- ¡Hey!, canta la voz
- No se preocupe Don Julio, aquí estos balseros españoles que querían atracar en su plaza pero ahora mismo hacemos que se vayan
- Siempre hay por qué vivir, por quién luchar
- Entonces que hacemos, ¿les dejamos o disparamos?
- Al final las obras quedan, las gentes se van. Otros que vienen las continuarán... ¡La vida sigue igual!
- Vale jefe, (este hombre cada día está más raro), les dejamos
Viendo la bandera española ondear al viento, roja y oro bajo el sol, en la popa de El Pronador de los Mares, a Don Julio le vienen los recuerdos de su patria chica y decide permitir que el barco pernocte allí mismo y se dispone a dar una serenata a la luz de la luna (cuando salga la luna que todavía es de día).
- Un canto a Galicia, hey,
- Verá usted, es que procedemos de Madrid, le recuerda Scopoulos, en España no todos somos gallegos
- Terra do meu pai, continúa el cantante
- Mira que si le entra la morriña y nos canta el LP entero, comenta CP04976710ES
- Un canto a Galicia, hey, miña terra nai.
- Bueno, dejémosle que acabe y luego ya veremos
- Teño morriña, hey, teño saudade, porque estou lonxe de eses teus lares.
Al terminar la estrofa en lugar de firmar autógrafos y repartir fotos de sus blancos dientes destacando sobre su piel morena, les pregunta por el motivo de su viaje a estas lejanas tierras; al oír aquello del paquete itinerante en viaje hacia la península de Paraguaná le ocurre como a casi todos...
- ¿Para qué?
- Para fomentar la amistad
- Soy de aquellos que sueñan con la libertad, capitán de un velero que no tiene mar, soy de aquellos que viven buscando un lugar, soy Quijote de un tiempo que no tiene edad
- Verá usted Don Iglesias, es que esto es un barco postal en misión de entrega de paquetería por las tierras venezolanas
Soñadores de España... caminad, caminad con pinceles, con poemas o cantando a las estrellas, soñadores de España... caminad, caminad, con guitarras bien despiertas inundad de amor la tierra...
Don Julio nos invita a la fiesta que dará mañana en su casa y de la que serán ustedes fielmente informados. Mientras tanto nos deleita con una selección de sus canciones hasta que poco a poco vamos cayendo todos dormidos (es que ya ha salido la luna).
“Eras niña de largos silenciosy ya me querías bientu mirada buscaba la míajugabas a ser mujer.
Si pa' hacer lo que me gustaHe cruzado las fronterasHe dejado en el caminoLas huellas para mi vuelta”¿Querrá volverse con nosotros para España?
Vigésimo séptimo día
EN UN LUGAR DE MIAMI...
Como en casi todas partes del mundo con la salida del sol empiezan los calores, para no variar hoy también tendremos un elevado grado de humedad relativa del aire, como corresponde a la zona caribeña por donde navegamos, en la misma latitud que el desierto del Sahara; los sombreros de Panamá no serán protección suficiente para resistir a pleno sol en cubierta por lo que los tiramos por la borda.
Enseñando unos feroces colmillos bajo la comisura de sus labios de perra de presa la guardia privada del cantante nos despierta para darnos a voces las últimas noticias de la mañana.
- Vamos, vamos, arriba, hijos del cuerpo, grita la moza artillada
- ¡Qué sueño tengo!, ¿que hora es buena mujer?, le pregunta CP04976710ES
- La hora de marcharse lejos pimpollito, la fiesta ha terminado y ahora mismo os iréis por donde habéis venido, remata la uniformada guerrera
- Pero... ¡si ni siquiera ha empezado!, además, Don Yulai nos ha invitado
- Eso fue ayer cara de sello, el jefe debía estar afectado por la morriña, escuchen todos el mensaje que les ha dejado grabado
Dicho y hecho, la pretoriana guardia antibalseros que cuida con sus feroces garras al eclesiástico músico español pone en marcha un radio-casete que lleva en la mano para que nos vayamos enterando de lo que vale un peine, mientras un brillo perverso como de mujer fatal se le escapa por los ojos.
“Confieso que a veces soy cuerdo y a veces loco,y amo así la vida y tomo de todo un poco.Me gustan las mujeres, me gusta el vino,y si tengo que olvidarlas, bebo y olvidoY es que yoamo la vida y amo el amor.Soy un truhán, soy un señor,algo bohemio y soñador...”- Beber no se si habrá bebido lo suficiente pero para mí que se le ha olvidado la invitación que nos hizo ayer por la noche, se lamenta Scopoulos
- A mi con esas no me vengas, rebuzna la mula parda, yo solo cumplo órdenes
- Muy bien señores, nos largamos con viento fresco, indica el oficial griego a su tripulación al estilo de los jefes de las caravanas del Oeste
- A la de tres empezamos el concurso de tiro, finaliza la discusión Doña Gatillo Fácil
- Yasou kalimera!, efharisto, estricta gobernanta!, se despide cortésmente el patrón de la vigilante acorazada ya que la educación es lo último que se pierde antes de que te vuelen la cabeza
Llevado de forma obligada a ese punto en el que hay que decidir para donde tirar, el capitán nos muestra de nuevo su reconocida capacidad de decisión en los momentos difíciles, aprendida durante su etapa formativa en la Escuela Naval de Atenas, ordenando levar anclas.
- Antes de marcharnos hacia ninguna parte visitaremos Miami Beach que me han dicho que merece la pena verla aunque sea desde el mar
- ¡Viva Scopoulos!, gritan entusiasmados los a pesar de todo resistentes productos postales que tras un largo período de tiempo sin desembarcar necesitan desesperadamente pisar tierra firme
- De bajar a tierra ni pensarlo bellacos marinos, veremos la playa desde una privilegiada posición a bordo de este acuático barquito.
Desde su puesto de mando en el barco nuestro otrora amable capitán establece los turnos para ver la famosa playa desde El Pronador de los Mares prestando a la tripulación su catalejo de los domingos pero, antes de empezar las rondas voyeuristas, se recibe una llamada telefónica.
- Alo, ¿capitán Scopoulos?
- El mismo que viste y calza, contesta muy serio el marino
- Aquí Jacinta, del Centro de Atención al Cliente Internacional
- ¿Jacinta?, ¿la misma Jacinta de siempre?
- Efectivamente, me han trasladado a Miami a petición propia
- ¿Usted en Miami?, pero si nosotros navegamos justo ahora frente a sus costas
- Les veo desde el ático de la torre Brickell, haga el favor de llevar el barco cuanto antes a un lavadero automático porque lo tiene hecho una auténtica porquería y nosotros representamos a la institución postal española por excelencia
- A sus órdenes mi Jacinta, siempre a sus pies
Tras saludar con la palma de la mano hacia el infinito sabiendo que en alguna parte de la ciudad estaría al tanto Jacinta, el intrépido capitán pone proa hacia el primer lavadero que ve aprovechando que a estas horas hay escasos clientes.
- Good morning!
- Deme una ficha del tipo A que incluya brillo a la cera, ¿6 dólares?, ¡me ha roto el presupuesto!
- A ver captain, haga el plis de cerrar bien todas las ventanillas, quitar las antenas y plegar los retrovisores, le aconseja el encargado, que la compañía no se hace cargo de los desperfectos que pueda causar la maquinaria al vehículo
- Ok y límpielo muy bien por dentro
- Por ese precio solo vaciamos los ceniceros y sacudimos las alfombrillas
- De acuerdo, pueden empezar
- Ponga el barco sobre la guía, deténgase ante la señal de Stop, quite el freno de mano y mantenga el contacto puesto, del resto se encargará el artilugio
Media hora después tenemos a nuestro barquito más que limpio, relimpio, la envidia de todos los barcos del puerto.
- ¿Qué, barco nuevo?, le preguntan sus colegas de profesión
- No, Rally, responde orgulloso Scopoulos
Consciente el acicalado capitán de que el viaje cada vez está más cerca de su final, decide empezar a preparar un discurso lleno de emoción para que no tener que improvisarlo a última hora cuando llegue la hora de la entrega en Punto Fijo.
“Señores Paquetes, llegado el momento de iniciar la aproximación final a nuestro destino, quisiera decirles lo orgulloso que estoy de su comportamiento, en todo momento han sabido bregar con las duras faenas marineras y para mí todos ustedes son iguales...”
- No, creo que me está quedando un poco serio, veamos si cambiando un poco el tono general la cosa mejora.
“Paquetas y Paquetes, estamos a punto de alcanzar el objetivo principal de nuestro viaje, hoy por fin podremos hacer entrega de nuestro querido CP04976710ES a su legítima dueña, la forista venezolan...."
- Pssh, ¡capi, capitán!, reclama su atención CP04976710ES
- ¿Quién osa interrumpir mi merecido descanso!, brama Scopoulos
- Soy yo, CP04976710ES, pero a estas alturas puedes llamarme CePe
- ¿Qué quieres pequeñín, no ves que estoy escribiendo mi discurso de entrega?
- Si pero es que no ha desconectado los altavoces y tiene a todo el estado de Florida pendiente de nosotros,... si al menos no pensara en voz alta
- ¡Rayos y truenos!, responde el capitán reconvertido por un momento en un Hadock cualquiera mientras desconecta la multidifusión urbi et orbe
- Además, no me puede usted entregar porque ya me entregó en su día la señora Directora General del ente estatal de Correos, Doña Lola Filatelia
- Pero entonces, ¿todos estos días de viaje por el Pacífico, el canal de Panamá, el mismo Miami con su Julito, la jornada triangular de mañana... todo habrá sido un sueño?
- Efectivamente Scopoulos, usted quedó muy afectado cuando la señora Directora General en persona vino en helicóptero a recogerme y desde entonces parece usted Don Alonso Quijano, solo pensando en esta historia, va usted a caer enfermo
- Calla Sancho, pardiez
Por fin, rendido por el agotamiento de los últimos días, cae el capitán en los brazos de Morfeo, antes de dormirse ha dejado grabadas las instrucciones de la próxima singladura en las coordenadas del ordenador de a bordo pero – nuevamente - ha cometido un error de cálculo, si nadie lo remedia este barco derivará de cabeza hacia el temible triángulo de las Bermudas.
Sobre el área que marcan sus tres hipotéticos vértices, Cayo Hueso, las islas Bermudas y Puerto Rico, han venido desapareciendo durante los últimos siglos todo tipo de naves, un misterio que nadie ha sabido revelar hasta nuestros días y que aún hoy permanece sin resolver.
Ajeno a todos los peligros que le acechan El Pronador de los Mares se dirige en navegación automática hacia el enigmático polígono de tres lados.
A bordo, un grupo de valientes pero inexpertos paquetes postales al mando de un excéntrico capitán heleno que, afectado psicológicamente por los delirios que le provocan sus fantasías postales, ha decidido sin saberlo navegar hacia lo inexplicable.... se acerca el desenlace.
Vigésimo octavo y último día
MISIÓN CUMPLIDAAún es pronto para lanzar las campanas al vuelo, tendremos que recorrer un largo trecho hasta que el resplandeciente barco alcance las venezolanas costas de la península de Paraguaná o península de la amistad, no sé si lo hemos dicho antes.
Lo que sí debemos dejar claro es que el famoso triángulo de las Bermudas no era para tanto, no se ha dignado a colaborar, si quiera con alguna señal visible tipo fuegos fatuos o algo así, con los aspectos científicos de todo viaje que se precie, ni está por la labor de mostrarnos sus poderosos y ocultos secretos... y eso que llevamos varios días navegando en círculos concéntricos envueltos en una bruma oscura acompañada de rayos y truenos que no nos permite ver más allá de nuestras narices y desconocemos con exactitud donde nos encontramos.
Por si fuera poco han dejado de funcionar los elementos de control navegacional de la nave, hace varias horas que el GPS no da indicaciones fiables sobre nuestra posición geográfica y una parte importante de la paquetería ha desaparecido misteriosamente sin avisar y sin dejar rastro pero el poder triangular de las Bermudas no ha aparecido todavía, tanto rollo mediático para esto.
Como remate a la penosa situación los motores auxiliares se han puesto en huelga de bielas caídas, los principales llevan tres días si dar señales de vida, así como las agujas de todos los relojes y aparatos de precisión a bordo, que dan alocadas vueltas en sentido inverso como si estuvieran poseídas por Belcebú.
Mucho hablar y mucha televisión pero a bordo de El Pronador de los Mares seguimos sin noticias del misterioso y oceánico triángulo.
Aprovechando el caos formado, grupos de corredores garabiteros recorren a ritmo pop pero sin descanso la cubierta en sentido contrario a las agujas del reloj, como llevando la contraria a los inutilizados instrumentos de medida.
- Lo veis chiquitines, todo era un cuento chino, una invención periodística para mejorar la cuota de pantalla afirma el capitán bañado en un mar de sudor
- ¿Cuento chino?, ¿entonces como se explica que no funcione nada?, le responde CP04976710ES
- ¡No funciona nada, no funciona, no...! se incorpora de su litera sobresaltado el capitán
- Tranquilo Scopoulos, han debido ser las mismas fiebres que le enfermaron en Antofagasta
- ¿Has visto a esos corredores?, iban haciéndose fotos, cantando y entonando recetas...
- Claro, claro que les he visto mi capitán (este hombre está peor que nunca), se apiada del capitán la versión enfermero de nuestro paquete postal
Repuesto de su mal sueño el capitán comprueba con tranquilidad que El Pronador de los Mares, si bien algo deteriorado por las extrañas tormentas anteriores, sigue el rumbo correcto hacia Punto Fijo, de seguir todo bien en pocas horas llegaremos al golfo de Venezuela, fin de nuestro viaje.
Hace ya varios días que no se nada del paquete por lo que me planteo una llamada de reconocimiento a la central madrileña de datos.
- Buenas tardes, le atiende la posición diecisiete
- Hola, buenos días
- ¿En que quedamos, buenos días o buenas tardes?
- Por mí lo que usted prefiera
- A ver, dígame la matrícula o el número de la póliza
- No, si yo realmente lo que quería es saber donde está mi paquete
- ¡Matrícula o número de póliza!, no perdamos el tiempo caballero que esto es una conferencia, si no lo sabe dígame el color del vehículo
- De acuerdo, el código secreto es CP04976710ES pero me consta que no está registrado en su ordenador, amable interlocutora
- Simulacro de caballero, una matrícula tiene 4 números y 3 letras
- Señorita, le estoy hablando de un paquete
- ¿Paquete?, aquí el único paquete que hay lo serás tú, impertinente
- Verá señorita, es que mi paquete...
- Un momento, te pongo con mi monitora a ver si con ella eres igual de vacilón
El cambio de operadora no parece que vaya a mejorar mucho la labor informativa pero a estas alturas no es cuestión de enfadarse, todo sea por mejorar las relaciones interpersonales aunque lo que me pida el cuerpo sea mandarlas a la eme, es decir a las operadoras que menudo viajecito me están dando.
- Hola, le atiende la monitora pero puede llamarme Deborah
- Pues que mi paquete salió hace un par de meses y todavía no se si ha llegado
- ¿Paquete, se ha creído usted que esto es Correos?
- Pues conste que yo he marcado el teléfono de Correos
- A ti si que te voy a marcar yo.. pero de cerca, esto es una empresa de seguros
- Y usted más que Deborah es una “devora clientes”
En vista de que no hay forma de saber por donde estará ahora el paquete ni que clases de aventuras estará viviendo, probaremos a intentar seguir de cerca los acontecimientos.
El capitán ha ordenado preparar una gran fiesta a bordo para celebrar la entrega del paquete, ¡ni que fuera la entrega de los Oscar! aunque no estamos muy lejos ya que será precisamente un Óscar quien entregue el paquete a la forista.
A la vista tenemos ya el Golfo de Venezuela, es el momento de engalanar nuestro barco con banderitas y bombillas de colores; enfrentada con la proa vemos la isla de Aruba en primer término y tras ella adivinamos las de Curacao, Bonaire, Las Aves, Los Roques, La Orchila , La Tortuga, Blanquilla y La Asunción con su puerto de Juangriego, ¿sería algún pariente lejano de Scopoulos?.
Para hacer algo de tiempo y terminar los preparativos festivos el capitán decide, hay que ver como está hoy el griego de viajero, regalarnos una amplia vuelta turística por la costa del Golfo y de esa forma recorremos Castilletes, Paraguaipoa, Sinamaica, San Rafael, saludamos de lejos a Maracaibo, Altagracia y enfilamos hacia Punto Fijo bordeando el golfo por Casigua y Capatárida antes de dirigirnos derechitos hacia el destino final de este largo viaje: la base naval de Puerto Fijo.
A nuestro encuentro se aproxima una moderna fragata de la Armada Venezolana para escoltarnos simbólicamente en las últimas millas de acercamiento a Punto Fijo, nos saludan con salvas de cañón y la tripulación libre de servicio agita alegremente sus lepantos bajo el cielo azul marino de Venezuela.
Llegamos a puerto y pronto se disponen las cosas para la fiesta de entrega, los músicos de moda Caracas Brillo`s Boys entonan su canción...
“La marina tiene un barcoLa aviación tiene un aviónLos cadetes tienen sablesY la guardia su cañón”Empieza la fiesta, los marinos venezolanos vestidos de gala para la ocasión como mandan las normas, los paquetes se han lavado y peinado porque estaban hechos unos zorros tras la frustrada experiencia triangular, el capitán hecho un brazo de mar con su mejor traje de marino mercante y a su lado, sobre una mesa engalanada bajo la campana de órdenes, nuestro entrañable paquete CP04976710ES vestido para la ocasión.
Se ha tatuado un número sobre el torso como cualquier marino que se precie, parece que el guarismo elegido es 3450, mi editor fotográfico no es demasiado bueno y, por más vueltas que le he dado, no consigo saber que significa ni por qué lo habrá hecho pero se ha ganado el derecho tras esta aventura.
Bajo su envoltorio de color marrón trenzado de hilo para ser más resistente nuestro paquete ha demostrado ser fuerte y decidido, ha navegado por los siete mares, recalado en tres continentes, cruzado el estrecho de Gibraltar, el cabo de Hornos, el canal de Panamá y ha luchado a brazo partido contra el triángulo de las Bermudas hasta llegar a su destino.
Ha resistido tempestades, calmas chichas, visitado algunas de las islas más emblemáticas de este planeta azul que conocemos por Tierra y ahora está a punto de lograr su objetivo, entregar los doce primeros ejemplares de la Runner´s World Spanish Edition a su nueva propietaria, la forista venezolana de nombre Maygualida.
Suena la música y, como por arte de magia, sobre la cubierta aparecen algunos de los protagonistas de esta historia de amistad hispano venezolana.
Allí están formando corro la sin par Jacinta y los suplentes Mari Puri y Jacinto hablando por teléfono con su Directora General doña Lola Filatelia, chicos aprovechad para pedirle una mejora de las condiciones laborales ahora que está tan contenta por haber conseguido entregar el paquete, el honor de Correos se mantiene a salvo.
Sobre la popa un grupo de murcianos llegados para la ocasión directamente desde la “güerta”, allí podemos ver a Manuel Lara Serrano “Pechicos”, a Ernesto Titolo, Pablo Ballesta, Fran Bali, Garban y su zagal. Han traído vinos de la tierra que ofrecen a los presentes en un improvisado concurso de catas que acabarán ganando.
La Armada Venezolana ha invitado al almirante Williams que departe animadamente de fútbol con René du le Scopiere aunque no llegan a ponerse de acuerdo sobre el tipo de fútbol que le gusta a cada uno.
Sobre la proa, observando con cierta incredulidad el chispeante aspecto de la nave, podemos ver al grumete Cinco Estrellas que no le quita ojo (que no se le ocurra hacerlo porque a la pobrecilla solo le queda uno) a su compañera Michelle de LaFontaine que, cojeando levemente sobre su reluciente pata de palo, trata de explicar a algunos miembros del Gran Grupo Garabitas que ella también ha corrido maratones por debajo de cuatro horas y sin necesidad de autobús.
En el fondo Cinco Estrellas solo tiene ojos para su pirata y le dedica su frase favorita a la menor ocasión “Uno no llega a uno, dos son dos y medio”.
Su perro “le chien” Bordo se ha pasado a la fragata militar y en este momento está siendo perseguido por la marinería debido a su inveterada costumbre de levantar la pata en cualquier sitio, que va a terminar por oxidar los cañones si sigue mojándolos sin parar y todavía están sin terminar de pagar.
Sobre el puente de mando de la nave la flor y nata de la historia naval: el capitán Scopoulos, alma mater y anfitrión de la recepción comenta las incidencias del viaje con el capitán Louis Van der Scop, recién llegado de Valladolid con sus retoños Van der Nicolás y Van der Martín que corretean tocándolo todo bajo la atenta mirada de Teresa, de camino hacia su próxima aventura en tierras de la Marina Alta, allá por Dénia a mediados de agosto.
Junto a ellos, utilizando los servicios de traducción simultánea de Carmencita Scopovna, el capitán Arvidas Dislálicus no comprende a que viene tanto sarao si solo se trata de un viaje postal, hay que comprenderle porque han sido demasiados años bajo el criterio comercial ruso y tendrá que modernizarse.
Sobre una tarima en lugar preparado al efecto, la orquesta musical desgrana una tras otra mil melodías que harán inolvidable este velada bajo la luz de las estrellas. Junto a ellos cantan como artistas invitados Manolo Scopar y el dúo formado por los hermanos Escopa.
Tomando nota de todo como buen periodista, el único que se pone verde, recién llegado de la Argentina donde ha finalizado un curso acelerado de lunfardo tenemos a Don Miguel Pi (mis amigos le llaman Pi) que a buen seguro venderá la exclusiva a algún semanario de Rivas Vaciamadrid.
A babor, es decir a la izquierda mirando de popa a proa, vemos al portugués Escopetao, preocupado por los incendios forestales que asolan estos días su tierra natal, pero en animada charla con el agente de aduanas Escópez y con un grupo de alemanes que, al mando de Scopenhauer, han venido pedaleando desde el cabo San Antonio en Dénia tras la estela de nuestro barco.
A estribor, es decir a la izquierda mirando de proa a popa, el resto de miembros del Gran Grupo Garabitas con su pediatra al frente que esta vez no necesitan de fiebres capitanas para salir a relucir en la historia, con ellos se encuentra el Sr. Victor Truyol recién llegado desde la isla de Menorca invitado expresamente por el guionista del viaje, o sea yo mismo, ya que El Pronador de los Mares no recaló en su momento en el puerto de Mahón con lo que le hubiera gustado a ambos. Cosas de las prisas postales.
Los garabitas, fieles a la secular tradición que les caracteriza, le están invitando a que se acerque cuando quiera a la Casa de Campo para trotar juntos una Tapia, a ser posible cualquier domingo a las 8:15 AM para que le podamos invitar a unas cervecitas al terminar la kilometrada.
Para no perder la costumbre, sobre una patera amarrada a la popa de El Pronador de los Mares, encontramos a Scopelele Mustafá brindando con Ahmed Sidi Ben Scopéd; chico, espero que alguna vez puedas llegar a la península ibérica sin tener que poner en peligro tu vida y después la desarrolles larga y digna entre nosotros.
Con su sombrero ecuatoriano de Panamá en ristre, el forista Daniel Alveo Young intenta vencer la timidez innata de San Borondón para que se deje ver más. Tras ellos, agarraditos por los resguardos, vemos a la feliz pareja formada en el transcurso del viaje, Paquetiño Paqueteiro y Doña Carta con Acuse de Recibo de Paqueteiro; Paquetiño está empeñado en preparar una buena queimada gallega con la que finalizar los actos del día.
De repente se atenúan hasta apagarse las luces, la música cesa y sobre las cabezas de los presentes se escucha la emocionada voz del capitán Scopoulos dispuesto a soltarnos un discurso.
“Señoras y señores, tenía preparado un elaborado discurso para la ocasión pero ya solo tengo ojos para la queimada que está preparando nuestro camarada Paqueteiro, así que seré breve porque la queimada fría no sabe lo mismo.
Tras recorrer medio mundo para traer hasta Punto Fijo, en la península de la amistad, la península de Paraguaná, una docena de revistas deportivas, ha llegado el momento de hacer entrega de las mismas a nuestro nuevo amigo Óscar, comisionado por la forista Maygualida Torres para recogerlas en el marco incomparable de esta fiesta.”
- ¡Épale Don Óscar!, sin más demora te hacemos entrega de estas revistas que simbolizan la internacionalidad del foro
- Gracias capitán, sin falta las entregaré por la mañana a May
Tras estas palabras de agradecimiento explota en el cielo el mejor castillo de fuegos artificiales de la historia de este foro y bajo su luz multicolor se iluminan los rostros de tantos amigos como nos han acompañado en la difícil travesía.
La travesía de lo virtual a lo real, una difícil pero no imposible singladura si se hace en buena compañía.
Y con una impresionante traca final, propia de Valencia en Fallas, se da por terminado el “Viaje a ninguna parte”, bajo los seguros brazos de un venezolano hombre de mar va camino de su nuevo destino nuestro pequeño paquete postal económico de código secreto llamado CP04976710ES.
¡Suerte compañero!, ha sido un placer navegar contigo.
¡POR FIN!
Epílogo
¡Épale!
Por fin el paquete ha llegado a manos de la destinataria, ha necesitado de treinta y tantos días de viaje para ir desde Madrid hasta Punto Fijo, lo que en realidad iban a ser unas 3.781 millas náuticas, unos 7.000 kilómetros, ha acabado convirtiéndose en casi media vuelta al mundo, si Correos hubiera quedado en el mal lugar que se esperaba seguramente hubiera dado tiempo a dar la vuelta a América del Sur.
La realidad es que durante todo ese tiempo el paquete realmente no se ha movido de un almacén postal en alguna parte de Madrid, probablemente en el mismo barrio de San Blas donde lo dejé aquél 3 de junio a las 15:58.
- Hola buenas tardes, quiero información acerca de un paquete postal económico que he enviado a Venezuela
- Dígame, ¿qué desea saber?
- Pues cuanto van a tardar en entregar a CP04976710ES...
- No hace falta que me de el código, ese tipo de paquetes no se registran en los sistemas por lo que no puedo darle ninguna información
- Entonces, ¿dónde está, cuanto suelen tardar en la entrega?
- Pues mire usted, estos paquetes se acumulan según destinos hasta que haya una cantidad suficiente que justifique su envío, en ese momento se meten en un avión y se remiten
- O sea ¿qué el paquete estará en un almacén hasta que...?
- Efectivamente señor, en este caso seguramente tardará entre 2 y 3 meses aunque al ser verano puede que ocurra antes
- Pero 2 ó 3 meses ¡es una pasada!
- Lo normal
A punto estuve de solicitar su devolución para buscar alguna alternativa más rápida pero en ese preciso momento se me ocurrió la idea loca de escribir el cuaderno de bitácora del viaje del paquete, idea que no se me ha quitado de la cabeza hasta hoy en que hemos llegado a buen puerto.
Entre aquella decisión y estas líneas me ha dado tiempo a escribir treinta y tantas mil palabras al amparo de este foro de atletismo y hubiera escrito otras tantas de haber sido necesario; espero no haber abusado demasiado de la amabilidad del foro, aunque este tema se salga un poquito de lo estrictamente considerado como atletismo no ha dejado de ser un vehículo para la comunicación entre foristas.
Bueno, con este epílogo no termina la cosa, todavía quedan los títulos de crédito, después prometo sumergirme en el fondo del mar del olvido hasta que salga otro tema que me parezca interesante y retador como, sin duda, lo ha sido éste.
Adiós a todos, espero que hayáis disfrutado con la lectura.
Títulos de crédito
En la elaboración de este cuaderno de bitácora virtual han participado muchas personas y entidades a las que desde aquí queremos agradecer su apoyo incondicional y que nos hayan proporcionado los medios materiales necesarios para llevarlo a cabo.
Cualquier parecido con la realidad ha sido totalmente intencionado.
Vaya por delante nuestro agradecimiento global a la página web de
http://www.elatleta.com/ por soportar en silencio todo esto, al servicio de Correos por su colaboración y paciencia y a la marina mercante por prestarnos su buque escuela El Pronador de los Mares para realizar esta travesía por los procelosos mares de la Internet.
A
http://www.google.com/ sin cuya inestimable ayuda ni siquiera hubiera conseguido salir del primer puerto.
Agradecimiento especial también para Óscar, el marido de Maygualida y para sus hijos Oriana y Orión por el apoyo que le dan a esta mujer a pesar de esa afición desmedida por la carrera a pie que le ha entrado a la forista de Paraguaná.
Mención especial a los lectores:Sin vosotros, lectores anónimos, no hubiera sido posible esta historia, habéis sido el combustible del barco con vuestras silenciosas lecturas que han sido sonoras para mí.
Sin vosotros, lectores con nombre, la historia no hubiera sido la misma, habéis sido el motor del barco; cuando la ausencia de viento nos inmovilizaba en la mitad de los mares hacíais que se movieran mis manos sobre el teclado y el barco continuase camino.
Elenco técnico:- Idea original, dirección, producción y localización de exteriores: Santi Palillo (scop)
- Documentación:
http://www.google.com,/ archivos propios y una memoria de elefante que empieza a hacer agua por todas partes pero que todavía resiste el paso de los tiempos
- Maquillador y hombre del tiempo: Pirracas
- Asesor médico en la sombra: Garabitas
- Guión y diálogos: scop
- Asesoría en momentos de duda: Lola Gómez, la que me ha aguantado estos meses
- Pruebas de actores, creo que ahora se dice
casting: scop
Elenco artístico:- El chico ha sido Paquete Postal Económico, técnicamente conocido como CP04976710ES
- La chica ha sido Maygualida, de Venezuela
- scop en off: scop al natural, como las almejas en conserva
- Escopetao: scop disfrazado de portugués
- Agente de aduanas Escópez: scop disfrazado de agente de aduanas
- Louis Van der Scop: CyT, Luis Arribas, antes Spanjaard, Esponjas...
- Scopoulos: scop disfrazado de capitán griego
- Señor Víctor Truyol: VTA55 de Menorca, la mejor isla del Mediterráneo para ir de vacaciones con la pareja (cada uno con la suya, por favor, que no se pueden dar ideas que luego se tergiversan las cosas)
- Manolo Scopar: scop disfrazado de Manolo Escobar años 60
Algunos miembros del Sector Murciano:
- Pechicos: Manuel Lara Serrano
- Fbali: Fran Bali
- Garbancito: Garbancito, su zagal no ha venido
- Pablo Ballesta: Ernesto (Titolo)
- Titolo: Pablo Ballesta
- Arvidas Dislálicus: pocs ¿o era scop? disfrazado de capitán Dislalia
- Miguel Pi, el único periodista que pone verde: Pirracas, el original, Don Miguel Lafuente
- Michelle de LaFontaine: el lado femenino de Pirracas
- Bordo: Mi peggo Pancho, versión meón
- Paquetiño Paqueteiro: versión gallega de CP04976710ES
- Carta con Acuse de Recibo: CP04976710ES en su versión carta con acuse de recibo
- Cinco Estrellas: Javiere, el forista por excelencia, el excelente forista de Complutum
- Carmencita Scopovna: Carmencita
- Jacinta: ella misma
- Maripuri: Jacinta pero engañando a scop cuando llamaba
- Scopenhauer: scop disfrazado de filósofo teutón comedor de paellas
- Scop Williams: scop disfrazado de almirante de la US Navy
- Copito de Nieve: Copito de Nieve
- René du Le Scopiere; scop disfrazado de futbolista de la selección francesa
- Mustafá Scopelele: scop disfrazado de emigrante ilegal que las pasa canutas para llegar a España en una mierda de patera pilotada por un delincuente internacional que probablemente les hundirá antes de llegar a la costa, ¡abajo la esclavitud!
- Scopa: Estopa, con permiso de la autoridad musical competente, no pienso pagar ni un chavo por los derechos de autor pero tampoco voy a cobrarles por hacerles publicidad
Algunos miembros del Gran Grupo Garabitas:
- Vaya mañanita: Lucas
- El galeno fotógrafo: El gran Paco Garabitas
- La chica de los rizos negros: Marisol
- El marine cocinero: Paco Jó
- Ahmed Ben Ali Scoped: scop disfrazado de argelino
- Lola Filatelia: Lola Gómez de scop, la única, la más grande, la Lola de España, ¡Lola, Lola, oé!
OTROS ASPECTOS A CONSIDERAR:En esta serie no se ha dañado a ningún ser vivo de forma consciente y se ha respetado al máximo el entorno natural siguiendo las más exigentes normas internacionalesEl fondo del barco, de doble casco, no ha sido limpiado jamás en altamar ni se han tirado inmundicias por la borda, ni tan siquiera los restos de la queimada.
ALGUNOS DE LOS LUGARES VISITADOS:- Madrid
- El Grao de Valencia
- Alicante
- Almería
- Orán
- Cádiz
- Sevilla
- Huelva
- La isla de San Miguel de la Palma
- La isla de San Borondón (en sueños)
- Mi Buenos Aires querido (Argentina)
- La isla de Pascua, Antofagasta y cercanías (Chile)
- Las Islas Galápagos (Ecuador)
- Panamá y su canal
- Miami en los USA
- El triángulo de las Bermudas
y ... Punto Fijo, en la península de Paraguaná
¿Para quéeeeee?
El Mar Mediterráneo,
El Océano Atlántico,
El Océano Pacífico,
y el Río Guadalquivir.
MIL PERDONES:- A la cofradía de rocieros del Guadalquivir por tirarles dos veces seguidas al agua.
- Al servicio de Correos y Telégrafos de España que es el mejor servicio de Correos y Telégrafos de España
- A las telefonistas del servicio de atención al Cliente de Correos si se sienten menospreciadas pero es que hay que tener paciencia y dar más información cuando llaman los clientes aunque sean tan pesaditos como yo, no hay que seguir al pie de la letra el manual de la perfecta sonrisa telefónica
- A la terminología náutica, que se perdone mi alto desconocimiento de los términos marineros utilizados, hasta el capítulo "no-se-cuantos" no tuve del todo claro si babor es la derecha o la izquierda pero ahora se distinguirlos sin problemas: babor es la parte de proa y estribor la parte de popa.
- Y a todas las personas, agrupaciones profesionales e instituciones nacionales y extranjeras que se hayan sentido de alguna forma zarandeadas en este relato, sin duda ha debido ser un error de interpretación, una falta de destreza del autor o he tenido que hacerlo forzadamente por exigencias del guión.
¿Qué tal Don Fernando, al fin va a mandarme a la mierda o mejor me invita a una cervecita?
Y aquí si que se acaba la historia del Viaje a ninguna parte.
Esta obra se terminó de escribir el día siete de agosto del año del señor de 2003.